Reclama a las autoridades que protejan a los directivos españoles en Puerto Deseado.
Reclama a las autoridades que protejan a los directivos españoles en Puerto Deseado.
Vigo | Argentina está aprovechando el conflicto laboral en Puerto Deseado, que afecta desde el pasado día 3 de julio a varias empresas extranjeras y españolas -de ellas seis gallegas-para sacar a relucir una situación política interna y desplegar una lucha propia de precampaña electoral -los comicios presidenciales se celebrarán el próximo mes de octubre- que nada tienen que ver con un problema social que afecta a los trabajadores de esa zona del país.
Así se expresaron ayer diversos empresarios del sector de la pesca consultados por La Voz en relación con el modo de gestionar el conflicto que están desarrollando las autoridades del país latinoamericano, a raíz de la huelga de empleados y los posteriores disturbios que acabaron con la quema de diferentes empresas pesqueras españolas.
Retirada de licencias
El secretario general de Pesca Marítima, Juan Martín Fragueiro, por su parte, también insinuó ayer que el Estado austral está politizando la cuestión cuando se trata, en realidad, de un problema estrictamente laboral, «como los que pueden ocurrir en España o en cualquier parte del mundo, y que debe resolverse en una mesa de negociación, como es natural y lógico».
Martín Fragueiro, que clausuró ayer las segundas jornadas internacionales de pesca sobre grandes migradores celebradas en A Guarda, indicó que han reiterado a las autoridades argentinas la necesidad de proteger a los directivos españoles en Puerto Deseado ante posibles nuevos ataques de los huelguistas, tal y como parecen haber anunciado ya los empleados más radicales del sector.
El número dos de Pesca declinó hacer comentarios sobre las amenazas vertidas por parte del gobernador de la provincia de Santa Cruz, Daniel Peralta, en el sentido de que se estaba estudiando la posibilidad de retirar las licencias de pesca a las armadoras gallegas, como medida de presión por no haber llegado a un principio de acuerdo con los trabajadores para poner fin a la huelga, que entra ya en su cuarta semana. «No sé en base a qué concepto jurídico pretenden aplicar esta cuestión, teniendo en cuenta, además, de que son empresas con sede social en Argentina», se limitó a decir.
Negociaciones
Mientras tanto, las negociaciones entre ambas partes se han paralizado desde que el pasado jueves los empresarios decidieron no aceptar a priori reivindicaciones de subidas salariales, puesto que, según sus cifras, los salarios han aumentado en torno a un 480% desde el año 2002. Las dos cámaras de empresarios langostineros y de congeladores sí estarían de acuerdo en abrir las conversaciones para discutir un nuevo convenio colectivo para todos los trabajadores del país, pero no en exclusiva para los de Puerto Deseado.
Argentina, por otra parte, ha enviado a la gendarmería del país a la zona portuaria en previsión de nuevos altercados. Cerca de 300 agentes del orden público, e incluso ya el Ejército, custodian las instalaciones fabriles para evitar más desmanes por parte de los grupos más violentos.
30/07/07
LA VOZ DE GALICIA
