La organización no gubernamental Sea Shepherd ha iniciado la caza de un barco acusado de transportar pescado capturado de manera ilegal, que escapó a principios de este mes del puerto de Phuket, donde permanecía detenido.
La organización no gubernamental Sea Shepherd ha iniciado la caza de un barco acusado de transportar pescado capturado de manera ilegal, que escapó a principios de este mes del puerto de Phuket, donde permanecía detenido.
La huida del barco ha generado fuertes críticas en el ámbito internacional. En particular, varias organizaciones ambientalistas cuestionan que al buque, que había cambiado recientemente su nombre de Kunlun a Taishan, se le haya permitido volver a cargar una captura ilícita de 182 toneladas de merluza negra, valuadas en unos THB 179 millones (casi USD 5 millones), que habían sido capturadas ilegalmente en aguas del sur, informó Phuketwan.
Una de estas organizaciones, la Fundación de Justicia Ambiental (EJF), pidió al gobierno tailandés que lleve a cabo una investigación exhaustiva y transparente para explicar cómo la nave pudo huir de Phuket sin que las autoridades tailandesas lo notaran. Además, exige el enjuiciamiento de todos aquellos que haya ayudado a concretar esta maniobra persona, así como un plan de acción para prevenir otros incidentes similares.
El barco estaba anclado frente al puerto de Phuket, donde permanecía bajo vigilancia desde el mes de marzo. Pero se le había permitido volver a cargar sus capturas en junio, con lo que quedó en condiciones de partir, dado que tenía tripulantes y algo de combustible.
Se cree que cuatro hombres españoles estaban a bordo del buque cuando zarpó. La embajada de Indonesia en Bangkok advirtió a los marineros que habían formado parte de una tripulación mayor que no se volvieran a incorporar.
El Taishan ya había sido perseguido durante semanas por el grupo activista internacional Sea Shepherd, quien reveló en un informe que desde 2008, el barco había cambiado su nombre por lo menos 10 veces. Y fue un informe exclusivo de Phuketwan lo que alertó a esta ONG y a autoridades tailandesas del escape de la embarcación a principios de este mes.
Interpol, además de autoridades de Australia y Nueva Zelanda, habían participado en la búsqueda de la Taishan/Kunlun en aguas tailandesas a principios de este año.
El Centro de Mando de Tailandia para combatir la pesca ilegal dirigió la investigación que condujo a la transferencia de tres funcionarios de aduanas.
Charoen Chamniklang, de la Oficina de Investigación y Represión de la Aduana (ISB), explicó al respecto: “El jefe de la Aduana de Phuket y otros dos oficiales fueron trasladados a Bangkok. Ellos permitieron que el buque volviera a cargar combustible, porque lo necesitaba para mantener a bordo las 182 toneladas de merluza negra congelada. Una vez que hubo recargado combustible, el Kunlun logró escapar”.
Sin embargo, Sea Shepherd advierte que este barco no es el único que va tras la merluza negra en el océano Austral. La ONG ha venido siguiendo los movimientos de las embarcaciones ilegales que quedan y su meta es entregar este año a la Justicia dos buques buscados por la Interpol: el Viking y el Taishan.
Siddharth Chakravarty, capitán del barco Steve Irvin, de Sea Shepher, admitió que, a pesar del compromiso mostrado por Malasia, Indonesia y Tailandia para evitar que los operadores de buques como el Taishan usen ilegalmente sus puertos, no se puede descartar que el sudeste asiático siga siendo visitado por pescadores furtivos de merluza negra que pretenden descargar sus capturas.
“La aplicabilidad de las normas internacionales contras las infracciones pesqueras sigue siendo limitada en estos países”, recalcó.
“Los océanos están en peligro y nuestras acciones solo siguen siendo una presencia policial proactiva y definida para hacer frente a la ilegalidad. Tenemos la intención de abrazar la responsabilidad con valentía y fortaleza, y una vez más localizar, investigar y acabar con los pescadores ilegales más tristemente célebres en este planeta”, concluyó el capitán Chakravarty. (Fis.com)
10/11/15
