Petrobras reduce servicios de apoyo marítimo

(FNM) El sector de apoyo marítimo, prestador de servicios a las petroleras, vive un momento de incertidumbre. Ya hay cerca de 30 barcos offshore de bandera brasilera parados, que fueron financiados en alrededor de USD 1.000 millones.


(FNM) El sector de apoyo marítimo, prestador de servicios a las petroleras, vive un momento de incertidumbre. Ya hay cerca de 30 barcos offshore de bandera brasilera parados, que fueron financiados en alrededor de USD 1.000 millones.

Por el Fondo de la Marina Mercante (FMM), principal fuente de financiamiento del sector, según estimaciones de la Asociación Brasilera de Empresas de Apoyo Marítimo (Abeam).

Con parte de la flota parada, hay riesgo de que algunas empresas deban renegociar condiciones de financiamiento con los agentes financieros del FMM (BNDES, Caixa y BB). La flota brasilera parada equivale al 8% de los 370 barcos offshore, entre brasileros y extranjeros, en operación en el país, sostiene la Abeam.

“Estamos en una situación en la que los barcos quedan en un limbo, sin ser utilizados”, explica Ronaldo Lima, presidente de Abeam. La entidad reclama “previsibilidad” de demanda a Petrobras, su principal cliente. Según Abeam, este año se cancelaron contratos de fletamento de barcos extranjeros. Otro problema, es el de la indefinición sobre nuevos contratos por parte de la petrolera  estatal, que involucran a buques brasileros y extranjeros.

La situación es resultado de la baja de los precios del petróleo, que redujo la demanda de las petroleras en materia de equipamientos y que afectó a la industria de servicios. La dificultad afecta a la industria offshore en todo el mundo. En Brasil, existe el agravante de la situación de Petrobras, que enfrenta las acusaciones del Lava Jato, y que en opinión del sector privado, ha retrasado la toma de decisiones.

Abeam pidió por nota a Petrobras que informe cuál será la demanda para el segmento de apoyo marítimo en Brasil durante los próximos dos años, de modo de permitir a las empresas programar sus actividades. “La demora de la petrolera en definir un horizonte  de demanda, viene sofocando a las empresas”, sostiene Lima. La Abeam representa a más del 90% de las empresas de navegación que operan en apoyo marítimo en Brasil. Una muestra efectuada con 27 de las 42 empresas asociadas a la entidad indica que, desde enero, hubo 670 despidos de marinos en el país, entre oficiales y marineros.

Además de los 30 barcos brasileros parados, hay 40 buques extranjeros que concluyeron los contratos con Petrobras este año, según Abeam. En total, por tanto, son 70 buques, el 19% de la flota total en operación en Brasil, los que no están siendo utilizados. Los buques extranjeros vienen a Brasil por un tiempo determinado y después se retiran.

En una nota, Petrobras rebatió las informaciones de Abeam: “Petrobras no está cancelando contratos y ha mantenido en forma regular las contrataciones de embarcaciones brasileras. La compañía mantiene comunicación con el mercado y con la Agencia Nacional de Transportes por Agua (Antaq)”. Entre sus atribuciones, corresponde a la Antaq regular las actividades de apoyo marítimo.

La reducción de la demanda muestra una situación diferente de la prevista hasta poco tiempo atrás. El sector tenía expectativas de contar con una flota de 780 barcos para el 2020. Hoy, hay dudas sobre el futuro de muchas embarcaciones. Lima dijo que la última licitación para construir barcos de apoyo en Brasil dentro del Programa de Renovación de la Flota de Apoyo Marítimo (Prorefam) fue en noviembre del año pasado. Pero este año no hubo contrataciones de nuevas embarcaciones para Petrobras, ni de bandera brasilera ni extranjera, afirmó.

Abeam sostiene que los barcos construidos dentro del Prorefam no tuvieron sus contratos de fletamento renovados. Las empresas contaban con la continuidad de los contratos para amortizar las inversiones hechas con recursos del FMM. Hay otro problema. Según Lima, los buques de bandera extranjera operan en Brasil a través de contratos de un tiempo de duración media de cuatro años. Cada 12 meses se hace una consulta al mercado para ver si hay embarcaciones brasileras disponibles para sustituir al buque extranjero. Y aunque surgen barcos brasileros para hacer esa sustitución, no han sido contratados.

A su vez, según Abeam los barcos extranjeros vienen sufriendo cierres anticipados de contratos por la falta de emisión del certificado de autorización de fletamento (CAA), documento que emite la Antaq, pero cuya responsabilidad de obtención corresponde, contractualmente, a Petrobas. (Por Francisco Góes; Valor Econômico en Portos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR)

27/11/15

 

 

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