(FNM) ante la incapacidad de la industria brasilera para atender la demanda de equipamientos y los altos precios vigentes en el país, la petrolera Petrobras quiere reducir del 65% al 35% la meta de utilización de ítems y servicios nacionales en la exploración de las nuevas reservas de pre-sal.
(FNM) ante la incapacidad de la industria brasilera para atender la demanda de equipamientos y los altos precios vigentes en el país, la petrolera Petrobras quiere reducir del 65% al 35% la meta de utilización de ítems y servicios nacionales en la exploración de las nuevas reservas de pre-sal.
Según información obtenida por la Folha de Sao Pablo, la petgrolera estatal ya pidió al gobierno que revea las denominadas “metas de nacionalización”, un compromiso de campaña de Dilma Rousseff.
El tema de la nacionalización en el sector del petróleo es recurrente desde la campaña presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva en 2002.
En programas de televisión de la época, el entonces candidato, criticaba a Petrobras por encomendar plataformas en Singapur durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso.
Ya en el gobierno, Lula se mostraba entusiasta en el aumento de la nacionalización.
Hacia fines de 2010, durante la presentación de la plataforma P-57, en Rio de Janeiro, Lula desafió al presidente de Petrobras, José Sergio Gabrielli, a aumentar el contenido nacional de las plataformas, para llegar a proyectos 100% brasileros. La plataforma fue construida a partir del casco de un buque holandés convertido en un astillero de Singapur.
Pre-sal
El pedido de reducción de la participación local se limita a las áreas del pre-sal cuyos contratos no hayan sido todavía firmados, y no afecta a los acuerdos ya alcanzados.
El Ministerio de Minas y Energía estudia ahora la flexibilización de la regla. Durante las últimas semanas, se mantuvieron reuniones entre Petrobras y el ministro Edison Lobão, para procurar una solución.
El tema es delicado, ya que la presidente garantizó a los empresarios brasileros una mayor presencia nacional en el proceso.
El principal problema es de plazos: en el área de concesiones onerosas, Petrobrás necesita extraer 5 millones de barriles para pagar al gobierno por su capitalización antes del 2014. En ese plazo, no hay cómo fabricar buques de extracción en el país.
Además, Gabrielli ha dicho a sus interlocutores que los precios vigentes en el mercado interno constituyen un problema: una plataforma, por ejemplo, que cuesta cerca de US$ 1.000 millones en Brasil, se paga afuera un 30% menos.
Por tales trabas, Petrobras ya encargó en el exterior, una parte de las 28 plataformas que va a utilizar.
Las actuales reglas exigen que, para equipamientos de perforación, el índice de nacionalización comience en un 55%, pase a 60% en una etapa intermedia y llegue al 65% para las últimas entregas.
Petrobras informó que se están intensificando las medidas de incentivo a la industria nacional, pero confirmó que hay problemas de plazos en la exploración de las áreas de concesión onerosa con equipamientos nacionales.
La posibilidad de una reversión en la decisión de dar más espacio a las empresas nacionales en la exploración de las áreas del pre-sal abrió una crisis en el medio empresarial.
El presidente de Abinee (Asociación de la industria eléctrica y electrónica), Humberto Barbato, dijo que resulta extraño que Petrobras tenga esa postura, ya que el fortalecimiento de la industria nacional fue una bandera del gobierno de Lula y ha sido defendida por Dilma.
"Probablemente Petrobras quiera beneficiarse de un cambio favorable y comprar en el exterior. Pero no creo que el gobierno apoye eso."
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Portos e navios; 24/01/11
25/01/11
NUESTROMAR
