Península de Valdés: cada año aparecen más ballenas varadas

El número de ballenas francas vivas registrado en Península Valdés esta temporada es el mayor desde que comenzaron los estudios de la especie en 1970. También se registraron más animales varados muertos que en años anteriores.

El número de ballenas francas vivas registrado en Península Valdés esta temporada es el mayor desde que comenzaron los estudios de la especie en 1970. También se registraron más animales varados muertos que en años anteriores.

La situación devela la necesidad de aunar esfuerzos y aportar más recursos para fortalecer el Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral para poder continuar monitoreando la salud de esta población de ballenas.

En lo que va de la presente temporada de cría, veterinarios y biólogos del Programa llevan examinadas 72 ballenas muertas en las costas de Península Valdés. La mayoría son crías que murieron en un período relativamente breve de tiempo.

Según Vicky Rowntree, co-directora del Programa, "cada año se registran más ballenas francas varadas muertas en las costas de Península Valdés que en otras poblaciones y sitios. Las muestras recolectadas en temporadas anteriores se analizan para estudiar posibles patologías, genética, presencia de toxinas, isótopos estables que indican áreas de alimentación, e indicadores del estado de salud general de los animales. Los resultados se reportan a las autoridades provinciales cada año".

Respuesta de Cooperación Internacional

Más de la mitad de la mortalidad de ballenas de esta temporada se registró durante octubre y noviembre en el Golfo Nuevo. Esta alta tasa de varamientos indujo a que se organizara una respuesta internacional para tratar de determinar posibles causas de muerte.

A los investigadores locales del Programa de Monitoreo Sanitario se unieron los especialistas Bill McLellan y Michael Moore enviados por el Servicio de Pesquerías Marinas de Estados Unidos (NMFS), y Katie Touhey, investigadora del Fondo Internacional Para el Bienestar Animal (IFAW). Durante su permanencia en Península Valdés el equipo trabajó arduamente y logro realizar diez necropsias de ballenas francas.

Nadia Mohamed, coordinadora de campo del Programa, describe que "tomamos fotografías, medidas corporales, localización geográfica, y realizamos necropsias parciales o totales en los cuerpos que se encontraron en mejor estado de conservación. El objetivo fue obtener muestras de tejidos y contenidos gastrointestinales para evaluar la salud de las ballenas, su susceptibilidad a enfermedades o toxinas ambientales, e intentar determinar posibles causas de muerte, aunque esto será difícil".

Muchos varamientos en poco tiempo

De acuerdo con Marcela Uhart, co-directora del Programa, "el elevado número de animales muertos en octubre y noviembre fue un evento inusual. Las muestras obtenidas han sido enviadas a laboratorios especializados para ser analizadas. Pero el avanzado estado de descomposición de las ballenas muertas al momento de ser reportadas y estudiadas, dificultará mucho la determinación de las causas de muerte". En tal sentido, los integrantes de este Programa destacan la importancia de la participación comunitaria.

Las personas que observen ballenas muertas en las playas de Península Valdés y alrededores de los golfos, deben dar aviso urgente a la Prefectura Naval o al Cuerpo de Guardafaunas, o bien directamente llamando a los teléfonos (02965) 15562088 ó 15554723.

Esfuerzos aunados y falta de recursos

El Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral en Península Valdés es desarrollado conjuntamente desde el año 2003 por las organizaciones no gubernamentales Wildlife Conservation Society (WCS), Whale Conservation Institute (WCI), Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) y la Fundación Patagonia Natural (FPN). El Programa cuenta con el apoyo logístico de la Subsecretaría de Turismo y Áreas Protegidas y la Dirección de Flora y Fauna Silvestres de la provincia de Chubut, la Administración del Área Protegida Península Valdés y la Prefectura Naval Argentina, y opera con financiamiento del Servicio de Pesquerías Marinas de Estados Unidos (NMFS) como parte de una iniciativa global para entender los problemas de salud que enfrentan las grandes ballenas.

Ante el sostenido crecimiento poblacional, el número de ballenas muertas podría aumentar de manera que los recursos actuales no sean suficientes para el buen desarrollo de este Programa.

Diego Taboada, presidente del Instituto de Conservación de Ballenas, destaca que "ante un evento de numerosos varamientos agrupados como el registrado esta temporada, los recursos humanos y logísticos del Programa se vieron sobrepasados. Es importante dar a conocer a la comunidad cómo se llevan a cabo las acciones y con qué recursos contamos, poniendo en un contexto económico el trabajo y aporte en dinero, bienes y servicios que cada participante realiza. Es esencial planificar el trabajo futuro en forma integral, contemplando no sólo los aspectos de campo y laboratorio, sino también los aspectos institucionales y de comunicación". Las principales necesidades del Programa incluyen contar con un vehículo 4×4 propio, medios logísticos para acceder a los varamientos por agua, y fondos que permitan aumentar la dedicación del personal afectado al trabajo de campo, institucional y de comunicación con la comunidad.

Durante una reunión técnica convocada el 8 de noviembre en el Ecocentro Puerto Madryn por la Dirección de Flora y Fauna Silvestres y la Subsecretaría de Turismo y Áreas Protegidas de Chubut, comenzó a delinearse un plan para integrar un comité de trabajo con representantes de las distintas instituciones de gobierno y no gubernamentales relacionados con la investigación, conservación y el turismo de ballenas, así como el sector privado vinculado a estas actividades. La Dirección de Flora y Fauna liderará este proceso mediante el cual se espera que puedan sumarse mayores esfuerzos para incrementar los recursos destinados a este Programa que genera información científica muy relevante para el conocimiento y la conservación de este patrimonio natural, cultural y económico de todos los argentinos.

En números

Con una estimación cercana a los 5.300 individuos para 2007, la población de ballenas francas de Península Valdés es una de las más grandes del mundo para esta especie. "Casi 700 ballenas fueron registradas durante el relevamiento aéreo anual de fotoidentificación realizado por el Instituto de Conservación de Ballenas / Whale Conservation Institute a principios de octubre. Esta cifra representa el mayor número de ballenas contadas y fotografiadas durante nuestros relevamientos desde que se iniciaron los estudios de la especie en 1970", indica Mariano Sironi, director científico del Instituto de Conservación de Ballenas.

03/12/07
CRÓNICA

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