Pescadores artesanales en crisis (Bahía Blanca)

El diputado Marcelo Di Pascuale presentó –en la víspera– en la Cámara Baja bonaerense un proyecto de ley que propone declarar en zona de emergencia económica y social, por el plazo de 180 días, la actividad de la pesca artesanal en el área integrada por los distritos de Monte Hermoso, Pehuen Co y Zona Rincón.

El diputado Marcelo Di Pascuale presentó –en la víspera– en la Cámara Baja bonaerense un proyecto de ley que propone declarar en zona de emergencia económica y social, por el plazo de 180 días, la actividad de la pesca artesanal en el área integrada por los distritos de Monte Hermoso, Pehuen Co y Zona Rincón.

La iniciativa destaca la necesidad de otorgar un subsidio destinado a compensar y asistir al sector, en función de la crisis económica financiera que atraviesa como consecuencia de diversos factores que dificultan la actividad.

En su artículo segundo, también apunta a la eximición del vencimiento de obligaciones impositivas y/o contribuciones de seguridad social.

Entre los fundamentos del proyecto se citó “la asimetría que se observa entre el valor del dólar y los precios de insumos, la falta de mercado para la venta por cierre de exportación y la alta dependencia de intermediarios sin poder de negociación del precio de venta y condiciones de pago”.

También se hizo hincapié en la falta de un lugar físico o terminal pesquera que permitiría a los trabajadores artesanales dar valor agregado a sus capturas, generando nuevos puestos de trabajo y beneficiando directamente a 250 familias que integran la comunidad pesquera local.

Poseer esta terminal pesquera significaría, –dice el proyecto–, permitiría al pescador librarse de los intermediarios que, en la mayoría de los casos, no están dispuestos a pagar un precio justo por los productos.

La centralización de estas instalaciones permitirá que pueda proporcionar, de una manera económica, servicios esenciales tales como el atraque, la manipulación del pescado, el suministro de los elementos necesarios para las faenas de pesca y la conservación y reparación de las embarcaciones.

En conjunto con el proyecto de ley, Di Pascuale presentó uno de declaración para solicitar al Ejecutivo Provincial las gestiones necesarias para que, a través del Banco de la Provincia de Buenos Aires, instrumente líneas y facilidades crediticias para los pescadores artesanales.

 “Es fácilmente observable que el pescador artesanal no tiene capacidad de amortización y, además, ha precarizado a los recursos humanos intervinientes y al emprendimiento en sí”, se manifiesta en el documento.

 “Es imperioso, por lo tanto, hallar alternativas económicas que permitan a este sector al mejoramiento y mantenimiento de su actividad pesquera”, se remarcó.

 También se señaló que la pesca artesanal en la provincia de Buenos Aires es una actividad pobremente regulada y sin visibilidad pública a la hora de desarrollar políticas pesqueras.

 “Es –la actividad– para muchas familias su sustento de vida, su fuente de empleo y retención de pobladores en las zonas costeras”, se añadió.

 “En su mayoría, los pescadores artesanales provienen de la pesca deportiva, de trabajos inestables, precarios o mal remunerados o despidos de otras actividades y es función del Estado mejorar la participación y facilitar herramientas para la solución de conflictos”, se puntualizó.

09/05/13

LA NUEVA PROVINCIA

 

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