Para Prefectura, es “inexplicable” el naufragio de un barco con oro

El pesquero chileno “POLAR MIST” tenía 23 metros de eslora. Se hundió mientras lo remolcaban a la costa argentina. Había partido de Punta Quilla en Santa Cruz, y su destino era Punta Arenas, en Chile. La tripulación, de 8 personas, fue rescatada por la Armada Argentina. Llevaba 9.500 kilos de oro y plata de una mina de Santa Cruz.

El pesquero chileno “POLAR MIST” tenía 23 metros de eslora. Se hundió mientras lo remolcaban a la costa argentina. Había partido de Punta Quilla en Santa Cruz, y su destino era Punta Arenas, en Chile. La tripulación, de 8 personas, fue rescatada por la Armada Argentina. Llevaba 9.500 kilos de oro y plata de una mina de Santa Cruz.

La Prefectura argentina asegura que hasta el momento no hay explicación para el hundimiento -ocurrido a unos 40 kilómetros de las costas de Santa Cruz el 17 de enero-, del buque chileno Polar Mist, que transportaba 9.500 kilos de oro y plata sin refinar, pertenecientes a dos yacimientos santacruceños.

"El barco estaba en condiciones y el clima era óptimo en el momento que se intentó el remolque", explicó a Clarín el Prefecto Principal de Río Gallegos, Roque Mandatto. El naufragio del pesquero, de 23 metros de eslora, se produjo cuando estaba siendo remolcado en dirección a la costa argentina por el Beagle, un remolcador de bandera chilena.

Tres días antes había partido de Punta Quilla, en Santa Cruz, con ocho tripulantes. Tenía como destino el puerto chileno de Punta Arenas, pero nunca llegó. Luego de un día de navegación, cuando intentaba atravesar el estrecho de Magallanes, la embarcación fue sorprendida por una fuerte tormenta con vientos que superaban los 100 kilómetros por hora. El Capitán al mando pidió auxilio a la Prefectura Argentina y la tripulación fue evacuada en helicóptero.

Desde ese momento, la embarcación permaneció sin personas a bordo, a la deriva y con el motor encendido durante un día entero, hasta que fue detectada por un barco de remolque chileno, de nombre Beagle, alertado por el puerto de Punta Arenas. Bajo la orden de la Prefectura Argentina, el Beagle intentó trasladar el buque abandonado hasta costas argentinas, pero no lo logró: el Polar Mist naufragó entre el puerto de Punta Loyola y el faro de cabo Vírgenes. Se estima que se encuentra a 70 metros de profundidad, y sólo es posible acercarse a él con una autorización judicial. Lo custodia la Prefectura.

La embarcación, según el Principal Mandatto, trasladaba 9.500 kilogramos de bullón dorado, un material del que se extrae oro y plata puros luego de ser refinado. El cargamento pertenece a la producción de los yacimientos Cerro Vanguardia y Manantial Espejo, ambos ubicados en territorio santacruceño.

De Cerro Vanguardia dijeron a Clarín, que la carga se encuentra asegurada por la empresa Securus SA, que deberá ser la que se encargue de "reflotar la embarcación, recuperar el cargamento o bien, cubrir el costo de la pérdida", que se estima superaría los 20 millones de dólares, según fuentes de prensa chilena.

A su vez, la empresa estatal Formicruz, que participa en un 6% del capital accionario de Cerro Vanguardia, aseguró a Clarín que su parte del cargamento alcanzaba los 6.900 kilos de oro y plata. El titular de la compañía estatal, Miguel Ferro, afirmó a este diario que "la semana que viene la empresa aseguradora enviará equipos de buceo a la zona del hundimiento para intentar establecer la situación del cargamento".

El caso abre varios interrogantes, entre ellos cuáles fueron los motivos del naufragio, teniendo en cuenta que el Polar Mist se encontraba en buenas condiciones cuando fue abandonado. Por otro lado, aunque la tormenta arreciaba, no están claros los motivos que llevaron a la tripulación a evacuar el barco.

El Capitán declaró a Prefectura que dejó el motor del pesquero encendido para que se consumiera el combustible y así evitar un posible derrame. También es extraño el hallazgo del pesquero por parte de un remolque chileno en territorio argentino luego de permanecer 24 horas a la deriva.

El Prefecto Principal Roque Mandatto precisó a Clarín que "se inició un sumario administrativo y otro judicial, en el que se le informó sobre el caso al Juzgado Federal de Río Gallegos".

Según informó la prensa chilena, el destino final del cargamento eran dos ciudades suizas: Marin y Mendrisio, donde se procesaría el mineral.

21/02/09
CLARÍN

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