Una bandera pirata original y el cofre auténtico del mismísimo Thomas Tew son las joyas de la corona de Pirate Soul, un museo recién abierto en Key West (sur de Florida) dedicado a estos despiadados bandoleros, o héroes, según el cristal con que se miren.

Una bandera pirata original y el cofre auténtico del mismísimo Thomas Tew son las joyas de la corona de Pirate Soul, un museo recién abierto en Key West (sur de Florida) dedicado a estos despiadados bandoleros, o héroes, según el cristal con que se miren.

"Bienvenidos a Port Royal" son las primeras palabras con que uno se topa al entrar al museo, establecido en una casona de Key West ambientada al estilo de las antiguas residencias inglesas del Caribe.

Port Royal, al sureste de Jamaica, fue en su día el epicentro de la actividad pirata durante su denominada "edad dorada" –entre la segunda mitad del siglo XVII y principios del XVIII– y dominio del legendario capitán Henry Morgan.

De esta época datan los piratas más conocidos, es decir los de los cuentos, novelas románticas y películas: Morgan, el capitán Kidd, "Barbanegra", "Black Bart" Roberts y Thomas Tew.

Los filibusteros (piratas del Caribe) se establecieron allí al huir de la mítica isla de la Tortuga (norte de Haití), ante el peligro de una invasión española durante estos turbulentos años cuando franceses, ingleses y holandeses disputaban a España el control del Caribe y asaltaban sus barcos repletos de fabulosos tesoros.
Pirate Soul es obra del millonario Pat Croce, ex dueño de los Sixers de Filadelfia, de la NBA, que ahora da conferencias de motivación y es una celebridad en la televisión estadounidense.

"Probablemente comencé hace unos 20 años a coleccionar artículos de piratas", relata Croce, quien de niño estaba fascinado con las aventuras de estos marinos, considerados meros bandidos y asesinos en su tiempo.

"Cuando comencé a hacer más y mejor dinero empecé a ir a las casas de subastas más grandes y a comprar a coleccionistas privados", recuerda.

Croce está seguro de que la suya es la mayor y más importante colección de estos artículos en el mundo.

Crucial en esa pasión fue una serie de libros sobre piratas que compró hace 30 años, dice Croce.

En uno de ellos "la primera página tiene (una foto de) este cofre", el artículo más preciado de la colección: de 75 kilos y propiedad de Thomas Tew, un corsario norteamericano que operaba en Madagascar y que murió en 1695, en el Mar Rojo, con una bala de cañón en su estómago.

El cofre, único en el mundo, está hecho de hierro y tiene una cerradura falsa al frente y la verdadera encima.

Por dentro está adornado con figuras de sirenas y tiene un pequeño compartimiento para los bienes más valiosos.

La otra joya de la colección es una auténtica "Jolly Roger" –la clásica bandera pirata de la calavera con los huesos cruzados– de la cual, según Croce, existen dos ejemplares en el mundo: la suya y una en un museo en Finlandia.

"Lo sé porque representantes de Helsinki estuvieron aquí, hace poco, para verla", dice.

El museo requirió una inversión de 10 millones de dólares, y, aunque pequeño, está dotado de toda la tecnología interactiva más avanzada.
Comienza con un recorrido por las calles de Port Royal y sus comercios, donde se aprecian sables, fusiles, equipos de cirugía con cuchillos para amputar extremidades, cerámicas y balas.

Luego se adentra en una taberna, la cubierta del barco y los compartimientos interiores, donde están los mayores tesoros.
También hay mapas originales de la época, documentos y hasta un cartel de 1696 ofreciendo una recompensa por la cabeza de Henry Every, pirata que asoló el océano Índico.

La bitácora del "HMS Advice", que transportó en 1699 al capitán William Kidd a Londres, donde fue juzgado y ejecutado, también está en la exposición.
El cadáver de Kidd fue colgado sobre el Támesis varios años, a modo de terrible advertencia para todos los navegantes que osaran convertirse en piratas.

El primer objeto valioso que adquirió Croce es la edición inicial del libro Los bucaneros de América, el primer libro escrito sobre piratas, que data de 1684 y es del holandés Alexander Exquemelin, un cirujano que acompañó a Morgan en sus aventuras. Morgan demandó a Exquemelin por libelo y se hizo una nueva edición más "imparcial" sobre las correrías del "Rey de los piratas".

