Polémica en Brasil por la construcción de barcos en China

Polémica en Brasil por la construcción de barcos en China

(FNM) Para cumplir un contrato con la empresa brasileña Fibria, un armador coreano construirá 20 barcos por valor de USD 1.000 millones en astilleros chinos.

(FNM) Para cumplir un contrato con la empresa brasileña Fibria, un armador coreano construirá 20 barcos por valor de USD 1.000 millones en astilleros chinos.

Fibria, fabricante de celulosa de Brasil cerró un acuerdo para el transporte marítimo de  parte de su producción durante 25 años con la empresa coreana  STX Pan Ocean, que decidió la construcción de 20 buques de carga en Asia. Los detalles del acuerdo sobre los 20 barcos forman parte del contrato firmado por ambas compañías, pero no han sido revelados por ninguna de las dos empresas la semana pasada.

Cada unidad costará USD 50 millones por lo que la inversión total en los nuevos buques se estima en USD mil millones. Para satisfacer las necesidades de transporte de celulosa de Fibria, STX deberá construir gran parte de los barcos en un astillero situado en la ciudad china de Dalian. El acuerdo marítimo firmado involucra un monto total de 5.000 millones de dólares.

El 18 de octubre, Fibria confirmó el acuerdo con  STX, pero no informó sobre la existencia de los buques.  La foto para conmemorar la firma del contrato, sin embargo, da prueba de tal afirmación. Detrás de los presidentes de las dos empresas, Carlos Aguiar, de Fibria, y el coreano Bae, de STX, se observa un cartel con la inscripción "57k x 20" (ver foto).

  

Estos números representan la capacidad de cada buque – 57.000 toneladas – y el número de buques contratados.

Al ser consultada, Fibria dijo que el acuerdo "se refiere a la contratación del transporte marítimo y no a la construcción de buques. Corresponde al contratista, a su vez, tratar de cumplir con las condiciones para cumplir dicho acuerdo". Para la compañía, "Fibria necesita garantizar las condiciones básicas para el mantenimiento de la competitividad global, asegurando que la producción llegue al cliente en tiempo y con costos eficientes."

STX, es una empresa naviera coreana especializada en transporte marítimo.

Fibria nació de la fusión de las firmas Votorantim Celulose e Papel (VCP) y Aracruz Celulose, compañía que acumuló pérdidas de miles de millones por malas apuestas en operaciones financieras con dólares, hacia finales de 2008.  Como resultado, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), que había dejado de ser el controlador de la empresa, inyectó 2.500 millones de reales para apoyar la operación, volviendo a tomar una posición en el panel de control de la compañía, junto el grupo Votorantim.

El acuerdo entre el BNDES y Votorantim vence en 2012, fecha en la que  el banco dejará de formar parte del directorio de la empresa de celulosa.

Al ser consultado, un portavoz del BNDES, dijo que no tenía conocimiento de los detalles del contrato de Fibria con la coreana STX. El BNDES tiene dos representantes en el Consejo de Administración de Fibria.

Controversia previa
La producción de buques en el extranjero ya ha generado controversia en el pasado.
Cuando todavía era candidato presidencial, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó al gobierno de Fernando Henrique Cardoso porque Petrobras había decidido comprar buques en el extranjero, lo que generaría puestos de trabajo en otros países.

En 2009, durante un evento en el Astillero Atlântico Sul, Lula criticó  al presidente de la minera Vale, Roger Agnelli, después de que la empresa hubiera ordenado la construcción de una flota de barcos en China. "Él me dijo que la industria naval brasileña no fabricaba buques de 400.000 toneladas. Yo  ahora hablé con el Astillero", dijo Lula.

Sin embargo, hasta hoy, no hay ningún barco de bandera brasileña que haga transporte marítimo internacional.

Para la industria naval brasileña, empero, no hay en la actualidad capacidad ociosa disponible en los astilleros nacionales para realizar construcciones de ese tipo.

El Sindicato Nacional de la Industria de Construcción y Reparación Naval y de Offshore (Sinaval), dijo a través de su oficina de prensa, que reconoce las características especiales del negocio de exportación de buques, como los de Fibria y Vale.

"Pero el sector está totalmente orientado a los mercados de transporte marítimo de cabotaje, el petróleo, la construcción de buques de apoyo y de plataformas costa afuera, además de convoyes".

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: iG y Portos e Navios; 27/10/10

29/10/10
NUESTROMAR

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