Petrobras decide terminar más plataformas en China

Petrobras decide terminar más plataformas en China

(FNM) Para evitar atrasos en su cronograma de producción, Petrobras va a terminar casi integralmente en China la conversión de dos plataformas y la mitad de otro equipamiento para el presal de la Cuenca de Santos, que habían sido contratados en 2012 para ser hechos en Brasil y estimular así el repunte de la industria naval local. El acuerdo con el astillero chino Cosco fue cerrado en febrero.

(FNM) Para evitar atrasos en su cronograma de producción, Petrobras va a terminar casi integralmente en China la conversión de dos plataformas y la mitad de otro equipamiento para el presal de la Cuenca de Santos, que habían sido contratados en 2012 para ser hechos en Brasil y estimular así el repunte de la industria naval local. El acuerdo con el astillero chino Cosco fue cerrado en febrero.

Las unidades forman parte de un paquete de cuatro conversiones (transformación del casco de un buque en plataformas), contratadas por USD 1.700 millones. Cuando entren en producción, entre 2016 y 2017, las plataformas “P-74”, “P-75”, “P-76” y “P-77” extraerán el equivalente al 30% de la actual producción de Petrobras.

La decisión no es aislada y muestra la limitación de la industria local para acompañar el ritmo que Petrobras requiere para aumentar su producción de petróleo, estancada desde hace cuatro años en torno a los dos millones de barriles por día.

Durante la década pasada, el gobierno decidió utilizar las demandas de Petrobras para rescatar astilleros obsoletos y justificar la creación de otros nuevos. El objetivo era fortalecer la cadena de proveedores, que después podrían exportar productos y servicios.

Pero, ante el vencimiento de plazos y con cronogramas atrasados, se decidió garantizar la producción dentro de los plazos previstos, aunque los astilleros nacionales pierdan empleos y parte de los contratos. “El mensaje de la presidente de la compañía, Graça Foster, ha sido claro, duela a quien duela ella quiere cumplir el cronograma”, dijo el abogado Marcelo Pereira, del estudio Gaia Silva Gaede, luego de un debate en la  Bolsa de Rio sobre “contenido local” en el sector de petróleo y gas.

El presidente del Sindicato de los Metalúrgicos de Rio de Janeiro, Alex Santos, dijo que la “P-75” será integralmente convertida en Cosco, la “P-76”, en un 95%, y la P-77, en cerca de la mitad. Del paquete de cuatro conversiones contratadas hace dos años, solo la “P-74” está en Brasil, en el astillero Inhaúma.

Santos estima en 5.000 la cantidad de puestos de trabajo perdidos con la transferencia al Asia de servicios que son menos costosos, pero intensivos en mano de obra.

La empresa Engevix, del astillero Rio Grande (RS), también está negociando con Cosco la posibilidad de transferir parte de la “P-68” a China. El objetivo es el mismo: no atrasar el cronograma de producción de Petrobras.

Otras sondas de perforación de USD 800 millones cada una, que Sete Brasil arrendará a Petrobras para usar en el presal, también adelantarán servicios en Asia, en este caso en Singapur. En todos los casos, los astilleros dicen que  cumplirán las metas de contenido local.

Petrobras firmó en mayo de 2012 el contrato de las cuatro plataformas con Astilleros Enseada Paraguaçu (EEP), consorcio de las constructoras Odebrecht, OAS y UTC que opera el astillero Inhaúma. Cada unidad producirá un máximo de 150.000 barriles de petróleo por día. Las plataformas serán utilizadas en el área denominada “de cesión onerosa”, donde Petrobras obtuvo del gobierno el derecho  a explotar hasta 5.000 millones de barriles del “presal”, en la capitalización de la empresa en 2010.

La previsión inicial era que el casco de la “P-75” tuviese la obra concluida en octubre de este año y los de las “P-76” y “P-77”, a lo largo de 2015. Para esas fechas, ya se sabe que las unidades ni siquiera habrán llegado a Brasil. Saldrán de China los días 15 de agosto, 28 de febrero y de 1º de mayo, y pasarán cerca de dos meses en el mar antes de arribar a la costa brasilera.

Petrobras reconoce que los servicios de “desmonte, inspección, cambio de chapas y renovación estructural de las plataformas” están siendo realizados en Cosco y solo serán finalizados en Brasil. “Con ello se busca mantener los plazos de producción previstos en el cronograma del proyecto de cesión onerosa.”

La firma del contrato de transferencia a Cosco ocurrió cinco meses después de que la presidente Dilma Rousseff visitara  Inhaúma, un astillero ubicado en Rio que en el pasado, fue el segundo mayor del mundo en construcción de buques y luego estuvo más de diez años inactivo, hasta que Petrobras entró en los planes para retornar a la época de oro.

Rousseff dirigió la palabra a centenares de operarios sobre la creación de empleos en Brasil y la revitalización de la industria naval. “Creemos en la capacidad del trabajador brasilero y de las empresas de este país. El resultado de esta lucha es el hecho de que este astillero esté de pie y produciendo”, les dijo el 11 de septiembre. (Portos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR).

23/04/14

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