El transporte marítimo gravita en el comercio exterior argentino: el 83% de las exportaciones y el 80% de las importaciones se realiza en buques. Y, como el combustible es el componente más importante del flete, la competitividad de las ventas es directamente proporcional a la eficiencia del transporte.
El transporte marítimo gravita en el comercio exterior argentino: el 83% de las exportaciones y el 80% de las importaciones se realiza en buques. Y, como el combustible es el componente más importante del flete, la competitividad de las ventas es directamente proporcional a la eficiencia del transporte.
"El aumento de las commodities agrícolas estuvo acompañado por un incremento de los costos del combustible y del charteo del buque. Si bien bajó, el barril de petróleo tocó los US$ 141; la pregunta sobre el futuro de los costos está a la orden del día", dijo Javier Dulce, presidente del Centro de Navegación.
Aun cuando la Argentina represente un volumen secundario en los tráficos mundiales, las líneas navieras y los operadores portuarios más importantes del mundo están presentes aquí.
"El movimiento de TEU en Buenos Aires pasó de los 600.000, en 1995, a casi 2 millones este año. En graneles el salto, entre 2000 y 2008, fue de 50 a 75 millones de toneladas. Y en lo que respecta a cruceros, la cantidad de escalas se incrementó de 60 en la temporada 2000/2001 a 124 programadas para 2008/2009", describió Dulce.
Para el directivo, el panorama de crecimiento, en todos los negocios marítimos, debe inducir planificar el sistema portuario, las vías fluviales y la infraestructura para los próximos 20 años, a saber: continuar con el desarrollo del plan maestro troncal de la hidrovía; ensanchar canales de acceso para adecuarlos a buques cada vez más grandes; desarrollar en el río zonas de espera con anchos y profundidades acordes; profundizar radas, áreas de maniobra y cruce; mejorar los accesos viales y ferroviarios; informatizar los trámites, y tener instalaciones para los pasajeros de cruceros.
30/09/08
LA NACIÓN

