El presidente peruano, Alan García, dijo que el tema no debe causar enemistades, pero reivindicó su decisión de recurrir por el conflicto al Tribunal de La Haya.
El presidente peruano, Alan García, dijo que el tema no debe causar enemistades, pero reivindicó su decisión de recurrir por el conflicto al Tribunal de La Haya.
La discusión de los límites marítimos entre Perú y Chile no debe dañar las relaciones bilaterales, expresó ayer el presidente peruano, Alan García, pero sin embargo aclaró que su país mantiene su pretensión y trasladará el tema a la Corte Internacional de La Haya.
La publicación de un mapa que representa los intereses peruanos en el diferendo motivó un entredicho con las autoridades chilenas, quienes ordenaron a su embajador en Lima que solicite formalmente una explicación.
En su primera aparición pública tras el entredicho, García opinó que el debate "jurídico no debe dar paso a enemistades, ni con adjetivos o falsos patrioterismos". El mandatario peruano afirmó que la Carta del Límite Exterior del dominio marítimo, que fue publicada el domingo, es una interpretación que tiene su país sobre un tema del cual Chile tiene un punto de vista totalmente diferente.
"Hemos dado este paso jurídico y este tema que debe ser sometido a un tribunal mundial no debe dar paso a enemistades, a exageración de posiciones y a falsos patrioterismos, sino que debe ser puesto en el nivel que tiene para que continúe una buena relación entre nuestros países", reiteró García durante un discurso que brindó en el Palacio de Gobierno. Y agregó: "La afirmación de los derechos es imprescindible para un pueblo, pero no debemos subir a planteamientos belicistas que en este tiempo no tienen ningún sentido. Confiamos en que no habrá ningún problema cuando lo sometamos a la Corte Internacional de La Haya", dijo.
Pese a la intención de García de poner freno a la discusión, Chile acentuó su molestia por la publicación de un mapa marítimo, un hecho que el canciller Alejandro Foxley llamó "altamente inaceptable" porque considera que cercena el acceso al mar en sus ciudades costeras del norte. "Excede mucho lo que ellos habían planteado anteriormente en sus discusiones internas", opinó el funcionario.
Foxley dijo que su país está "preparado para cualquier escenario" e insistió que la "presentación de Perú no tiene base jurídica alguna. No vamos a aceptar –agregó– ninguna intromisión en una zona que es territorio chileno".
La diferencia
Según la interpretación chilena de los mapas, la ciudad de Arica, fronteriza con Perú, sufriría una pérdida de su mar territorial, que quedaría fijado en unas 8,6 millas contra las 200 que tiene hoy. Chile sostiene que el límite marítimo con Perú fue sellado con dos tratados de 1952 y 1954, los que Lima estima sólo como acuerdos de regulación pesquera. Según esos documentos, la frontera marítima está trazada por una línea paralela, pero Perú reivindica una línea equidistante.
16/08/07
EDICIÓN NACIONAL

