A menos de un mes del varamiento del ”UBC TILBURY”.
A menos de un mes del varamiento del ”UBC TILBURY”.
Luego del trabajo realizado por parte de más de cuatro remolcadores para desencallar el buque “UBC TILBURY”, que permaneció 18 días encallado en la entrada del Puerto de Barranquilla, específicamente en Bocas de Ceniza, dos días después ocurre el mismo incidente. Esta vez se trata de la embarcación “OBERÓN”, que cargaba contenedores.
El hecho sucedió a las 8:23 de la mañana del viernes, cuando hacía su entrada al canal de acceso al puerto para dirigirse a uno de los muelles de la Sociedad Portuaria Regional de Barranquilla.
La nueva varada ocurre tres días después que el súper remolcador Taurus lograra rescatar el Tilbury con 22.326 toneladas de graneles.
El buque tiene 133 metros de eslora y 23 metros de manga. La agencia a la que pertenece es Seaboard y el piloto práctico que asesoraba su ingreso al puerto es Pablo Orellano, un veterano de más de 30 años de experiencia, y quien ayudó al rescate del Cala Panamá, rescatado en enero de 2004, luego de haber quedado encallado en diciembre de 2003.
El buque varado tampoco afecta la movilidad fluvial, tal cual pasó con Tilbury, ni el puerto está cerrado a causa del nuevo incidente ocurrido en menos de un mes en Bocas de Ceniza. Oberón quedó encallado cerca de dónde permaneció el UBC Tilbury.
Hasta el momento ha sido asistido por los remolcadores locales: Don Lucho, Barranquilla y EOS II. Se espera la llegada del Pino, desde Santa Marta. Todos estos remolcadores participaron en el rescate del Tilbury, pero no lograron sacarlo del banco de arena.
El incidente ocurrió cuando sesionaba el Comité de Seguridad Náutica, en la sede de Cormagdalena, donde se iban a adoptar acciones para solucionar las bajas profundidades detectadas por la nave de la Armada, ARC Providencia, que en Octubre hizo un recorrido por la zona marítima, a la entrada de Bocas de Ceniza.
Una vez que terminó la reunión, el director general de Cormagdalena, Juan Gonzalo Botero, dijo que tanto sedimento en las afueras de Bocas de Ceniza está pasando por los efectos de La Niña, un fenómeno que ha generado más lluvias y arrastre de más sedimentos a través del río Magdalena.
“Ese fenómeno está generando problemas a unos 800 metros del canal de acceso al puerto”, dijo Botero. Agregando que por eso se ordenó un dragado donde nunca se había hecho.
Según el Gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, quien participó de la reunión, se van a remover unos 400.000 metros cúbicos de sedimentos.
“Tenemos una complicación que la vamos a manejar y superar para bien de la actividad portuaria local, mediante un dragado a 800 metros de los dos tajamares”, aseguró.
Se espera que el ministro de Transporte, Germán Cardona, presida el Comité de Navegabilidad.
El asesor de Competitividad de la Alcaldía, Jaime Pumarejo, afirmó que “el canal de acceso le quedó grande a Cormagdalena. Es preocupante lo que ha pasado con dos barcos al no poder entrar al puerto”. (La República – Colombia)
08/11/10
MUNDO MARÍTIMO

