Petroleras chinas, al poder

Las refinerías Sinopec y Petrochina colocan a sus presidentes en lo más alto del Gobierno comunista. Contemporáneamente, en la Argentina se discute lo inverso: la designación de directores por parte del Estado en empresas privadas.

Las refinerías Sinopec y Petrochina colocan a sus presidentes en lo más alto del Gobierno comunista. Contemporáneamente, en la Argentina se discute lo inverso: la designación de directores por parte del Estado en empresas privadas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Quizás porque están en el otro hemisferio, o del otro lado del mundo, o porque tienen una cultura distinta o porque penalizan con más severidad (y eficacia) la corrupción. Quizás responda más a un Plan Quinquenal que a un “modelo” de “proyecto nacional y popular”. Quizás sea la “apertura al mercado” que experimenta China que se les fue de las manos. Vaya uno a saber.

Pero la realidad es que China está haciendo las cosas “al revés” de lo que lo está haciendo Argentina. O a la inversa. O quizás seamos nosotros…

Argentina y China enfrentan algunos problemas en común. Entre ellos se destacan la inflación y la corrupción. Ambas tienen también en su agenda principal la redistribución del ingreso y la constante puja entre lo público y lo privado.

La Argentina, defensora histórica del derecho de propiedad privada (por lo menos en la letra de la ley, los hechos han demostrado infinidad de veces otros escenarios que mejor no recordar) camina por estos momentos senderos distintos a los que transita aquella China que emerge de las cenizas comunistas.

En momentos en que la Argentina debate una mayor injerencia del Estado en empresas privadas a través de la designación de directores en proporción a las tenencias accionarías derivadas de la herencia de las AFJP -y sin hacer aquí análisis axiológico alguno-, China hace justo lo contrario: incorpora al sector privado al accionar gubernamental.

La noticia la presenta este sábado (23/04) El Confidencial, que aquí reproducimos, planteando 3 interrogantes:

> ¿Lobby salvaje, claudicación estatal ante lo privado o sabia política de inclusión y captación de talentos?

> ¿O es que simplemente no se puede confiar en los popes del sector privado argentino?

> En todo caso, ¿no habrá nada para aprender?

La promoción a ‘número dos’ de la provincia de Fujian del presidente de Sinopec Group (China Petroleum and Chemical Corporation, una compañía pública), Su Shulin, y la posibilidad de que el de CNPC (China National Petroleum Corporation), Jiang Jiemin, sea el ‘número uno’ en Yunnan, muestra los estrechos vínculos del petróleo con el poder en China, según analistas independientes. Las subsidiarias de ambos gigantes, China Petrochemical Corporation (Sinopec) y PetroChina Co., que también dirigían, cotizan en las bolsas de Hong Kong y Nueva York.

El trasvase entre petroleras y cargos en el Partido Comunista de China (PCCh), en el caso de Su, 49 años, a subgobernador y vicesecretario provincial, anunciado a la bolsa de Shanghái, o el de Jiang, a la espera de la oficialización de su destino, "recuerda la era de poder del "lobby" petrolero en USA con el presidente George W. Bush", escribió El Viento de China.

"Es una faceta del régimen que confirma que el petróleo también aquí hace funcionar fábricas y financia el poder político, en el que está imbricado", afirmó esta publicación independiente.

Temporalmente, a Su Shulin le sucede en la presidencia de la mayor refinería de Asia, Wang Tianpu, y como director no ejecutivo (los 2 cargos que ocupaba se dividieron) Fu Chengyu, ex presidente y director ejecutivo de CNOOC Ltd (China National Offshore Oil Corp), el mayor productor chino de crudo y gas en aguas profundas.

Jiang hizo su carrera en CNPC, al igual que Fu, quien presidió un lustro de crecimiento rápido de beneficios en CNOOC. "Los cambios reflejan la confianza del Gobierno central, que pidió a los sucesores la continuación de las operaciones estables en las compañías y el trabajo con seguridad", dijo un comunicado de Sinopec Group.

En su anterior trabajo, Fu se vio obligado a afrontar en su nuevo cargo la corrupción de un director de sucursal que gastó millones de yuanes de la empresa en alcoholes caros, principalmente el Moutai (orujo chino). El nuevo jefe de Sinopec empleó el ideario comunista para pedir a los empleados "autoexamen" y "autocorrección", además de señalar que el gigante refinador de Asia "debe aceptar el derecho del público de criticar y denunciar" (el escándalo se destapó porque una mujer colgó las facturas millonarias en internet).

CNOOC y Sinopec fueron creadas en 1982 y 1983 para consolidar la industria petrolera, hasta entonces muy fragmentada. Se le atribuyó a la segunda la mayoría del refino, excepto en instalaciones pequeñas en campos petroleros.

Jiang, 54 años, presidente y director general de CNPC y de PetroChina Co., podría ser sucedido por alguien de su equipo. "Me parece bien que se le designe al frente de Yunnan (sur), sabe de economía y así podrá traer las inversiones que la provincia necesita", dijo un internauta.

Una práctica habitual
Sin embargo, el trasvase a la política de directivos no es nuevo ya que Zhou Yongkang, miembro del Comité Permanente del PCCh y máximo jefe de Seguridad Pública actualmente, presidió CNPC. Otros directivos petroleros promovidos a cargos gubernamentales fueron en 2003 Wei Liucheng, predecesor de Fu en CNOOC, quien llegó a subgobernador de la isla de Hainan, o el propio Jiang, que ejerció el mismo cargo en la provincia de Qinghai (oeste).

Según dijo a la agencia oficial Xinhua el profesor Lin Boqiang, de la Universidad de Xiamen (sureste), los cambios en las respectivas cabezas de los 3 gigantes petroleros chinos de la exploración, refinado y extracción en aguas profundas son complementarios.

23/04/11
URGENTE 24

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