El único impacto será el aumento de empleo.
El único impacto será el aumento de empleo.
Profesionales contratados por la empresa Tierra del Fuego Energía y Química, concluyeron el estudio de impacto ambiental en torno de la planta de metanol. El equipo multidisciplinario, integrado por ingenieros fueguinos, informó sobre la viabilidad técnica del proyecto que, según los profesionales, cumple con todas las normas de seguridad.
Ahora será la secretaría de Desarrollo Sustentable y Ambiente la que deba evaluar el informe y convocar a una audiencia pública en la que se darán a conocer todos los antecedentes de la propuesta. Los ingenieros dijeron que el único impacto esperable es el incremento del empleo en Río Grande, con aproximadamente 1.600 fuentes laborales directas e indirectas.
El estudio fue realizado por un equipo de profesionales privados e independientes, integrada por el ingeniero agrónomo Alejandro Galvarini, el ingeniero mecánico Marcelo Lallana y el ingeniero químico Daniel Rumis y fue presentado a la Secretaría de Medio Ambiente de esta provincia.
Convocados por la empresa Tierra del Fuego Energía y Química S.A. -que recientemente rubricó un acuerdo con la provincia para la producción de metanol en Río Grande- el equipo interdisciplinario tuvo a su cargo del estudio y evaluación de impacto ambiental, que comprende todas las variables de la futura actividad: la variable ambiental, la química –del proceso en sí- y la variable de seguridad e higiene.
El estudio consistió básicamente en evaluar la interfaz del proyecto en su relación con el medio ambiente; se analizaron los impactos reales vinculados con el proceso propiamente dicho y, de acuerdo a eso, cuáles son las medidas ingenieriles que propone el proyectista; “y en función de eso, nosotros proponemos medidas de prevención de impactos ambientales potenciales y medidas de mitigación en el caso de que esto ocurriera”.
Para realizar este trabajo, los ingenieros contaron con el proyecto íntegro de la empresa proponente, al que agregaron algunas sugerencias relacionadas con la prevención de eventos sobre una posible degradación del medio ambiente”, precisó el ingeniero Rumis.
“En términos generales –continuó- hay que entender que a pesar de la magnitud del proyecto debemos pensar que se trata de una planta de producción de metanol a partir del gas natural, que va a ocupar casi 31 hectáreas sobre un predio de más de setenta hectáreas, y que por las características propias de esta actividad podríamos decir que es una industria de bajo impacto”.
Asimismo, dijo que se ha evaluado en toda su extensión el proyecto de ingeniería de la empresa proponente, y que en éste se contempla un gran número de medidas para prevenir la ocurrencia de cualquier contingencia ambiental, sin perjuicio de lo cual se le sugirió una serie de medidas adicionales para salvaguardar el medio.
El ingeniero Lallana sostuvo que el estudio ya fue presentado ante la autoridad de aplicación de esta provincia, la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Ambiente para su evaluación y aprobación si así correspondiere.
No obstante que el estudio se encuentra concluido, los ingenieros destacaron que la secretaría provincial podría solicitar datos o informes complementarios de los trabajos realizados.
Con posterioridad, siempre cumpliéndose con todos los plazos administrativos, tendrá lugar la convocatoria de una audiencia pública, que podría celebrarse –según estiman- a mediados de diciembre próximo.
De acuerdo con lo que establece la ley provincial Nº 55 (de Medio Ambiente) es obligatorio realizar el estudio de impacto ambiental previo en todos los proyectos previstos por la norma, entre los que se encuentran los de desarrollo energético, las industrias químicas, entre otros.
Además, dentro de los procesos contemplados por la ley local se estipula que la autoridad de aplicación debe convocar a una audiencia pública a fin de consultar a la comunidad sobre estos proyectos, siendo esa la oportunidad en que los particulares pueden consultar todos los antecedentes del proyecto.
“Si bien la instancia pública no es vinculante respecto de la aprobación del estudio de impacto ambiental, constituye una instancia en la que se da participación a los distintos actores de la comunidad para que evalúen, critiquen el proyecto o propongan modificaciones que se consideren necesarias”, apuntó el ingeniero Galvarini.
Se cumplen con los requisitos de seguridad
Al margen de la evaluación que hará la secretaría de Medio Ambiente, consideran que el proyecto presentado por la empresa Tierra del Fuego Energía y Química (con las recomendaciones efectuadas por los profesionales) reúne todos los requisitos de seguridad para el medio ambiente.
Respecto de algunos aspectos del trabajo en sí, el ingeniero Lallana detalló, además de lo ya señalado: “se ha hecho un abordaje en lo que tiene que ver con seguridad laboral, y otro de los en los que hemos trabajado fueron las contramedidas de incendio, en la cual la proponente nos ha instruido en avanzar en el análisis a través de leyes de estándares internacionales, como son las normas 101, 13 y 14 de la FNPA (National Fire Protection Association: reconocida alrededor del mundo como la fuente autoritativa principal de conocimientos técnicos, datos, y consejos para el consumidor sobre la problemática del fuego y la protección y prevención), que regulan las contramedidas para control de incendios y explosiones, como almacejanes de líquidos inflamables explosivos.
