Los astilleros que supuestamente fabricaron nueve barcazas de gran porte en tiempo récord para la firma Naveradi tienen poco o nulo equipamiento para hacer el trabajo, según pudimos constatar en una reciente visita. La naviera argentina Samuel Gutnisky dice que las embarcaciones habrían sido apropiadas por Naveradi, mientras esta sostiene que sí las mandó construir.
Los astilleros que supuestamente fabricaron nueve barcazas de gran porte en tiempo récord para la firma Naveradi tienen poco o nulo equipamiento para hacer el trabajo, según pudimos constatar en una reciente visita. La naviera argentina Samuel Gutnisky dice que las embarcaciones habrían sido apropiadas por Naveradi, mientras esta sostiene que sí las mandó construir.
Uno de los ejes del pleito por las barcazas entre Gutnisky y Naveradi es el origen de las naves. Según la firma paraguaya, los lanchones fueron construidos en Varadero Arenera 8 Hermanos, Astillero Río Verde y Calería el Norteño, todos de San Antonio, Astillero El Tuku, de Tacumbú, y Calería San Cayetano, de Remanso.
La semana última visitamos El Tuku, El Norteño, Río Verde y lo que habría sido la Arenera 8 Hermanos. El nombre de astillero les queda grande a esos lugares, donde a simple vista se ve que no existen equipamientos para montar barcazas. En El Tuku por lo menos hay movimiento de reparación de embarcaciones. El dueño de este astillero, Demián Lezcano Quinto, en una breve conversación telefónica ayer, nos aseguró que construyó algunas de las barcazas en cuestión. Dijo no recordar la cantidad porque tenía que revisar los papeles. Le queríamos consultar cuántos operarios tenía y de dónde compró los insumos, pero la comunicación se cortó y luego ya no nos atendió el teléfono.
El Tuku supuestamente hizo una barcaza modelo Mississippi de 60 metros de largo por 12 de ancho y de unas 1.500 toneladas de capacidad en 32 días. Dos peritos navales consultados y que conocen el astillero concluyen que es casi imposible que se hayan fabricado en el lugar semejante embarcación en tan poco tiempo.
Con las personas que hablamos en Río Verde y Calería el Norteño nos aseguraron que jamás se construyeron barcazas en esas instalaciones. En Río Verde a lo sumo se reparaban naves de ese tipo hace unos cuatro años, según la persona que dijo ser exoperario.
Antecedentes
En los primeros meses del 2010 comenzaron a gestarse negocios de perspectivas millonarias entre Gutnisky y Naveradi, de los hermanos Ramírez Dietrich. Sin embargo, la historia pronto terminó en los estrados judiciales y con graves acusaciones mutuas de estafas y robos. El 23 de abril de 2010 Gutnisky firma contrato de arrendamiento con opción a compra de seis barcazas a Naveradi. Luego se entregaron tres más, según la empresa argentina. El alquiler es por cinco años con pago mensual de 40.000 dólares.
Según Gutnisky, Naveradi solo pagó dos meses de arriendo e hizo desaparecer las embarcaciones. Estas, tiempo después, aparecen con la denominación de Conapar. Un año y cinco meses después –el 15 de noviembre de 2011– la naviera argentina reclama la devolución de las barcazas por telegrama colacionado a los hermanos Ramírez Dietrich, luego de varios reclamos verbales, según Juan Carlos Mendonca Bonet, abogado de Gutnisky.
El 23 de marzo de 2013, Óscar Rigoberto Branda Acevedo, constructor, presenta denuncia penal contra persona innominada porque dijo haber tenido conocimiento que las barcazas Conapar no se habrían construido en el país y que habrían sido rematriculadas ilegalmente, con documentos falsos. A raíz de esta denuncia, en setiembre pasado la justicia ordenó la retención de las barcazas en Piquete Cue, que ahora fueron liberadas nuevamente.
Por Roberto González A.
29/12/13
ABC COLOR
