Los empresarios creen que se les está poniendo el “palo en la rueda”, ya que la Marina Mercante, luego de ocho meses de haber iniciado los trámites, todavía no otorgó el permiso para iniciar la construcción del puerto privado
Los empresarios creen que se les está poniendo el “palo en la rueda”, ya que la Marina Mercante, luego de ocho meses de haber iniciado los trámites, todavía no otorgó el permiso para iniciar la construcción del puerto privado
A pesar de los contratiempos, sigue en marcha el proyecto de instalar una cementera privada de la mano de la sociedad Concretmix-Votorantin-Camargo Correa. Los trabajos para montar la industria ya fueron iniciados, según informó José Bogarín, directivo del grupo.
En principio se proyectó que la fábrica esté lista para este año, pero ahora se prevé que sea para el 2012. Se proveerán al mercado 400.000 toneladas de cemento en el primer año y, a partir del segundo, 600.000 toneladas; es decir, primero se entregarán 23.523 bolsas de 50 kilos por día y luego, 35.294 bolsas/día.
Bogarín explicó que actualmente se están haciendo caminos y movimiento de suelo en el predio de la futura planta situado en Villa Hayes, además de rellenos para que el lugar no se inunde en épocas de crecida del río. Sobre el inicio de la producción de cemento en sí, dijo que sería en dos años “si Dios quiere y también el Gobierno”, ya que se están complicando la entrega de permisos”.
Palo en la rueda
En ese sentido, dijo que los empresarios creen que se les está poniendo el “palo en la rueda”, ya que la Marina Mercante, luego de ocho meses de haber iniciado los trámites, todavía no otorgó el permiso para iniciar la construcción del puerto privado, necesario para traer las materias primas. “No se usará el puerto para importación y exportación, sino que necesitamos para que se traigan los materiales para la producción del cemento”, recalcó. Dijo que la Marina Mercante, dependiente de Obras Públicas, sigue pidiendo papeles, por lo que sospechan de posibles trabas.
Recordó que en el 2006, el gobierno de Nicanor Duarte prohibió la instalación de esta fábrica de cemento, porque en la producción solo se preveía la elaboración del cemento, pero a partir de la molienda de clinker importado. El motivo de esta oposición a la inversión privada era que los costos de producción serían más bajos que los de la Industria Nacional del Cemento y los precios serían más competitivos. “Pero ahora que ya vamos a producir nuestro propio clinker, sentimos que otra vez nos ponen palo en la rueda”, reiteró.
Niegan existencia de trabas
El director de la Marina Mercante, Sergio Brítez, negó la existencia de trabas a la inversión. Explicó que para tener un puerto privado se deben cumplir con los requisitos de poseer una oficina de Aduana, una oficina administrativa del puerto y planos aprobados por la Municipalidad, como establece el decreto 14402.
Sostuvo que si la cementera solo quiere un lugar para recibir materia prima no es necesario un puerto, sino solo un muelle, que habilita la Prefectura Naval. Dijo que sería muy peligroso, además de ilegal, que la institución que dirige otorgue habilitaciones si no se cumplen los requisitos.
05/06/10
ABC DIGITAL – PARAGUAY
