Enredado en la maraña burocrática que implica gestionar los grandes objetivos a concretarse en un futuro no inmediato, como el dragado del canal principal o la ampliación de los muelles de amarre, la administración del Consorcio Portuario Regional marplatense anunció obras que se ajustan a su presupuesto.
Enredado en la maraña burocrática que implica gestionar los grandes objetivos a concretarse en un futuro no inmediato, como el dragado del canal principal o la ampliación de los muelles de amarre, la administración del Consorcio Portuario Regional marplatense anunció obras que se ajustan a su presupuesto.
Y esa realidad ya es toda una definición. Mientras otros puertos bonaerenses, como los de Quequén, Bahía Blanca, y sin ir más lejos, La Plata, ya concretaron importantes obras de infraestructura que mejoran sustancialmente sus servicios y la logística de quienes trabajan en él, en el principal puerto pesquero del país apenas se pueden reponer luminarias y asfaltar algunas calles del interior de la estación marítima.
En definitiva de eso se trata la licitación que publicó la administración del Consorcio local: 3 obras de infraestructura que, sumadas todas llegan apenas al millón de pesos. Muy poco en relación al dinero que ha llegado desde las arcas nacionales o provinciales a otros puertos bonaerenses.
El anunció lo hizo el propio presidente del ente mixto, Eduardo Pezzati, quien describió que los trabajos licitados incluyen alumbrado público, pavimentación y la extensión de la red de gas natural, al tiempo que destacó que los dineros surgirán del presupuesto propio del Consorcio, con un plazo de ejecución de 60 días.
Pero la inyección de fondos para lograr una mejora integral de la infraestructura portuaria no finaliza en esta ambiciosa primera etapa. Hay más para el último trimestre del año. En el directorio del Consorcio prometen que habrá nuevas licitaciones para la construcción de la segunda etapa del nuevo edificio del Consorcio y para el alumbrado público, pavimentación y bacheo de la zona comercial.
Nada dicen los anuncios oficiales de la puesta en valor de la Escollera Norte, una postal decadente que es la viva imagen de la falta de inversiones de fuste que hagan de ese sector, uno de los más aristocráticos del paisaje costero marplatense, un sitio digno por donde transitar, sin caer en alguno de los hondos baches del camino de ingreso y egreso.
En abril pasado el concejal Maximiliano Abad (UCR) le solicitó al Ejecutivo Municipal que realice gestiones ante el Consorcio para que tome inmediatas medidas para poner en condiciones al tradicional paseo de la Escollera Norte, al cual señaló “en ruinoso estado”.
El edil fijo su posición a partir de los padecimientos que sufren los pescadores deportivos. “Las calles se encuentran rotas, los pastos crecidos, hay puestos abandonados y numerosos amontonamientos de basura, que la convierten en inhabitable, con peligrosidad ambiental y destruyendo una hermosa postal de nuestra ciudad”.
El pedido del edil sigue pendiente. Al igual que el dragado del canal principal del puerto. Se supo que quien hará el trabajo será la Draga 259, del Estado Nacional, que no es de corte, como tampoco lo es la “Acróbata”, la draga que todavía sigue lidiando con el canal secundario.
Mientras, se sigue acumulando arena y han calculado que deben retirar 2,5 millones de metros cúbicos para limpiarlo bien. Una ventaja: la 259 puede chupar arena las 24 horas. Así y todo, los especialistas calculan que deberá estar en Mar del Plata 18 meses. Una picardía. Cuando esta tarea ya era “prioritaria” para las anteriores administraciones de Sergio Fares y Mario Dell Olio, hace 2 años, del banco era necesario retirar 1,4 millones de metros cúbicos de arena para dejarlo en condiciones.
21/07/08
PESCA & PUERTOS
