Pesquera española paga la multa para liberar al “Piscator”

El buque capturado pescando ilegalmente dentro de aguas argentinas zarpará en breve desde Puerto Madryn, tras abonarse la sanción de 5,5 millones de pesos. La armadora evitó profundizar sobre la controversia y también se allanó a pagar el valor de la carga.


El buque capturado pescando ilegalmente dentro de aguas argentinas zarpará en breve desde Puerto Madryn, tras abonarse la sanción de 5,5 millones de pesos. La armadora evitó profundizar sobre la controversia y también se allanó a pagar el valor de la carga.

El expediente que se tramitó en la Subsecretaría de Pesca de la Nación determinó que el barco pesquero español “Piscator” ingresó 0,25 millas dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina, lo cual quedó certificado con los posicionamientos satelitales aportados por la Prefectura Naval, y en consecuencia se dictó la sanción pecuniaria prevista por la normativa vigente por la infracción a la Ley Federal de Pesca 24.992.

El hecho ocurrido los primeros días del mes de julio habían provocado hasta la intervención diplomática de la embajada española en Argentina, ya que el capitán del pesquero y la empresa de Bueu “Pesqueras de Bon” negaban las imputaciones alegando que estaban a 8 millas por fuera de las 200 millas argentinas.

Una vez aplicada la multa y notificada la empresa sobre la infracción, la propietaria del barco tenía dos opciones en la vía administrativa por donde se tramitó el expediente, por un lado, apelar y presentar un recurso de reconsideración para que se revisara la medida ya que ellos argüían no haber perforado el límite de la ZEEA; y la otra alternativa era allanarse a la acción punitiva, afrontar el costo de la misma, y con ello lograr que la embarcación quede autorizada a zarpar del puerto de Puerto Madryn.

Fue esta última opción a la que finalmente se acogieron: la armadora española desistió de continuar la controversia y litigar sobre la postura inicial que habían tomado de negar los cargos en su contra. Oficialmente comunicaron a la Subsecretaría de Pesca de la Nación a través de sus representantes que llegaron a la Argentina que efectuarán el depósito correspondiente a la multa, estipulada en 5,5 millones de pesos.

En cuanto a la carga de 250 toneladas de pescado congelado, principalmente pota que contenían sus bodegas, la legislación estipula que la multada podrá llevarse la mercadería si se aviene a pagarle al estado argentino el valor que la autoridad de aplicación determine sobre ese cargamento; en este caso del orden de los 2,2 millones de pesos. Lo cual la empresa española también notificó que accedería, ya que sino caso contrario para que el barco pudiera ser liberado debía incautarse y decomisarse la materia prima.

Así las cosas, por estas horas se efectivizarían ambos pagos, tras lo cual se librarían los oficios correspondientes desde la Subsecretaría de Pesca de la Nación hacia la Prefectura Naval notificando que el buque Piscator puede soltar amarras y retornar a aguas internacionales, y a tal efecto la fuerza de seguridad dispondría de medios de superficie para escoltarlo hasta que abandone aguas argentinas.

Con todo, se estima que la armadora vio que no tenía margen de acción para apelar la sanción y emprender un litigio podría llevar largos meses de controversia, y en términos económicos, le resultaba más conveniente pagar la multa y el valor de la carga y volver a faenar para no perder meses con un barco parado en puerto con los sobrecostos que le implicaría.

Vale recordar que el armador Manuel García Pastoriza y el gerente de “Pesqueras de Bon” Carlos García arribaron a Argentina a pocos días del incidente y se trasladaron hasta Puerto Madryn donde pretendieron negociar una resolución a la controversia, pero una vez que la Subsecretaría de Pesca de la Nación notificó los valores de la multa y la carga, la casa armadora comunicó a las autoridades que habían decidido acatar la sanción de modo que el barco zarpe lo antes posible; lo cual, de no mediar algún contratiempo se produciría en cuestión de horas.

Por Nelson Saldivia

18/07/13

REVISTA PUERTO

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