–Hay alguno de estos artículos que no tenga y que desee?
–Estoy financiando una expedición a las costas de Haití, por el barco del capitán Morgan (hundido en 1669). Está en las costas de Ile-a-Vache, en la costa suroeste de Haití (…) Nadie tiene artefactos del capitán Morgan (…) Cuando uno piensa en piratas piensa en el capitán Morgan", admite Croce.

Palabras y personajes famosos.

"Pirata", "corsario", "bucanero" o "filibustero" son términos a menudo utilizados, indistintamente, para referirse al capitán Morgan, a "Barbanegra" o al capitán Kidd, aunque su significado real es diferente.

A continuación, un glosario sobre los términos y una corta biografía de cada uno de estos piratas:

Corsario: Individuo que obtenía una "patente de corso", a nombre de un gobierno, para atacar y saquear barcos de un país enemigo. En el siglo XVII el blanco preferido era España, cuyos fabulosos tesoros viajaban desde América a Europa, frecuentemente a través del Caribe.

Bucanero: Contrabandistas, en su mayoría franceses, que vendían a los barcos carne ahumada en una parrilla (“boucan" en francés), alimento apreciado porque se conservaba largo tiempo. Habitaban el noroeste de La Española, en lo que actualmente es Haití.

Filibustero: El término se aplica exclusivamente a los piratas del Caribe. Su origen es dudoso: del inglés (“free booter"), francés ("flibustier") u holandés ("vrij buiter”), significa "el que saquea un barco". Se concentraron en la Isla de la Tortuga, al noroeste de La Española, y luego se establecieron en Jamaica.

Pirata: Término genérico aplicado a todo aquel que ataca y saquea barcos para su propio provecho, sin responder a bandera alguna.

Henry Morgan

El filibustero más famoso.

Se cree que nació en Gales, en 1635, y se radicó luego en Jamaica, donde su tío era gobernador general y fue nombrado jefe de la milicia de Port Royal (sureste).

Realizó audaces ataques y saqueos de ciudades españolas como Granada (Nicaragua), Maracaibo (Venezuela) y Panamá, en 1670.

Tras este ataque fue llevado a Inglaterra y encerrado en un calabozo, pero el rey Carlos II reconoció sus contribuciones a la corona y le dio el título de caballero, haciéndolo teniente gobernador de Jamaica y dándole la misión de acabar con los piratas.
Murió en 1688.

William Kidd

Inglés nacido alrededor de 1640, fue un corsario que, tras cumplir sus misiones exitosamente, obtuvo de Inglaterra un barco con la misión de capturar naves francesas y eliminar a los piratas de Madagascar.

Pero en el Índico se convirtió en pirata y saqueó un barco que, para su desgracia, tenía mercancía de la poderosa Compañía de las Indias Orientales.
Fue capturado en 1699 y llevado a Londres, donde fue ahorcado en 1701.

Su cuerpo fue sumergido en brea y colgado sobre el Támesis, como terrible advertencia a quienes osaran convertirse en piratas.

Edward Teach, "Barbanegra"

Su origen es incierto, pero fue uno de los piratas más temibles, particularmente por su apariencia y crueldad.

A la hora de la batalla ataba pequeños pedazos de soga en su espesa barba y los encendía, para aterrorizar a sus enemigos.

En 1717 capturó al barco francés "Concorde" y lo rebautizó "Queen Anne’s Revenge", rechazando una oferta de Inglaterra de perdonarle sus crímenes si le entregaba la nave.

Durante su carrera capturó más de 40 barcos y en 1718 el gobernador de Carolina del Norte lo perdonó.

Sin embargo, no abandonó su actividad. Cayó combatiendo contra la Marina británica en Carolina del Norte, tras múltiples disparos y cortes de sable.
Finalmente, murió decapitado y los oficiales británicos empalaron su cabeza.

Thomas Tew

Corsario norteamericano.

Alrededor de 1690 recibió una patente de corso y un barco de parte del gobernador de la isla de Bermuda para atacar puestos franceses de esclavos y barcos en el oeste de África, pero a medio camino abandonó la misión y, tras convencer a su tripulación, se convirtió en pirata.
Operó desde Magadascar hasta el Mar Rojo.

Dividió su tesoro con su tripulación, vendió su barco, el "Amity", y se retiró en 1694, pero ese mismo año el llamado del mar fue más fuerte y regresó a sus andanzas.

Un año más tarde se cree que murió de un cañonazo en el estómago a bordo de su nuevo barco en el océano Índico. (AFP-NA)

06/07/08
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA

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