El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación impulsará un proyecto de ley en el Congreso de la Nación promoviendo la modificación del régimen jubilatorio para los trabajadores de las plantas pesqueras. Buscan consenso político. Las empresas apoyarían.
El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación impulsará un proyecto de ley en el Congreso de la Nación promoviendo la modificación del régimen jubilatorio para los trabajadores de las plantas pesqueras. Buscan consenso político. Las empresas apoyarían.
El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación ultima los detalles para impulsar un proyecto de ley en el Congreso de la Nación promoviendo la modificación del régimen jubilatorio para los trabajadores de las plantas pesqueras. Es una idea que vienen trabajando desde hace años aunque ahora se encaminan a transformarlo en una iniciativa que llegue al Parlamento Nacional, más aún cuando hay varios antecedentes de regímenes especiales sancionados recientemente.
El eje principal de la propuesta que se está terminando de elaborar tiene que ver con la edad de los trabajadores para acceder al beneficio jubilatorio, teniendo en cuenta que en la actualidad, los trabajadores hombres se jubilan con 65 años y las mujeres con 60 años de edad y 30 años de aportes y forman parte del sistema general. Lo que se busca poner en debate es la necesidad de reducir la edad jubilatoria por tratarse de una actividad que aseguran provoca un envejecimiento prematuro a quienes la desempeñan.
Lo que se plantearía es que se considere una edad tope entre 50 y 55 años para iniciar el trámite y que los años de aportes sean de 25, ya que imperan en la actualidad otros regímenes parecidos para actividades riesgosas o de desgaste físico comprobable.
Se menciona que entre los criterios esenciales para el establecimiento de un plan de jubilación anticipada deben tenerse en cuenta las estadísticas de enfermedades causadas por las tareas propias de estar en un ámbito húmedo y frío como lo son las plantas de procesamiento de pescado. Y, desde la organización sindical se sostiene que por encima de los 50 años de edad la capacidad funcional de los trabajadores se encuentra mermada significativamente para el cumplimiento eficaz de las tareas atribuidas, con el consiguiente riesgo.
También se hace mención a que, en las estadísticas de productividad que las propias empresas elaboraran, se observa una progresiva baja de los rendimientos laborales a esas edades, habiendo un alto índice de patologías vinculadas a desviaciones de columna, además de problemas auditivos y visuales.
Entre los argumentos que se esgrimen para fundamentar la necesidad de incorporar a los trabajadores de la Industria de la Alimentación de la rama plantas pesqueras en un plan de jubilaciones anticipadas es que debido a los diferentes esfuerzos físicos que realizan en su trayectoria laboral registran un envejecimiento prematuro que los imposibilita, incluso salir de esta actividad e incorporarse en otra, en condiciones de aptitud física.
Al proyecto se lo pretende elevar con un abultado informe estadístico que permita demostrar estos datos, y si bien no es considerada una tarea insalubre buscan acreditar que se trata de trabajos que por su naturaleza provocan consecuencias físicas diferenciales al resto de las actividades. El concepto de agotamiento prematuro de su capacidad laboral los dejaría excluidos del mundo del trabajo sin capacidad de poder reinsertarse.
Consenso político
En este marco, el Sindicato de la Alimentación además de nutrir de argumentos técnicos a la iniciativa busca también un consenso político entre los diferentes bloques parlamentarios ya que sin esto la suerte del proyecto no tendría mayores expectativas. El secretario general del STIA de Chubut, Luis Núñez, inició una ronda de contactos con sus pares de otras provincias de modo que se logre tener el mayor acompañamiento posible de los legisladores nacionales. El tema le sería planteado incluso al titular de la CGT, Hugo Moyano, para lograr el respaldo de los legisladores de extracción sindical y sumar sustento político que haga viable esta cuestión.
Las empresas apoyarían
Las primeras estimaciones señalan que de aprobarse un régimen especial de este tipo, en base a los parámetros que se plantean, estarían en condiciones de jubilarse casi un 15 por ciento de los actuales trabajadores de las plantas pesqueras.
Por su parte, las empleadoras no verían con desagrado la propuesta sindical al punto que muchas ya habrían expresado su acompañamiento. En tiempos de crisis como la que cruza a la pesca en este momento, podría ser considerado este sistema como un mecanismo para reducir las plantillas de personal sin situaciones de conflicto, para aquellas empresas que hoy tienen sobredimensionada su dotación, por ejemplo, por exigencias para mantener los permisos de pesca langostineros.
Por Nelson Saldivia / Fotos de Guillermo Nahum
01/07/10
REVISTA PUERTO

