En la última década, el segmento batió récords año a año, aún el verano pasado, pese al menor arribo de extranjeros por Ezeiza. Pero los altos costos internos le puso un freno.
En la última década, el segmento batió récords año a año, aún el verano pasado, pese al menor arribo de extranjeros por Ezeiza. Pero los altos costos internos le puso un freno.
Con la llegada del buque “Expedition”, con destino a la Antártida, hoy se inicia la nueva temporada de cruceros en Buenos Aires, según informó la Administración General de Puertos de la terminal porteña.
Pero esta temporada, a diferencia de lo sucedido en la última década, no marcará un nuevo récord en arribo de pasajeros ni en recaladas de buques.
Por el contrario, se espera la primera caída en cruceristas desde el verano 2003/2004. Desde hoy y hasta el 21 de abril, cuando concluya la temporada, se estima que arribarán a la ciudad 500.000 cruceristas, un 2,1% menos que el verano pasado, según datos del Observatorio del Ente de Turismo porteño, que prevé 161 recaladas de buques, una más que en la temporada pasada, pero igual número que en dos años atrás (2011/2012), cuando se había registrado el último récord en barcos.
En el caso de la terminal portuaria porteña, la baja esperada es mayor, de un 4%, a 490.000 pasajeros, que arribarán a través de 160 recaladas de buques, igual que un año atrás.
Más allá de la leve diferencia en ambas previsiones, lo cierto es que el turismo de cruceros comienza a mostrar signos de alerta, con un posible cambio de tendencia, ya que hasta el verano pasado parecía, junto al segmento de conferencias y reuniones, indemne a la baja del turismo internacional que exhibe la Argentina.
Tanto en cruceros como en reuniones, la continuidad del auge se explicaba, al menos hasta 2012, en virtud de ser dos segmentos que se planifican con dos años de antelación. Por eso no acompañaban la caída registrada en los arribos a través de los aeropuertos. “La caída del turismo extranjero al país no responde directamente a la crisis internacional. Se debe, más que nada, a la menor competitividad de la Argentina por los costos internos, cuyo efecto se empieza a ver ahora en cruceros”, explicaron a El Cronista desde el Observatorio del Ente de Turismo porteño. También estimaron que este año cerrará con una merma en la cantidad de asistentes internacionales a reuniones y congresos, a pesar de que no habrá una baja en la cantidad de eventos.
“Hay que ver si se trata de un quiebre en la tendencia de crecimiento que se venía registrando desde 2003, cuando se comenzó a medir oficialmente el turismo de cruceros, o si se corrige el año próximo. Como cruceros y reuniones son dos segmentos que se planifican con tiempo, quizás recién ahora se evidencia el efecto de los altos costos locales”, explicaron desde Turismo porteño.
En la temporada pasada había crecido un 17,8% la cantidad de cruceristas, a 510.815 personas. En 2003/2004, habían llegado 55.737 pasajeros en 49 recaladas de barcos a la terminal porteña. Desde entonces, se registró un alza interanual de 18% a 65% en arribos de cruceristas, según el año, hasta esta temporada.
Según una encuesta del Ente de Turismo porteño, las actividades más frecuentes de los cruceristas extranjeros en la ciudad es “ir de compras”, conocer la gastronomía porteña y pasear en el bus turístico. En tanto, las zonas más visitadas son el Microcentro, la Plaza de Mayo y el Casco Histórico.
Por Nuria Rebón
17/10/13
CRONISTA.COM

