Una enorme fuente de alimentación encuentran las aves en el Golfo San Jorge debido a las toneladas de peces muertos que se estima provienen de la actividad productiva que opera en la zona.
Una enorme fuente de alimentación encuentran las aves en el Golfo San Jorge debido a las toneladas de peces muertos que se estima provienen de la actividad productiva que opera en la zona.
Mientras cientos de turistas viajan a la Patagonia para visitar las colonias de pingüinos que visitan nuestras costas durante la primavera y el verano, desde hace ya algunas temporadas a los simpáticos ejemplares les ha surgido una suerte de competencia.
Un sinnúmero de albatros y gaviotas se han multiplicado de tal forma en la geografía de la costa del atlántico sur que ha derivado en el estudio por parte de biólogos, algunos de ellos del CENPAT, que analizan el origen del incremento de estas especies.
Las comunidades que se erigen a orillas del Golfo San Jorge se preguntan de donde vienen y que las motiva para llegar en cantidades cada vez mayores a la zona, los científicos tienen una hipótesis.
El motivo del incremento, que se estima en cien veces más que hace una década, estaría sustentado en el aumento de fuentes de alimento en la zona, que refiere a los cientos de toneladas de peces muertos que se encuentran cerca de la costa.
Las investigaciones y análisis no son concluyentes pero una serie de conjeturas hacen suponer a los investigadores que existiría alguna relación entre la actividad productiva de la zona y la aparición de peces muertos en el mar.
Los datos relevados muestran que las especies que son encontradas muertas ostentan la condición de predadores del langostino en las aguas de Golfo San Jorge, lo que no se ha determinado en forma fehaciente es como resultan en un preciado alimento para las aves.
Especies en el mar
Entre las especies encontradas en la zona del Golfo San Jorge se destacan ejemplares tan diversos como merluza, cazón, abadejo, rayas y hasta salmón, que se convierten en un verdadero majar para las aves costeras.
La merluza es un predador natural del langostino y en las faenas que se realizan en la captura del preciado crustáceo en ocasiones, los peces quedan atrapados, son llevados a la cubierta y luego arrojados al mar, pero debido a la diferencia de presión entre la superficie y el fondo del mar, no sobreviven.
Se estima que en el Golfo aparecen alrededor de diez toneladas de merluza por día y los números siguen subiendo cuando se analizan las diversas especies que se encuentran en la zona en cada tarea de investigación.
Si bien es cierto que todos los datos son, supuestos que derivan de las estimaciones realizadas, aún cuando en ocasiones pasadas ya se ha manifestado la preocupación por el excedente de peces que terminan en el mar, el tema en cuestión ahora es el impacto que producirá en la costa el incremento de aves.
Los científicos siguen analizando las causas y consecuencias de superpoblación de albatros y gaviotas en la costa del Golfo San Jorge y sus conclusiones se remiten a los organismos de competencia para su evaluación.
15/11/07
DIARIO DE MADRYN
