Otro astillero abre sus puertas en Pernambuco (Brasil)

(FNM) Vard Promar, el segundo astillero pernambucano, comenzará a funcionar el próximo día 17, en el Complejo de Suape. El puntapié inicial será dado con el corte de la chapa de acero del primer barco del emprendimiento.


(FNM) Vard Promar, el segundo astillero pernambucano, comenzará a funcionar el próximo día 17, en el Complejo de Suape. El puntapié inicial será dado con el corte de la chapa de acero del primer barco del emprendimiento.

Vecino del Astillero Atlântico Sul (EAS), Promar contribuye a dar forma al polo naval del Estado. Con experiencia en la construcción de embarcaciones de apoyo offshore (fundamentales en la exploración de petróleo en aguas profundas), el astillero tiene el ambicioso plan  de conquistar el 30% de las órdenes de Petrobras en el sector. De aquí al 2020, la petrolera tiene planeado contratar 150 de esos barcos.

El primer contrato de la industria es para la construcción de ocho barcos de transporte de GLP (gas licuado de petróleo) para Transpetro, por valor de R$ 917 millones.

“Vamos a construir esas embarcaciones que son simples, pero nuestro principal negocio es el de los barcos de apoyo offshore. En los últimos 9 años hemos construido 30 de ellos”, destaca Miro Arantes, presidente del astillero.

Vard Promar cuenta con una planta en Niterói, además de la nueva planta en Suape. Los dos primeros gaseros para Transpetro están siendo construidos en Rio. “Hicimos eso para no atrasar el cronograma, porque la primera unidad debe ser entregada en mayo de 2014”, afirmó.

El primero buque “hecho en Pernambuco”, que comienza a construirse el día 17 deberá integrarse a la flota de Transpetro en abril de 2015.

Buques de tendido de tuberías

Vard Promar espera consolidar su cartera hasta el 2017 con la orden de construcción de dos buques de tendido de tuberías (PLSV) para Petrobras. La petrolera  está licitando cuatro embarcaciones de ese tipo. El consorcio formado por la francesa Technip y por Odebrecht Óleo e Gás (OOG) quedaron en primer lugar en la competencia para arrendar dos de esos buques a Petrobras y escogieron a Vard Promar para construir las unidades. Las empresas aguardan la luz verde de Petrobras para llevar adelante el encargo.

Arantes explicó que los PLSVs tienen más tecnología embarcada y mayor valor agregado, con un precio estimado en USD 250 millones cada uno.

El empresario considera que el desafío de la recuperación de la industria naval brasilera para los próximos años será alcanzar índices internacionales de productividad. “La curva de aprendizaje de un astillero es de 5 a 10 años”, afirma. Para evitar el problema crónico de mano de obra, la empresa decidió calificar en Niterói  a 100 profesionales que van a actuar en Suape. Hoy, el astillero cuenta con 325 operarios y deberá cerrar el año con 600. Cuando alcance su operación plena, serán 1.500 trabajadores. (Jornal do Commercio y Portos e navios)

12/06/13

FUNDACIÓN NUESTROMAR

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