El sector pesquero comercial se opone a un plan del Gobierno federal para crear reservas marinas en 2,4 millones de hectáreas de las aguas de la región oriental de Australia.
El sector pesquero comercial se opone a un plan del Gobierno federal para crear reservas marinas en 2,4 millones de hectáreas de las aguas de la región oriental de Australia.
Los pescadores que operan en el extremo sur manifestaron su rechazo al sistema de reservas propuesto, que abarca desde las aguas tropicales del estrecho de Torres hasta el sur de Sydney.
Garry Braithwaite, uno de los pescadores que se opone al plan, teme que se pierda el 70% de las aguas que todavía son accesibles para los pocos operadores comerciales de las cooperativas pesqueras de Bermangui.
Dice que la creación de una reserva federal perjudica aún más la viabilidad de la pesca, luego de que los parques marinos y las compras de permisos para las pesquerías federales redujeron a la mitad las aguas destinadas a la pesca con trampa y líneas donde faena la cooperativa de Bermagui. Sólo cuatro barcos permanecen operando.
“Teníamos 27 miembros en total, pero ahora no quedan tantos”, explicó a ABC Online.
“En el parque marino de la bahía de Batemans, en fin, se puede ver lo que sucedió. Las áreas que perdimos, especialmente en nuestra pesquería, en donde se podía capturar cazón y musola (tiburón) y que solía abarcar desde Moruya hasta el límite de Victoria, y ahora perdimos el 50% de nuestra zona”, agregó.
El plan de reservas marinas se convirtió en una maniobra electoral para el distrito marginal de Eden Monaro, en la costa sur de Nueva Gales del Sur.
Mike Kelly, representante por el Partido Laboral, dice que consultará con la comunidad los cambios en la administración marina.
“Esta área debe ser sometida a una mayor evaluación fundamentada en la investigación -afirma-. Se trata de establecer qué le incumbe al estado y qué tipo de regímenes de administración se deberían implementar para garantizar la mejor regulación para todos los aspectos de nuestra vida marina”.
Un senador del Partido Nacional de Queensland advierte que el Gobierno australiano podría llegar a afrontar reclamos masivos de indemnización si se cierran áreas para la pesca.
El senador Ron Boswell sostiene que ya es tiempo de que el Gobierno aclare si se ofrecerá alguna compensación.
“Si uno va a cerrar la pesquerías, se tienen que eliminar los esfuerzos y eso requerirá dinero, y quiero decir, mucho dinero. Antes de que Garrett tome alguna decisión respecto de disminuir el esfuerzo de pesca o cerrar más zonas para la pesca, tendrá que poner sobre la mesa cuánto está dispuesto a invertir”, sentenció.
El ministro federal de Medioambiente, Peter Garrett, aseguró que no tomará una decisión apresurada sobre las indemnizaciones, y dijo que en breve habrá más información disponible.
Por Denise Recalde
editorial@fis.com
31/03/10
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