Pentágono mantendrá presencia en ultramar pese a recortes fiscales

El Pentágono planifica reducir los fondos para las fuerzas armadas de Estados Unidos, pero sin afectar los elementos esenciales para su presencia militar en ultramar, afirma hoy un artículo del diario The New York Times. La nueva estrategia de la administración del presidente Barack Obama prioriza una significativa cantidad de fondos para las unidades de Operaciones Especiales y la guerra cibernética, a la vez que mantiene en 11 el número de portaaviones, factores vitales para sus acciones a nivel global.


El Pentágono planifica reducir los fondos para las fuerzas armadas de Estados Unidos, pero sin afectar los elementos esenciales para su presencia militar en ultramar, afirma hoy un artículo del diario The New York Times. La nueva estrategia de la administración del presidente Barack Obama prioriza una significativa cantidad de fondos para las unidades de Operaciones Especiales y la guerra cibernética, a la vez que mantiene en 11 el número de portaaviones, factores vitales para sus acciones a nivel global.

Washington, 24 feb (PL) Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, el Ejército llegó a un tope de 570 mil efectivos, pero ahora el secretario de Defensa, Charles Hagel, pretende disminuirlos a un máximo de 440 mil, lo que estará en niveles similares a los que tenía esa institución en 1940.

Según el artículo, varios oficiales confirmaron bajo condición del anonimato que estas unidades terrestres serán suficientes para derrotar a cualquier enemigo de Washington, aunque demasiado pequeñas como para llevar a cabo ocupaciones de larga duración en otros países.

Los funcionarios reconocieron que las reducciones fiscales impondrán mayores riesgos a las fuerzas armadas -en particular un alto número de bajas y un eventual triunfo a más largo plazo- si estas tienen que enfrentar en el futuro dos operaciones en gran escala de forma simultánea, señala el Times.

El plan del presupuesto del Departamento de Defensa para el año fiscal 2015, que presentará Hagel este lunes, prevé además el retiro de servicio de todos los aviones de ataque A-10, designados para la lucha contra los tanques adversarios, principalmente en el teatro de operaciones de Europa.

Sin embargo, el proyecto de legislación mantiene los fondos para el controversial programa de los cazas de ataque conjunto F-35, considerado el sistema de armamentos más costoso en toda la historia del Pentágono, y que ha enfrentado dilaciones consecutivas.

La iniciativa necesitará la aprobación del Congreso, una parte de cuyos miembros están decididos a bloquearla para evitar cierres de bases e instalaciones en sus respectivos distritos y estados, lo que aumentaría el desempleo y afectaría la economía en general de esos territorios.

En esta campaña los integrantes del Capitolio cuentan con el apoyo de grupos de presión vinculados a las compañías productoras de armas, equipos y abastecimientos logísticos en general para el Pentágono, señala el Times.

24/02/14

PRENSA LATINA

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