Aclaró que este será un emprendimiento que si bien tiene bajo o escaso impacto ambiental, requiere de contramedidas de control preventivo, para evitar que ocurran fatalidades, todo lo cual ha sido concienzudamente previsto y analizado tanto en el proyecto de la empresa como por los ingenieros consultores.
El ingeniero Rumis agregó que, “en operación normal, es un proyecto de bajo impacto ambiental, pero, para evitar la ocurrencia de situaciones emergentes como estas, vinculadas con eventos ígneos, por ejemplo, la empresa ha propuesto –y nosotros hemos complementado con algunas medidas particulares- todas las medidas sobre prevención de incendios, tanto on shore como off shore.
Una planta única en el país
Consultado sobre la envergadura de este proyecto, y si existe otro emprendimiento semejante en el país, los ingenieros hicieron referencia a la planta de metanol ubicada en Plaza Huincul, Neuquén, que tiene una capacidad de producción de 400.000 toneladas al año. Recordemos que la empresa que se radicará en Río Grande se propone producir, en una primera etapa, 700 mil toneladas de metanol y, en una etapa final, dos millones de toneladas, según se indicó en el acuerdo de cooperación primigenio firmado entre la provincia y la firma de capitales chinos.
Rumis destacó que un referente cercano es la planta de metanol de Methanex, instalada en Cabo Negro cerca de la ciudad de Punta Arenas, en Chile; y a la vez remarcó que es una planta que bien podría haberse emplazado en la provincia de Tierra del Fuego, pero por distintas razones hoy tenemos que lamentar, y por muchos años, que esté en el país vecino.
Todos los profesionales coincidieron que desde el punto de vista de la ingeniería no observaron grandes dificultades en este proyecto, y que desde los profesionales contratados por la empresa se cubrieron la totalidad de todos los aspectos vinculados a la seguridad del medio ambiente y a la seguridad personal.
“Desde lo ambiental, nosotros también pusimos el acento en la disponibilidad de agua para el proceso, por lo que se evaluaron con profundidad algunas cuestiones que pueden ser más crítica que otras, como toda la información de base que fue proporcionada –en ese punto- por la secretaría de Recursos Hídrico de la provincia, de la que obtuvimos un respaldo no menor para avanzar sobre temas técnicos”, dijo el ingeniero Galvarini.
Explicaron que el proyecto del proponente contempla un gran número de medidas de ingeniería capaces de mitigar todos los impactos posibles –básicamente eventos ígneos- que afectarían a la planta y a la seguridad física del personal que opera, porque la planta está a más de 20 kilómetros del centro urbano (polígono industrial en la Estancia Las Violetas).
“El único impacto de relevancia que nosotros vemos que va a ocurrir en la ciudad de Río Grande es el impacto del empleo, porque esta es una actividad generadora de empleo. Estamos hablando de 400 personas en la faz de construcción, más 180 en la gas de producción, todos con empleos fijos y estables”, enfatizó el ingeniero Rumis, quien agregó que también es necesario considerar que la actividad petroquímica mueve por cada puesto de empleo fijo aproximadamente ocho puestos de empleos indirectos, de manera que estamos hablando de alrededor de 1.600 personas vinculadas de una u otra manera a la actividad, lo que no es un dato menor en un estadio particular que atraviesa la provincia.
Más allá de la naturaleza jurídica de la contratación, como ingenieros, consideraron que la actividad gubernamental (de los tres poderes del Estado y los municipales) deberían sentarse a analizar seriamente este proyecto, porque “muchas veces el tren pasa una sola vez”.
Galvarini dijo que también es necesario considerar los distintos procesos productivos que pueden llegar a desprenderse de este proyecto, como la instalación de una planta de fabricación de urea (un fertilizante básico utilizado en agricultura), la base para la fabricación de ácido acético y distintas materias primas relacionadas con lo plástico, entre otros tantos, por lo que “la oportunidad que se presenta para la provincia no debe ser despreciada por discusiones que tienen más roces con lo político que con lo técnico”.
Como fueguino, y por estar comprometidos con esta sociedad, los tres ingenieros dijeron que pusieron mucha seriedad en el análisis del impacto ambiental y mucho más pondrán al proceso de producción, pero indicaron que la autoridad de aplicación deberá estar a la altura de las circunstancias para controlar todo lo que se viene.
Señalaron que de parte de la empresa existe buena predisposición de estar vigilados y controlados, “porque ellos también tienen entre sus planes certificar normas de calidad y de buenas prácticas hacia el medio ambiente”, dijo Galvarini.
Por último, Rumis hizo hincapié en que se está frente a una verdadera discusión paradójica, si seguir comercializando nuestros recursos naturales en bruto o industrializarlos, por lo que apuntó a que es de vital importancia que el proyecto sea evaluado en todas sus partes y que el aspecto jurídico sea analizado con un fin constructivo, porque se trata de un proyecto más que interesante.
29/10/08
PROVINCIA 23
