“Pare de sufrir”: Crivella habilitó el langostino argentino

“Pare de sufrir”: Crivella habilitó el langostino argentino

El ex obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, actual ministro de Pesca de Brasil, Marcelo Becerra Crivella, dio luz verde a las importaciones de langostino patagónico procesado en tierra; solo hasta 5000 toneladas. Si las empresas pretenden un cupo mayor, deberán seguir orando.


El ex obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, actual ministro de Pesca de Brasil, Marcelo Becerra Crivella, dio luz verde a las importaciones de langostino patagónico procesado en tierra; solo hasta 5000 toneladas. Si las empresas pretenden un cupo mayor, deberán seguir orando.

Desde el invierno de 2012 se suceden las gacetillas oficiales anunciando la apertura del mercado brasilero para las exportaciones de langostino argentino, y a medida que se fueron definiendo los parámetros se fue restringiendo el universo de comercialización, hasta que el acuerdo bilateral entre ambos países estableció que sea de hasta un máximo de 5000 (cinco mil) toneladas de Pleoticus muelleri capturado en la Zona FAO 41, que a su vez cumpla la condición que haya sido procesado en tierra y no a bordo de las flotas congeladoras tangoneras. Lo cierto es que recién de un año después de idas y venidas, Brasil autorizó el ingreso de un máximo de cinco mil toneladas de langostino salvaje patagónico.

La depresión del histórico mercado europeo para las exportaciones langostineras argentinas, abrió como expectativa la opción de incursionar en el mercado brasilero, el principal socio argentino en el Mercosur, aunque las propias empresas comercializadoras admiten en circunscribir a estas primeras operaciones en una “prueba piloto”, que no representa un volumen significativo, ni en toneladas ni el liquidación de divisas, más teniéndose en cuenta que gran parte de los productos exportables que acaban de liberarse para su ingreso a Brasil fueron pescados entre octubre de 2012 y marzo de 2013, con el consecuente impacto financiero que reporta contar con mercadería exportable inmovilizada durante seis meses o más. 

 

Hubo misiones comerciales, negociaciones de precios entre empresas, y un extensísimo periodo de certificación sanitaria por parte de las autoridades brasileras, que a comienzos de año visitaron las plantas pesqueras de Rawson y Puerto Madryn, ciudades a las que se limitan la exportaciones a ese destino, en virtud de tratarse de “langostino procesado en tierra”, esto significa que es materia prima capturada por la flota costera y artesanal que operan desde el puerto de la capital de Chubut, excluyéndose del mercado brasilero el langostino que pescan y procesan a bordo los barcos de la flota congeladora.

En el inicio del segundo semestre de 2013, se acaba de “anunciar” que se han liberado las importaciones en el mercado de Brasil para las posiciones arancelarias vinculadas al langostino patagónico procesado en tierra. La mayoría de los diarios de hoy reproducirán sin alterar una coma: “Vía libre a la exportación de langostinos a Brasil”, intentando exhibir que se trata de un logro sin precedentes que empresas que negociaron y vendieron productos sobre fines del año pasado, recién durante este mes de junio podrán despachar ese langostino pescado por la flota amarilla de Rawson desde octubre del año pasado.

El DIPOA (Departamento de Inspección de Productos de Origen Animal), dependiente del Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento de Brasil comunicó a la Argentina a través de la embajada que ha quedado el cupo liberado de “hasta” cinco mil toneladas, con lo cual todas la ventas que han concretado las empresas que originariamente fueron autorizadas sanitariamente, sobre finales de enero por el ministro Marcelo Bezerra Crivella ahora pueden comenzar el proceso de exportación.

El ministro de Pesca de la presidenta Dilma Russeff, es un ex obispo evangélico de la Iglesia Universal del Reino de Dios. Un predicador de “la palabra”, del cual han estado pendientes numerosas operaciones comerciales de empresas pesqueras de Chubut que desde fines del año pasado tenían acordadas las operaciones de venta de langostino a empresas de Brasil, pero la autorización se demoraba.

Con 14 discos publicados y unas ventas que superan ya los cinco millones, el ex obispo de la Iglesia Pentecostal de la Iglesia Universal del Reino de Dios, Crivella, es uno de los grandes cantores de música Góspel del país, señalan los medios brasileros respecto del pintoresco ministro de Pesca que durante años enarboló la frase: “Pare de sufrir” en sus sermones, el mismo que mantuvo pisadas las exportaciones de langostino de Chubut por algo más de un semestre.

Volviendo a cuestiones mucho más terrenales, resulta necesario señalar que el volumen máximo de 5.000 toneladas de langostino que se pretenden exportar a Brasil, representará solo el 5 por ciento del total de las comercializaciones al exterior de Argentina sobre ese producto.

En este contexto, y para tomar dimensión de lo que se trata, vale recordar que durante el año 2012 la industria pesquera argentina generó exportaciones totales por 1.184 millones de dólares. De ese monto global del comercio exterior de la pesca: 589,1 millones USD correspondían a los mariscos sobre 131.354 toneladas despachadas desde los puertos nacionales.

Dentro del concepto “mariscos” las dos principales especies agrupadas son langostino y calamar. Y, de esos 589,1 millones de dólares, por ventas de Pleoticus muelleri fueron 383,8 millones y por Illex argentinus 135,3 millones, el resto se completa con las especies vieira, centollas, entre otras, tal como refiere la información oficial de la Oficina de Estadísticas de Comercio Exterior del Senasa.

Esos 383,8 millones corresponden a 67.515 toneladas de langostino, de los cuales 37.590 toneladas fueron a España; 10.361 toneladas a Italia, 12.247 toneladas a Japón, entre otros países.

Pues bien, el negocio langostinero reportó divisas a la Argentina durante 2012 por un total de 383,8 millones de dólares, y de ese volumen, desde empresas compradoras de España correspondió 204,2 millones, lo que representa, solo de ese país, el 53,2 por ciento de dólares liquidados por la venta del crustáceo, y sumando el resto de los países de Europa suman algo más del 60 por ciento de las destinaciones del langostino argentino. Esto para tener en cuenta la incidencia real que tiene hoy el mercado europeo sobre el producto langostino de Argentina.

Por Nelson Saldivia

06/06/13

REVISTA PUERTO

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