Pesca lleva dos años de caída de exportaciones y prevé difícil 2014 (Uruguay)

Pesca lleva dos años de caída de exportaciones y prevé difícil 2014 (Uruguay)

Luego de dos años con malos rendimientos, el sector pesquero se apresta a afrontar un 2014 donde el horizonte no es alentador. La industria no logra recuperar mercados y también sufrirá el cese de beneficios arancelarios para ingresar en Europa.


Luego de dos años con malos rendimientos, el sector pesquero se apresta a afrontar un 2014 donde el horizonte no es alentador. La industria no logra recuperar mercados y también sufrirá el cese de beneficios arancelarios para ingresar en Europa.

En los últimos años, el sector pesquero tenía dos grandes destinos de exportación: Europa compraba la mayor parte de la merluza pescada y África era el destino de las ventas de corvina y pescadilla.

El año pasado ya habían descendido las exportaciones hacia Europa y en los últimos meses también se produjo una caída de las colocaciones en África. En ese continente, Nigeria era el principal comprador de corvinas uruguayas e importaba el 70% de la producción de esa especie. Pero en octubre pasado, el gobierno nigeriano decidió cerrar el mercado de importación de pescado y hasta ahora no ha revertido esa resolución.

El director de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), Daniel Gilardoni, dijo a El País que Nigeria -con una población cercana a la de Brasil- compraba por año pescado por US$ 1.200 millones en diferentes partes del mundo.

El jerarca señaló que hay informaciones contradictorias sobre el cierre del mercado nigeriano que fueron recogidas por empresarios y gobernantes uruguayos en reuniones bilaterales, informaciones de prensa especializada o en actividades de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

“Son contradictorias porque algunas de las versiones dicen que no existe la prohibición, pero no se realizan compras. Otras sostienen que el gobierno está replanificando todas las importaciones de pescado porque quiere desarrollar la acuicultura local”, explicó Gilardoni. Esa replanificación llevaría a bajar el total de las licencias de importación de pescado en un 30% y que las compras sean de especies de más bajo valor como la sardina o la caballa.

Gilardoni indicó que a partir de la prohibición el gobierno realizó múltiples gestiones para interiorizarse de la situación. Algunas de ellas fueron ante la OMC -conjuntamente con Islandia y Noruega, países con importantes producciones pesqueras que se encuentran en la misma situación que Uruguay- y otras a través de la embajada uruguaya en Sudáfrica, como en la sede diplomática de Nigeria en Argentina. Incluso, el gobierno uruguayo pretende enviar una misión oficial a Nigeria y espera una respuesta del país africano para definir la fecha del viaje.

Gilardoni explicó que si se concreta la limitación de las importaciones de algunas especies como la corvina, habrá que ver cómo “se planta Uruguay en ese escenario, porque sería un tema de discriminación comercial hacia el país”.

El presidente de la Cámara de Armadores Pesqueros del Uruguay (CAPU), Ricardo Piñeiro, dijo a El País que el 2014 será un año difícil para la pesca. “Debería ser mejor que el pasado, pero no tenemos elementos que garanticen que pueda ser así”, señaló Piñeiro.

“Al no tener ventas de corvina hacia Nigeria habrá que presionar a otros mercados y se va a dar una rebaja de precios, ya que para poder entrar en ellos hay que bajarlos”, sostuvo Piñeiro.

El rubro “pescados y moluscos” exportó el año pasado US$ 135 millones, un 25% menos que en 2012 cuando las colocaciones fueron por US$ 180 millones. La caída también se había observado en 2012 frente al año inmediato anterior, ya que en 2011 las ventas al exterior fueron por US$ 219,3 millones, con una diferencia de 18% en la comparación, según datos de la Unión de Exportadores (UEU).

El año pasado también hubo otro elemento adicional que frenó la actividad en el sector. Al vencer el convenio colectivo, empresarios y sindicato debieron negociar los nuevos ajustes salariales y las condiciones de trabajo en la pesca.

Mientras eso ocurrió, el sindicato del sector paralizó durante cuatro meses la actividad de la flota pesquera. Piñeiro informó que el nuevo convenio salarial al que se arribó estará vigente hasta 2016.

Europa

Desde el 1° de enero, Uruguay quedó excluido del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) con la Unión Europea (UE) y por tanto perderá beneficios arancelarios para el ingreso de mercadería en aquel continente (ver gris). Este es otro de los inconvenientes que enfrentará el sector pesquero -junto a otras industrias que estaban dentro del Sistema- este año. Ahora, sin poder ampararse en el sistema preferencial arancelario, la pesca deberá competir con los precios de otros países.

“La pérdida del SGP va a afectar, pero ahí será muy importante cómo está Uruguay en su competitividad con otros países que también lo pierden, como Argentina por ejemplo”, expresó Gilardoni.

El jerarca explicó que la pesca tiene particularidades que la diferencia de otras industrias. “No es como la carne que tiene barreras sanitarias, pero puede trabajar sobre eso y abrir mercados. La pesca no tiene esas barreras y su inserción internacional no se da luego de una negociación sanitaria; es por una negociación arancelaria. Y esas son las más complicadas”, afirmó Gilardoni.

Para el sector pesquero un acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE sería “tremendamente valioso”, dijo Gilardoni.

El año pasado las exportaciones generales hacia Europa representaron 12% del total. De esas ventas hacia el bloque, aproximadamente el 20% ingresaron a través del SGP. El sector pesquero, el maderero, el de los cueros y el frutícola fueron los que más utilizaron el Sistema.

Beneficio perdido este año

El Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) permite el acceso al mercado comunitario con exención total o parcial de los derechos de aduanas a las exportaciones de productos manufacturados y de determinados productos agrícolas procedentes de los países en vías de desarrollo. La característica principal del SGP, es que son preferencias unilaterales, es decir, que el país o bloque que las otorga no tiene porqué recibir un trato arancelario preferencial. Uruguay quedó afuera del SGP por haber sido considerado -junto a otros- como país de renta media. Ahora, las exportaciones hacia el bloque europea no tendrán beneficios arancelarios y es por eso que cobra relevancia el acuerdo de libre comercio al que puedan arribar el Mercosur y la Unión Europea próximamente.

Por Maximiliano Montautti

13/01/14

EL PAÍS (Uruguay)

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