Las capturas de cetáceos en el Mediterráneo aumentaron un 130% entre finales de los noventa y principio del sigo XXI.
Las capturas de cetáceos en el Mediterráneo aumentaron un 130% entre finales de los noventa y principio del sigo XXI.
MADRID — A lo largo de toda la semana se celebran en Roma dos talleres organizados por la Secretaria General de Pesca en el Mediterráneo, perteneciente a la FAO, y por el Acuerdo sobre la Conservación de los Cetáceos del Mar Negro, el Mar Mediterráneo y la zona atlántica contigua (ACCOBAMS). El primer taller ha tratado fundamentalmente las capturas accidentales de especies amenazadas y protegidas, mientras que el segundo lo hace sobre las capturas accidentales de cetáceos en la zona ACCOBAMS.
La captura accidental de especies de mamíferos marinos, tiburones, tortugas y aves marinas constituye un problema que afecta a pesquerías de todo el mundo. Este tipo de capturas suceden en gran variedad de artes, desde las redes de arrastre hasta los palangreros, las redes de enmalle o las artes de cerco. Mientras algunas estrategias tienen éxito y consiguen reducir los porcentajes de captura accidental en zonas determinadas, en otras la ausencia de reglamentación o de control efectivo sobre la actividad pesquera permite que se sigan capturando especies vulnerables como la marsopa común, o en peligro critico de extinción como la tortuga laúd.
Según Ricardo Aguilar, Director de Investigación y Proyectos de Oceana Europa: “En la Unión Europea son pocas las medidas que se han tomado para evitar la captura de estas especies y, lo que es aún peor, las pocas reglamentaciones adoptadas no terminan de implantarse debido a la falta de esfuerzo en control y vigilancia de las normativas”.
En el caso del Mediterráneo, la prohibición desde el año 2002 de las redes de deriva, arte con altos porcentajes de capturas accidentales de especies amenazadas, ha sido continuamente vulnerada por varios países miembros. Se ha estimado que 10.000 cetáceos mueren cada año en el Mediterráneo debido a este arte. A pesar de la prohibición vigente, y aunque el numero de rederos ilegales de la flota comunitaria ha descendido en los últimos años, algunos países aun continúan albergando a estos barcos, permitiendo que las capturas accidentales se sigan sucediendo. Otros artes en esta zona, como los palangreros de superficie dirigidos a la captura de pez espada, siguen presentando unas capturas de tortugas marinas de entre 20.000 y 30.000 ejemplares al año, sin que la UE o los países miembros implicados asuman la adopción de medidas destinadas a disminuir este impacto.
A estos preocupantes datos se suman estadísticas como las aportadas por la Agencia Europea para el Medioambiente, en las que estima que las capturas accidentales de cetáceos en el Mediterráneo han aumentado casi un 130% entre finales de los noventa y principios del siglo XXI. Con el propósito de encontrar soluciones a esta importante problemática, Oceana asiste a las jornadas organizadas por la Secretaria General de Pesca en el Mediterráneo y el ACCOBAMS.
16/09/08
OCEANA
