Preocupa la crisis del sector naviero

Mientras los fletes no cubren el costo del combustible, se navega a la velocidad de los veleros ingleses del siglo XIX.




Mientras los fletes no cubren el costo del combustible, se navega a la velocidad de los veleros ingleses del siglo XIX.


En 2010, el retorno a los números negros en las navieras sucedió tras un recurso heterodoxo: navegar más lento. De esta manera se bajaba el consumo de combustible y se reincorporaban buques al servicio.


Así se logró revertir las pérdidas económicas de US$ 20.000 millones en 2009 en un superávit operativo de US$ 17.000 millones.


Pero, en esta ocasión, ya ni siquiera eso parece ser una opción si se considera cómo desde agosto de 2011, cuando comenzó el desplome de los fletes, hasta hoy se redujo en un 11% el promedio de velocidad de navegación.


Esta vez, la industria marítima está fallando (aunque quedan dudas si lo está intentando) en ajustar su capacidad de oferta, dándole todo el poder a la baja de los fletes en manos de la carga.


Y cuando difícilmente se pueda navegar más lento, las líneas se exponen cada vez más al alza del precio del combustible. Según Bimco, todas las líneas de contenedores está perdiendo plata.


¿La razón? Peter Sand, analista de Bimco, fue al grano: “Respecto de 2009, no vemos el mismo nivel de retiro de barcos de servicio”, señaló, según difundió Bloomberg.


Según la consultora francesa Alphaliner, reducir la velocidad de navegación de 19,8 a 17,2 nudos conlleva un ahorro de costos del 3% para un viaje de nueve semanas con buques de 8500 TEU. Pero navegar más lento, a 15,2 nudos, genera el efecto contrario: se anula el ahorro de combustible y el costo aumenta en un 0,5% ante la incorporación de un buque al servicio para compensar la reducción de la velocidad.


Como en 2009, cuando Maersk se puso al hombro la responsabilidad de la situación, tomó el toro por las astas y decidió un aumento de tarifas que rápidamente fue copiado por el resto de la industria y permitió volver al punto de equilibrio, nuevamente ahora todos los ojos están puestos en el armador danés.


No obstante, no parecen que vayan a seguir la misma estrategia de entonces. Morten Engelstoft, director de operaciones de Maersk Line, indicó que todavía pueden bajar más la velocidad. La flota de Maersk navega hoy a un promedio de 16 a 18 nudos, cuando en 2008 lo hacía a 20 nudos. “Todavía hay margen para Maersk y probablemente para el resto de la industria”, señaló. “Estamos evaluando una velocidad súper lenta de entre 12 y 16 nudos”, amplió.


En el siglo XIX, los clipper como el británico Cutty Sark navegaban a 20 nudos entre Londres y las colonias del Lejano Oriente para abastecerse rápidamente de té.


En 2011, las acciones de Maersk se desplomaron un 25%. Tal vez la estrategia del armador sea esta vez más agresiva. Fuentes del mercado destacan que podría ser el gran ganador si presiona a la industria al límite.


En el último trimestre de 2011, los fletes no llegaron a cubrir los gastos en combustible que, al 20 de este mes, eran un 32% superior a los de hace un año para un buque portacontenedores promedio, según un índice elaborado por Bloomberg.


11% 
Es lo que se redujo la velocidad de navegación en promedio desde agosto de 2011 a la fecha.


16 
Nudos es el promedio de velocidad que tiene la flota de Maersk hoy.


20 
Nudos es la velocidad máxima del Clipper Cutty Sark, el velero inglés del siglo XIX.


31/01/12



LA NACION

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