Lo inauguraron el Centro de Capitanes y el SOMU. A diferencia de otros modos de transporte, el fluvio-marítimo, como el aéreo, necesitan de equipos sofisticados de simulación para enseñar y capacitar a los pilotos, prácticos y capitanes en todas las situaciones de navegación que se puedan replicar, con modelos lo más ajustados posibles a los canales y puertos, y con una oferta en software variada por tipo de buques (remolcadores, portacontenedores, cargueros, etc.). 


Lo inauguraron el Centro de Capitanes y el SOMU. A diferencia de otros modos de transporte, el fluvio-marítimo, como el aéreo, necesitan de equipos sofisticados de simulación para enseñar y capacitar a los pilotos, prácticos y capitanes en todas las situaciones de navegación que se puedan replicar, con modelos lo más ajustados posibles a los canales y puertos, y con una oferta en software variada por tipo de buques (remolcadores, portacontenedores, cargueros, etc.). 

Si bien la Argentina cuenta con algunos equipos de estas características, la novedad fue la inauguración la semana última del Centro Marítimo de Simulación Dr. Manuel Belgrano, a instancias de la sociedad formada por el Centro de Capitanes de Ultramar y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU). El simulador está entre los más modernos de la región y permite una visión cercana a los 360°. La réplica de la realidad se potencia con 10 pantallas LED de 55 pulgadas y 3D. Hasta el mareo se replica.

Pero esta presentación no fue una cita más, ni se pareció a otras organizadas por Marcos Castro (Capitanes) y Omar Suárez (SOMU). El apoyo sindical oficial fue rotundo: Antonio Caló (CGT); Omar Maturano (Ugatt), y Omar Viviani (Movimiento de Acción Sindical Argentina), dijeron presente.

El dato relevante fue que ninguna autoridad de peso del Gobierno acompañó la iniciativa de dos de los referentes gremiales que más firmemente se quedaron con el Gobierno tras la ruptura con Hugo Moyano.

La presencia del diputado Carlos Kunkel se explica por la profunda e histórica amistad con Suárez, amen de haber confesado que nunca fue “kirchnerista”, sino que siempre fue peronista.

Muchos de los presentes creyeron ver una nueva etapa en el relacionamiento gremial marítimo con el Gobierno. Fue en el cierre del discurso de Castro, que eligió un concepto propio de la navegación que se prestó a la doble interpretación: “La derrota está trazada”, dijo al descubrir la placa del simulador.

03/09/13

LA NACION

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