La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) pidió a los países con una importante industria pesquera que presten mayor atención a los efectos del cambio climático en la pesca.
La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) pidió a los países con una importante industria pesquera que presten mayor atención a los efectos del cambio climático en la pesca.
a recomendación se incluye en el informe anual publicado ayer por la FAO sobre "El estado mundial de la pesca y la acuicultura", en el que se advierte de la necesidad de aplicar prácticas pesqueras responsables para hacer frente al cambio climático.
Según el informe, los avances a la hora de abordar estos problemas "han sido lentos y sólo se ha progresado de forma limitada".
La FAO explicó cómo el cambio climático ya está modificando la distribución de los ejemplares marinos y de agua dulce, y puso como ejemplo que "las especies de aguas más templadas se están desplazando hacia los polos y experimentan cambios en la productividad y el tamaño de su hábitat".
Además, añade el informe, el calentamiento global está afectando a "la estacionalidad de los procesos biológicos, alterando las redes alimentarias marinas y de agua dulce, con consecuencias impredecibles para la producción pesquera".
"Muchas pesquerías están siendo explotadas al límite de su capacidad productiva. Resulta preocupante analizar los efectos que el cambio climático podría tener sobre los ecosistemas oceánicos y su supervivencia", según Kevern Cochrane, experto de la FAO y uno de los autores del informe.
El estudio agrega que el 19% de las principales poblaciones comerciales de peces marinos están sobreexplotadas, un 8% están agotadas y un 1% se está recuperando de este agotamiento. Y advierte de que cualquier disminución en la disponibilidad local de pescado "puede causar inestabilidad y graves problemas" en muchas comunidades que dependen en gran medida de la pesca.
Por otra parte, el informe de la FAO considera "excesiva" la relación entre combustible y emisiones de dióxido de carbono (CO2) para la pesca de captura, "que es de unos 3 teragramos de CO2 por cada millón de toneladas de combustible empleado".
"Una relación que podría mejorar. Una buena gestión de la pesca puede significativamente crecer la eficacia del carburante en el sector", añadió Cochrane.
El documento del organismo de las Naciones Unidas explica además que la producción total de la pesca mundial alcanzó un nuevo máximo de 143,6 millones de toneladas en el 2006 (92 millones de toneladas de la pesca de captura, 51,7 millones de la acuicultura).
De este total, 110,4 millones de toneladas fueron empleadas para consumo humano, mientras que las restantes fueron destinadas a usos no alimentarios (alimentación de ganado, harina de pescado para la acuicultura).
03/030/09
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