La mayoría de las capturas realizadas en Mar del Plata van hacia España. Las amenazas después de la expropiación de YPF prendieron la luz de alerta en los empresarios locales.
La mayoría de las capturas realizadas en Mar del Plata van hacia España. Las amenazas después de la expropiación de YPF prendieron la luz de alerta en los empresarios locales.
Los clientes españoles están convencidos de que van a existir sanciones”, le aseguró a LA CAPITAL Ciro D´Antonio, secretario de la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca (Cafrexport).
La advertencia de España sobre futuras sanciones hacia la Argentina por la decisión de expropiar YPF encendió la luz de alerta en el puerto de la ciudad: los exportadores pesqueros están preocupados y temen que desde Europa se pongan trabas que generen inconvenientes para el ingreso de productos locales.
España es el principal destino de las capturas que realizan las embarcaciones de la ciudad. De concretarse alguna sanción hacia el país, lo exportaciones se verían afectadas y los empresarios deberían salir a buscar nuevos destinos para colocar sus mercaderías. El temor no es infundado. “Los clientes españoles están convencidos de que van a existir sanciones. Llaman todos los días tratando de ver qué es lo que nosotros sabemos “, confió Ciro D´Antonio, secretario de la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca (Cafrexport). Y describió la situación que viven los empresarios del puerto en medio de estos rumores. “En principio están llenos de dudas y muy preocupados por las posibles medidas que se anuncian como un cuco. Se esperan algunas medidas arancelarias o paraarancelarias. Me parece que todo esto va a ser fruto de qué tan buena o mala sea la negociación por YPF”, comentó en una entrevista con LA CAPITAL.
-¿Los exportadores marplatenses están con preocupación o temor?
-Hay preocupación porque España es para la pesca argentina el principal importador. Ocupa el primer lugar en las importaciones pesqueras del país, así que sin ninguna duda especies tan importantes como el calamar y el langostino tienen a España como un actor importante en los negocios. Además, España no sólo es un gran consumidor, es un mercado que deriva a muchos países de Europa.
-¿Qué porcentaje de la producción del pescado marplatense va hacia España?
– En Mar del Plata puedo estimar que el 60% de las capturas van con destino a España.
-O sea que es fundamental para la pesca de la ciudad que la relación sea cordial.
-Es fundamental para el país porque en general hay muchas actividades que están dependiendo de eso, pero para la pesca de sobremanera.
-¿De qué manera podrían traer inconvenientes a los exportadores de Mar del Plata?
– Desde el punto de vista estrictamente formal, con derechos de importación, con tasas, impuestos y gravámenes que haga más onerosa la importación de productos de Argentina que de otros países. También con alguna situación paraarancelaria. Ese tipo de condiciones donde hay mucha subjetividad respecto del rotulado, el etiquetado y lo que es un peso neto escurrido mediante un método de análisis u otro. Todo ese tipo de cuestiones subjetivas pueden hacer inclinar la balanza en contra del productor argentino y a favor de otro.
– ¿Hay antecedentes de que esto haya ocurrido en otras épocas?
-En algún momento, la gente que hace conservas lo pasó con la anchoíta. Hubo que discutir muy fuertemente e incluso las autoridades sanitarias argentinas actuaron muy bien en ese momento y consiguieron cambiar los valores y adecuarse a los que existían en la Argentina para poder seguir.
-Desde que pasó lo de YPF, ¿ustedes han sentido la preocupación empresarial?
-Sí. La preocupación del importador español es expresa y llaman todos los días. Generalmente la comunicación es fluida y muestran su preocupación.
-¿Los propios españoles?
-Los clientes españoles están convencidos de que van a existir sanciones. Nosotros tenemos alguna duda y pensamos que todo está sujeto a la negociación. Pero los importadores están convencidos de que las sanciones van a existir.
-¿Y cómo reaccionan ante este convencimiento?
– Por un lado, tienen ciertos apuros en que entreguemos las órdenes pendientes y los compromisos que tenemos dando vueltas. Y, por otro lado, mucha incertidumbre con el futuro, lo que los obliga a sustituir importaciones. Nosotros no somos el ombligo del mundo. No somos la pesquería más importante. No somos los mayores productores de nada. Hoy el negocio que fue el del besugo fresco de Argentina para Europa es sustituido por productos de Omán. Hoy el negocio del filet de merluza compite con el Alaska Polac, con pescados de Tailandia. Hoy está mucho más globalizado y universalizado este negocio. Incluso hay mucho producto argentino que está teniendo mano de obra oriental o peruana porque no soporta los costos locales.
-Entonces para los españoles sería fácil reemplazar los productos argentinos por los de cualquier otra parte del mundo.
-No somos imprescindibles. Seríamos sustituibles. No fácilmente, pero si sustituibles. Hoy tenemos la conquista de que el mercado conoce la merluza argentina, que el mercado conoce el gambón argentino… Ahora, si nosotros permitimos que sea sustituido y que ya se habitúen a otros productos va a ser un problema. Ya sucedió en otros países y con otras especies.
– ¿Cuáles son los principales productos que se llevan de Mar del Plata hacia España?
– Básicamente la merluza, el langostino y el calamar. Esos son los tres principales. Después se vende mucho abadejo, rayas, hay diferentes especies.
-Recién dijo que los importadores españoles están convencidos de que habrá trabas. ¿Cuál sería una posible solución para los empresarios marplatenses si eso ocurre?
-Por un lado se buscarían nuevos mercados. En este momento, hay un gran número de empresarios argentinos en Bruselas participando de la feria y tratando de colocar sus productos en otros lados. Pero el volumen de consumo que se exporta a España es muy difícil de reemplazar.
-¿Esta preocupación le fue trasladada a algún funcionario nacional?
-De hecho, el secretario de Pesca de la Nación está acompañando a los empresarios argentinos en Bruselas. Lo que pasa es que como en otras áreas, lo que no tenemos es planificación ni plan B. Ante la incertidumbre hoy podría haber una estructura de una idea de un plan estratégico. Supongo que como estamos a esta altura de la civilización puede haber equipos que lo programen. En este caso en la pesca es un material escaso. Nosotros tenemos por delante un abismo. Qué va a pasar, no se sabe.
29/04/12
LA CAPITAL
