El XIX Encuentro Nacional de Arlog sirvió como escenario para analizar los cambios globales en el sector, los nuevos hábitos del consumidor y los efectos de la crisis mundial; innovación tecnológica y capacitación, al tope de la agenda.

El XIX Encuentro Nacional de Arlog sirvió como escenario para analizar los cambios globales en el sector, los nuevos hábitos del consumidor y los efectos de la crisis mundial; innovación tecnológica y capacitación, al tope de la agenda.

Si el poeta Tom Jobim se hubiera dedicado a las ciencias económicas, tal vez nunca hubiese encontrado un modelo económico que le garantizara la perdurabilidad que si alcanzó con la poesía de su eterna "Garota de Ipanema". Es que sobran los ejemplos de economías en el mundo que no hace mucho tiempo atrás gozaban de buena salud y hoy estallaron por los aires. Por eso ni aún con Brasil como la niña bonita y líder indiscutible de Latinoamérica, las expertos aconsejan seguir ciegamente los pasos de una economía que está predestinada a liderar cuanto menos los próximos diez años de la región.

"Estamos frente a un mejor vecindario que el que compartimos en épocas anteriores. Y a pesar de los esfuerzos que se hacen para un envejecimiento mejor, sin duda que el paso del tiempo es inexorable. Y en el caso de Brasil observo dos debilidades: uno es la infraestructura física y otro el nivel de capacitación de los recursos humanos. Muchos dan por descontado que a Brasil le va a ir muy bien, pero en los próximos 10 años sufrirá restricciones que no le van a permitir evolucionar a la tasa de crecimiento que todo el mundo predice y allí está la oportunidad de Argentina para poder suplir lo que Brasil no podrá hacer en la próxima década. Para ello la Argentina debe sacar la mirada del día a día y empezar a desarrollar una visión estratégica."

Las palabras de Martín Redrado, ex presidente del Banco Central, se escucharon durante la apertura del XIX Encuentro Nacional de Logística Empresaria, organizado por la Asociación Argentina de Logística Empresaria (Arlog), en el Hotel Sheraton Pilar.

El nuevo escenario económico era impredecible cuando en pleno proceso de cambios globales América Latina, India y Africa no parecían despertar el mismo interés que para los países centrales tenían China y el este Asiático. Expansión de la frontera de crecimiento de los países emergentes; el aumento poblacional en contraposición al envejecimiento del mundo industrializado, lo que genera un impacto en la demanda mundial de alimentos ("hacia 2025 será necesario alimentar a 2000 millones de personas más"); la tendencia hacia la urbanización con demandas de mayor calidad en término de productos.

"En el mundo hay 18 megaciudades con más de 10 millones de habitantes; en 2050 tendremos 400 megaciudades. Es un tema para reflexionar desde la logística, sobre cómo vamos a generar un mejor abastecimiento", agregó.

Miedo al cambio
Para Atilio Gallitelli, consultor logístico y docente, lo más importante frente a este nuevo escenario es no tenerle miedo al cambio: "Hoy la logística y los IT son los dos brazos que no le quedan más que ensamblarse y formar una nueva unidad para dar respuesta a la movida fuerte que se viene con las aduanas y los exportadores confiables, la logística inversa mundial o las innovaciones tecnológicas que se vienen implementando como el cloud computing en internet", señaló. Y advirtió que se están preparando jóvenes para que tomen posiciones que aún no están definidas ("para trabajar en tecnologías que aún no han sido inventadas").

En este mundo del revés, que los economistas en plena expansión globalizadora no imaginaban, Estados Unidos y España buscan salir de la profunda crisis de 2008.

Jack Ampuja, presidente de Supply Chain Optimizers, de Estados Unidos, admitió que es lenta la recuperación en su país donde el sector logístico sintió la caída de los precios y hoy enfrenta el desafío de gestionar el riesgo. "Se busca mayor visibilidad, que es clave para la cadena de suministro y para eso debemos colaborar con nuestros socios comerciales, los clientes y proveedores, y necesitamos de datos más precisos."

Ampuja señaló la poca lealtad de los operadores logísticos en tiempos de crisis, quienes deben ahora superar esa instancia y enfocar la mira en sus próximos objetivos: la identificación de los programas que marquen diferencia y la sustentabilidad como un valor diferenciador de precios (el 70% de las empresas en EEUU ya invierten en ello).

Jesús Hernández es miembro del Comité Ejecutivo de Lógica y director general de ID Logistics, de España. Frente a la crisis española, indicó que los operadores logísticos están inmersos en una economía de control permanente del gasto. La caída del consumo ha ocasionado pérdida de empleo en el sector logístico y destrucción de empresas poco consolidadas y sobredimensionadas. En los últimos dos años sectores como la construcción o la automatización están sufriendo más que el alimentario. ¿Cuál es el camino a seguir? Hernández resaltó la aportación de valor: "Hoy existe una mayor volatilidad de los clientes por eso es aún mas importante revisar la solución de supply chain de los clientes y aportarles propuestas de valor que les impacten directamente y a nivel cualitativo".

ID Logistics ha conseguido estar en 12 países en todo el mundo y facturar más de 500 millones de euros, siendo una compañía logística para gran consumo, distribución e industria, con pocos niveles jerárquicos. "Como logísticos no podemos quedarnos quietos", señala como una máxima.

"El consumidor está cambiando y para 2050 el 70% de la población residirá en los núcleos urbanos y eso complicará nuestra cadena de suministros. En Europa aparece ya el fenómeno de las familias singulares, de un solo individuo. El concepto de familia que va de paseo a un shopping tiende a decrecer. El individuo reclama más tiempo para sí, el cine, el gimnasio, y además vive solo. Es más exigente del producto y menos fiel al lugar de compras. En Francia, por ejemplo, el gobierno prohibió el desarrollo de nuevos macro centros comerciales, y prioriza los comercios en los centros de ciudad. Walmart hace dos semanas anunció entre 200 y 300 centros más pequeños en los centros como Nueva York y San Francisco".

Coincidió con su colega canadiense en que la colaboración es un camino para conseguir esa aportación de valor combinándola con el desarrollo sostenible. Sobre la flexibilidad y en este nuevo entorno, sostuvo que "cobra mayor relevancia que todos los actores procuremos aportar soluciones flexibles a nuestros clientes: contratos, inversiones, estacionalidad. Por supuesto, tenemos que mantener y mejorar la calidad del servicio prestado en un entorno más inestable, con mayor fluctuación de volúmenes. La formación es también un factor importante para obtener de nuestros profesionales la aportación de valor esperada por nuestros clientes y lo que es necesario, un mayor esfuerzo en formación específica del sector".

Ampuja y Hernández destacaron la condición latinoamericanista de los operadores logísticos locales acostumbrados a vivir situaciones económicas críticas. Como consecuencia, resaltaron la mayor flexibilidad empresarial que les permite una reacción más adecuada a cada momento del desarrollo económico del país.

Y señalaron la falta de infraestructura como la asignatura pendiente y donde deberán enfocarse los mayores esfuerzos, al igual que en la inversión tecnológica como sucede en el resto del mundo. Ambos expositores coincidieron también en ver al conjunto de la región como una economía emergente y con buenas perspectivas de negocios.

En pleno comienzo del siglo XXI, amerita entonces reflexionar ?con la huella de un pasado reciente turbulento y sin la desmesura que nos caracteriza? sobre esta nueva versión del realismo mágico en América Latina.
Por Andrés Asato

09/11/10
LA NACION

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