Los astilleros de Szczeczin y Gdynia, en la costa báltica, corren el riesgo de acabar desmantelados y sus 15.000 trabajadores en la calle, si la Comisión Europea rechaza el plan de reestructuración que hoy presentará el Gobierno polaco para conseguir salvar estas instalaciones.
Los astilleros de Szczeczin y Gdynia, en la costa báltica, corren el riesgo de acabar desmantelados y sus 15.000 trabajadores en la calle, si la Comisión Europea rechaza el plan de reestructuración que hoy presentará el Gobierno polaco para conseguir salvar estas instalaciones.
Varsovia, 12 sep (EFE).- Si la Comisión desestima el proyecto del Ejecutivo, los astilleros tendrán que devolver los 1.300 millones de euros recibidos en el pasado como ayudas europeas, lo que supondrá con casi total seguridad su bancarrota y el cierre.
El ministro del Tesoro, Aleksander Grad, debe enviar hoy su plan de reestructuración ya que el plazo finaliza esta noche, después de que la UE diese más tiempo a las autoridades polacas para redactar este proyecto y buscar inversores privados que quieran hacerse cargo de las instalaciones.
Durante los últimos días, Grad se ha reunido con diferentes empresas interesadas en comprar los astilleros, que aún son de titularidad pública, aunque todavía no se ha cerrado ningún acuerdo.
Por su parte, los trabajadores amenazan con huelga si no se alcanza una solución, y culpan al Gobierno de no hacer todo lo posible para salvar sus puestos de trabajo.
Habrá que esperar a la decisión de la Comisión Europea, que se prevé para dentro de tres semanas, para conocer el futuro de las instalaciones de Gdynia y Szczeczin.
Mientras dura este compás de espera, el Ejecutivo del liberal Donald Tusk ha decidido conceder ayudas a sus astilleros por un valor superior a los 350 millones de euros.
12/09/08
FINANZAS.COM
