Para la merluza del norte, fijan captura superior a lo recomendado

Para la merluza del norte, fijan captura superior a lo recomendado

La biomasa total y la reproductiva son las más bajas de la historia. Los reclutamientos, inestables. Pero se fijó la captura máxima permisible en 338 mil toneladas. Para el stock norte el INIDEP recomendó 35 mil toneladas y se otorgaron 48 mil. Se usó un criterio de evaluación distinto al del sur.

La biomasa total y la reproductiva son las más bajas de la historia. Los reclutamientos, inestables. Pero se fijó la captura máxima permisible en 338 mil toneladas. Para el stock norte el INIDEP recomendó 35 mil toneladas y se otorgaron 48 mil. Se usó un criterio de evaluación distinto al del sur.

Por medio de la Resolución 28 del Consejo Federal Pesquero, se estableció la captura máxima permisible para el año 2010, fijándose un límite de 290 mil toneladas para el stock sur de merluza hubbsi y 48 mil para el stock norte, aunque se habían sugerido 35 mil. Estas cifras surgen de las recomendaciones del INIDEP presentes en los informes técnicos 46 y 45, respectivamente.

En el caso del stock sur, como ya lo hemos explicitado ayer (ver “Los deseos de Yahuar son ordenes para el INIDEP”) se llega a una captura de 290 mil toneladas por haberse incorporado a los datos de investigación, una subdeclaración en los partes de pesca de entre el 20 y el 30 por ciento y 60 mil toneladas de descarte. Sin embargo estos datos no fueron incorporados para la evaluación del stock norte, manteniéndose los criterios históricos de evaluación.

Es notable que lo que se consideró un aporte sustancial para tener un conocimiento más real de las tasas de mortalidad por pesca a las que está sometido el recurso, no se haya utilizado para evaluar el estado del stock norte de la misma especie.

De acuerdo a la información suministrada por el Programa de Evaluación de Merluza, en el stock norte la biomasa total ha declinado en un 77 por ciento y la biomasa reproductiva un 84 por ciento entre los años 1986-2008, lo que se observa como una consecuencia de las altas tasas de mortalidad por pesca y los bajos reclutamientos.

“La biomasa total y la biomasa reproductiva del 2008 se incrementaron un 19 y un 6 por ciento respecto del año anterior, sin embargo los valores permanecieron extremadamente bajos, en 130.000 y 73.000 toneladas respectivamente”, dice el informe. Según se explica, ello sucede porque debajo del punto referencia de biomasa reproductiva los reclutamientos son muy inestables, “generando una gran incertidumbre”. Por tal motivo se indica que la población se encuentra en un estado de sobrepesca de reclutamiento.

No puede dejar de llamar nuestra atención que esta definición de sobrepesca no se haya expresado en igual sentido para el stock sur, dado que los niveles de declinación tanto de la biomasa total como de la reproductiva, en igual período son semejantes. Por otra parte, los reclutamientos futuros son tan inciertos al norte como al sur, ya que en ambos stocks la biomasa reproductiva se encuentra muy por debajo de su valor límite. La explicación podría encontrarse en que lo que se pesque en el sector norte no se descontará de las cuotas de captura que cada armador posee. Por lo tanto los biólogos aquí sí podrían mantener criterios precautorios para sugerir una captura biológicamente aceptable, sin ser presionados para forzar los resultados por el Subsecretario de Pesca.

Entonces, ante la evidente situación de crisis del recurso en el sector norte, se recomendó para el 2010 una captura de 48 mil toneladas para recuperar la biomasa reproductiva a 130 mil toneladas en el corto plazo o una captura de 35 mil toneladas, para recuperarla en el mediano plazo a valores de 200 mil toneladas.

“Sin embargo, y dado el estado crítico de este efectivo, se recomienda que las capturas sean del orden de este último valor”, concluye el informe. ¿Qué hizo la autoridad de aplicación? Prefirió correr el riesgo y otorgó 48 mil toneladas de captura máxima permisible para 2010. Es de toda evidencia que cuando no se generan informes a la medida de los deseos de quienes deben administrar los recursos, éstos prefieren desoír las recomendaciones precautorias, como ha ocurrido infinidad de veces.

Por otra parte ninguna de las recomendaciones del INIDEP, sobre todo las más osadas, podrán alcanzar el objetivo de recuperar la biomasa reproductiva a los niveles límite –400 mil toneladas para el sur y 130 mil para el norte–, a partir de los cuales pueden generarse reclutamientos constantes y una recuperación de la estructura de tallas, si no se llevan a cabo medidas administrativas complementarias. Más allá de mantener el área de veda, no podrá sobrepasarse la captura recomendada, algo que supuestamente tanto para el INIDEP como para la autoridad de aplicación, sucederá mágicamente a partir del primer día de 2010. En ambos informes se considera indispensable la utilización de dispositivos de selectividad, lo que hasta el momento se encuentra en una nebulosa.

En la Resolución 26 del Consejo Federal Pesquero, que establece las medidas administrativas para la preservación del recurso, el artículo 22 ordena el uso de dispositivos pero ello recién se pondrá en práctica cuando los miembros del Consejo diseñen el plan de selectividad. A la vista de lo ocurrido con el DEJUPA, que fuera suspendido por 180 días sin que se haya vuelto a ordenar su uso después de que pasaran 300 días, es de esperarse que durante la mayor parte del año, los barcos capturen nuevamente ejemplares juveniles en tan altas proporciones como las observadas durante este año, poniendo en riesgo una vez más la salud de la castigada merluza.

Por Karina Fernández

22/12/09
REVISTA PUERTO

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