Paradojas de un beneficio

Los soldados conscriptos no son los únicos veteranos de Malvinas. Suboficiales y oficiales combatieron en 1982, pese a que el discurso oficial y la historia mediática insistan en colocar a aquellos movilizados por ley como solitarios luchadores en la guerra por la soberanía del archipiélago austral.

Los soldados conscriptos no son los únicos veteranos de Malvinas. Suboficiales y oficiales combatieron en 1982, pese a que el discurso oficial y la historia mediática insistan en colocar a aquellos movilizados por ley como solitarios luchadores en la guerra por la soberanía del archipiélago austral.

Ayer, el Gobierno les otorgó un fuerte beneficio económico, justo en algunos casos, pero se apartó una vez más a los argentinos que eligieron la profesión militar y que, por eso, aparecen como menos dignos de reconocimiento. Y se llega a una paradoja: se beneficiará a miles de personas que no estuvieron en las islas y se ignorará a otros miles que estuvieron bajo fuego.

Los padrones de ex combatientes fueron creciendo durante estos 25 años con ciudadanos -conscriptos y militares profesionales- que cumplieron especialmente un papel en la Patagonia.

Fue, es cierto, una medida de sentido común, porque todo aquel que defendió una base aérea o estuvo embarcado dio su esfuerzo en una guerra, que es una acción colectiva de una sociedad.

Pero al señalar ayer una diferencia monetaria de pensiones simplemente por el grado militar, se da la paradoja de castigar a quienes combatieron de verdad, que también eran jóvenes entonces pues no superaban la mayoría los 30 años.

Muchos de ellos cargan aún cicatrices en el cuerpo o en el alma. Ayer estaban dolidos, porque en la Argentina de hoy a nadie le viene mal unos cuantos miles de pesos -más si se los ganaron en buena ley-, pero fundamentalmente porque se sintieron otra vez parias en su tierra.

Habrá que recordar de manera precisa que los verdaderos ex combatientes olvidados y escondidos son los suboficiales y oficiales a los que no se les rinde tributo. Esos pilotos que volaban con arrojo fueron desplazados en las sucesivas purgas militares de comienzos del Gobierno.

A pesar de las iniciales denuncias de parte del oficialismo, ninguno fue acusado de nada, ni de corrupción ni de violación de los derechos humanos. Lo mismo pasó con militares condecorados por valor en combate del Ejército y de la Armada.

Justificar los beneficios con la idea de que los soldados fueron obligados a ir a una guerra desconoce que en caso de necesidad eso ocurriría nuevamente. Basta con revisar la reforma del código de justicia militar, recientemente presentada, para encontrar que todavía hoy se obliga a los civiles a ponerse bajo la orden militar en caso de conflicto.

El presidente Néstor Kirchner dijo ayer que existe una deuda eterna con los ex combatientes del conflicto bélico con el Reino Unido.

Eso es una certeza, aunque sería conveniente en este 25° aniversario lanzar una investigación histórica sobre qué hizo realmente cada unidad y cada hombre que peleó por y en las islas Malvinas. Por Daniel Gallo.  De la Redacción de LA NACION

Nota de la Redacción de NUESTROMAR:

Tanto el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como el de la Provincia de Buenos Aires, todavía mantienen excluidos de sus beneficios a los veteranos de guerra militares o miembros de las fuerzas de seguridad retirados con haber.

09/06/07
LA NACION

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