El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha aprovechado su discurso ante la Academia de Guardacostas de EE.UU. para calificar el cambio climático como una amenaza para las infraestructuras militares, y no sólo como un riesgo medioambiental.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha aprovechado su discurso ante la Academia de Guardacostas de EE.UU. para calificar el cambio climático como una amenaza para las infraestructuras militares, y no sólo como un riesgo medioambiental.
Obama ha descrito a los graduados como “la primera generación de oficiales que comienzan su servicio en un mundo en el que los efectos del cambio climático están tan claramente sobre nosotros”.
Obama se basa en un nuevo informe de la Casa Blanca sobre el cambio climático, en el que se señala que, si el aumento de las temperaturas derritiera el hielo de los polos, este fenómeno pondría en riesgo miles de instalaciones militares que se encuentran próximas a la costa. De hecho, el derretimiento de capas de hielo que antes eran permanentes ya está causando daños en las instalaciones militares de Alaska. Más de 7.000 bases podrían quedar afectadas por “fenómenos meteorológicos extremos”.
El informe del Departamento de Defensa añade que los desastres naturales que llegarán como consecuencia del cambio climático “pueden empeorar los flujos de refugiados y los conflictos por recursos básicos, como los alimentos y el agua”. En definitiva, el calentamiento global es un “acelerador de la inestabilidad alrededor del mundo”.
El Departamento de Defensa de EE.UU. se ha comprometido a incrementar su uso de energías renovables a lo largo de los próximos diez años. (One Magazine)
21/05/15

