Por ahora, el acuerdo sigue lejos en Deseado

Las cámaras pesqueras ofrecieron 200 pesos de aumento no remunerativo a los sueldos de los marineros, quienes ya anticiparon que los rechazarán en la asamblea de hoy en Puerto Deseado. Mientras, la depresión económica en esta ciudad se hace cada vez más notable.

Las cámaras pesqueras ofrecieron 200 pesos de aumento no remunerativo a los sueldos de los marineros, quienes ya anticiparon que los rechazarán en la asamblea de hoy en Puerto Deseado. Mientras, la depresión económica en esta ciudad se hace cada vez más notable.

Entre los marineros de Puerto Deseado reinaba ayer la desilusión ante la propuesta salarial de los empresarios pesqueros, que consistió en 200 pesos de adicionales no remunerativos en los sueldos. Aunque la misma desazón se percibió entre los habitantes de esta castigada localidad pesquera cuya actividad económica está semi-paralizada y en donde no vislumbran una recuperación inmediata.

«Eso es una burla», dijo ayer en Río Gallegos Daniel Medina, representante de la Agrupación de Marineros Santacruceños, antes de retornar a Deseado donde hoy lo esperarán los centenares de trabajadores que mantienen el piquete en la costanera. Es probable que realicen una asamblea durante la mañana y allí resuelvan cómo continuará el conflicto.

El descontento de los trabajadores obedece a que las cámaras CALAPA (Langostineros) y CAPECA (Congeladores) ofrecieron «negociar colectivamente con la presencia del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y la participación de los representantes de la marinería local, la incorporación de un adicional no remunerativo de 200 pesos mensuales en concepto de zona desfavorable», que sería percibido por aquellos trabajadores cuya residencia permanente se asiente en Santa Cruz.

PIDEN AL BASICO

Desde Deseado Luis Ledesma, uno de los marineros apostado en el piquete, anticipó que se rechazará esta propuesta que «ni siquiera se acerca a lo que es nuestro pedido inicial».

En efecto, lo que solicitan es un aumento de 400 pesos al sueldo básico, que el porcentaje por producción que se les otorga se incremente del 0,70 al 1,20 por ciento y que este se les pague en compatibilidad con los valores en dólares.

Estos puntos de reclamo quieren que sean incluidos en un Convenio Colectivo de Trabajo diferente al que se firmó hace poco más de un mes entre los empresarios y el SOMU (sindicato central).

LA OFERTA

Los empresarios se mantienen inflexibles y dieron la negativa. Ellos, cerca de 14 gerentes y dueños de pesqueras, comunicaron su contrapropuesta luego de haber mantenido reuniones en Buenos Aires, a través de un documento oficial que remitieron al ministro de Gobierno de Santa Cruz, Pablo González, que llegó ayer al mediodía.

«Tal como fuera expuesto por esta parte en las diversas conversaciones mantenidas hasta el momento, la grave situación económica por la cual se encuentra atravesando el sector pesquero patagónico imposibilita contemplar cualquier tipo de incremento salarial, más allá de lo oportunamente discutido al inicio de la presente campaña», sostienen los empresarios en su introducción.

No obstante, «entendiendo el rol que nos asiste como agentes sociales y atendiendo a la solicitud efectuada por las autoridades provinciales, estamos en condiciones de efectuar un último esfuerzo tendiente a restablecer la paz social en el sector de la marinería y maestranza, hoy quebrada por los hechos vandálicos de público conocimiento».

Luego sigue el párrafo con el monto del adicional que ofrecen y por último, aclaran que ese aumento se suma a la mejora salarial que representará la modificación en el impuesto a las ganancias que el Congreso nacional deberá tratar próximamente. Este comunicado está firmado por Alfredo Pott, de Capeca, y Darío Barolli, de Calapa.

TENSION Y DEPRESION

Lo cierto es que Puerto Deseado está en ascuas desde hace 26 días. La impaciencia de los trabajadores marítimos aumenta, los comerciantes bajaron sus ventas a la mitad por el descenso brusco del consumo y cada vez más policías y gendarmes recorren las calles y custodian los edificios públicos.

Los integrantes de las cámaras de la industria pesquera denunciaron que directivos de empresas del sector están «recluidos en las compañías» y que otros tuvieron que viajar a Chubut por «miedo», a raíz de protestas de los trabajadores del puerto.

«Estamos secuestrados en las empresas, ya que no se puede circular. Por el miedo, muchos directivos se trasladaron a Comodoro Rivadavia», dijo ayer a una agencia de noticias nacional, Alfredo Pott.

También en Capital Federal los representantes de las plantas pesqueras se presentaron ante el Ministerio de Trabajo de la Nación y declararon el «proceso preventivo de crisis».

Según la ley, ese proceso avala la suspensión sin goce de haberes de hasta 75 días al personal, y en caso de continuar en la situación de crisis que originó la presentación, o de agravarse, puede hacerse efectivo el despido de la mitad de los empleados.

01/08/07
PATAGONICO NET

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio