¿Por qué Argentina no encuentra petróleo?

El país pasó de la autosuficiencia a la dependencia en materia energética.

El país pasó de la autosuficiencia a la dependencia en materia energética.

Es la fábula de la liebre y la tortuga. Argentina es la primera que corre y crece al 8/9% cada año. Brasil, la segunda, con un crecimiento que no llega ni a la mitad pero que es estable en el tiempo. Estos dos modelos parecen enfrentarse en una carrera en la que la Historia dirá cuál era la respuesta adecuada a los males de cada país. Claro que esta fábula tenía mayor sentido hasta hace unos meses, antes de que Brasil se convirtiera en una potencia energética. Esto podría hacer despegar al país vecino de tal manera que ya no haya discusión posible sobre los dos modelos.

Ahora, la pregunta que recorre los pasillos de políticos, funcionarios y analistas desde Buenos Aires hasta Brasilia es ¿Por qué Brasil pudo y Argentina no? La primera respuesta simplista podría ser que las costas brasileñas tienen petróleo y las argentinas no cuentan con este recurso. O por lo menos no lo sabemos porque no se están realizando las investigaciones necesarias. Pero el siguiente pensamiento que aparece es que Brasil trabajó durante dos décadas, invirtió casi mil millones de dólares, nunca dejó el control de la petrolera estatal y siempre mantuvo una política de Estado. Argentina, en cambio, privatizó y perdió el control de YPF, no invirtió en la prospección de pozos de petróleo y no supo atraer a los inversionistas que se necesitan para encontrar el crudo que muchos expertos internacionales aseguran que tenemos bajo nuestro suelo.

"Esto no es nuevo y no tiene que ver con el petróleo solamente. En 1913, la economía argentina era un 50% más grande que la de Brasil. En 1950 esas diferencias habían desaparecido. Y hoy, Brasil es tres veces más grande que nuestro país", aclara Fernando Devoto, historiador de la UBA. Para Daniel Montamat, economista y ex secretario de Energía, la clave está en la continuidad de las políticas de Estado: "En Brasil hay largo plazo, hay denominadores que no se tocan. Y eso es lo que hicieron en materia energética". El profesor de Geopolítica de la Escuela Nacional de Defensa, Adolfo Koutoudjian, cree que el tropiezo argentino sobrevino, por sobre todo, "cuando resignamos nuestras reservas energéticas. Nuestra YPF es de los años 20, Petrobrás de los 50. Y logramos un desarrollo vanguardista en América Latina. Cuando rifamos YPF perdimos el control energético y quedamos relegados".

Todos los analistas hacen salvedades sobre la situación social que vive Brasil y que sigue siendo un enorme contrapeso con cualquier éxito económico. "No tenemos que idealizar nada. En Brasil, la desigualdad social y la exclusión de millones de sus habitantes es un enorme problema ante el cual el Estado y la clase política han hecho muy poco y no se vislumbran vías cercanas de solución", explica Fernando Devoto.

Pero todos apuntan a que nada de todo esto impidió a los gobiernos sucesivos de Fernando Enrique Cardoso y Lula da Silva apostar por la autosuficiencia energética. "Se decidió que el instrumento para esta política debía ser Petrobrás. Y hoy tienen 70 plataformas marinas y 25 terrestres. Cada una de estas plataformas cuestan entre 500 y 600 millones de dólares. Puede imaginarse la enorme inversión asumida por el país en los últimos 20 años", apunta Koutoudjian. Montamat explica porqué no llegan las inversiones para el sector: "Hubo constantes cambios con las retenciones. Hoy hay un techo de 42 dólares. Todo lo que supere ese precio en el valor del barril es retenido por el gobierno federal y no se coparticipa con las provincias". Clarín intentó saber la opinión del secretario de Energía sobre este tema, pero nunca respondió los llamados.

Y el último punto polémico son las reservas con las que cuenta el país. Los expertos aseguran que los pozos existentes están agotados. "Si no se encuentra más nada, nos quedan, tal vez 9 o 10 años de petróleo y unos 8 años de gas", cuenta Montamat. Pero el presidente de la Sociedad Geológica de Brasil y presidente de HRT Petroleum, Marcio Rocha Mello, asegura que por los datos que se conocen "en la Argentina hay una reserva de al menos 25.000/30.000 millones de barriles. Y están en los campos de Neuquén, el golfo de San Jorge y en el Austral (que llega hasta Malvinas). Si no lo sacan, en 40 años eso no valdrá nada porque habrá nuevas tecnologías".

El senador y ex ministro Rodolfo Terragno, que viene pensando sobre los temas energéticos desde hace tres décadas, asegura que aún es posible hacer algo para intentar encontrar petróleo bajo nuestro suelo: "Todavía tenemos a ENARSA que es la compañía que juntó los despojos de YPF. Y tenemos aún el derecho sobre los campos off-shore, los de alta mar. ENARSA está llamando a licitación de algunos de estos campos y ese es el camino correcto. Lo que tendríamos que hacer ahora es crear el clima político y económico adecuado para atraer las grandes inversiones que se necesitan para explorar".

Por Gustavo Sierra
gsierra@clarin.com

06/07/08
CLARIN

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