Nuevo reclamo de acción contra la piratería en Somalia

Un nuevo llamado a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional para poner coto a la falta de ley en Somalia, fue realizado poco después de que un buque productero japonés y un carguero iraní, fueran secuestrados en la región el jueves.

Un nuevo llamado a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional para poner coto a la falta de ley en Somalia, fue realizado poco después de que un buque productero japonés y un carguero iraní, fueran secuestrados en la región el jueves.

Estos últimos incidentes se produjeron pocos días después de que otro buque tanque productero, en este caso de la empresa MISC (Malaysia International Shipping Corporation), resultara atacado y secuestrado por bandidos en el Golfo de Aden.

Noel Choong, Director del International Maritime Bureau (un conocido centro de información sobre piratería) declaró: “estamos muy preocupados por la cantidad de ataques, y creemos que a menos que la ONU y la comunidad internacional hagan algo al respecto, los buques que naveguen el área estarán siempre en peligro”.

Su pedido fue apoyado por el gobierno federal provisional de Somalia y por un grupo de oposición, la Alianza de Reliberación de Somalia, los que pidieron un “urgente despliegue” de cascos azules de la ONU.

En una declaración conjunta emitida el jueves, el gobierno somalí y la alianza, condenaron “los asesinatos, secuestros, robos, bombardeos de ciudades y piratería” que han tenido lugar. Los dos grupos pidieron también a la comunidad internacional, el reconocimiento del denominado Acuerdo de Djibouti, que fuera firmado en junio, y que exhorta a las facciones combatientes que detengan una guerra que ya lleva casi 18 años.

Mientras tanto, en Londres, un representante del sindicato marítimo “Nautilius UK” reiteró el reclamo por una mayor intervención de los medios de la coalición naval, y por la declaración de las aguas de Somalia, como un área de operaciones de tiempo de guerra.

El vocero dijo que “los marinos mercantes están siendo olvidados en relación con estas cuestiones”, y afirmó que “el nivel de los ataques en el área se ha tornado absurdo”.

Los marinos mercantes tiene el derecho de negarse a servir en zonas calificadas como “de operaciones de tiempo de guerra”, o de recibir una compensación por riesgo del 100% de su sueldo, si optan por quedarse a bordo. En consecuencia, los propietarios se muestran reticentes a que se declaren este tipo de áreas, y luego de los conflictos de Líbano y Georgia, el debate por esta cuestión ha crecido en intensidad.

En el último de los incidentes, los piratas abordaron y redujeron a los 19 tripulantes del “Irene”, un buque productero y quimiquero de 11.921 TPB construido en el 2000, controlado por la firma japonesa Koyo Kaiun, y que enarbola bandera panameña.

El buque tanque fue atacado una hora después de que otro grupo de piratas abriera fuego y abordara a un buque granelero de propietario iraní no identificado. Ambos ataques ocurrieron en el Golfo de Aden, frente a las costas de Somalia. Choong declinó de proveer mayores detalles, aduciendo  su preocupación por “no comprometer la seguridad de los tripulantes y buques”.

Los abordajes al buque tanque y al granelero, se produjeron dos días después del secuestro del “BUNGA MELATI DUA”, un buque de 32.169 TPB construido en 1997, y perteneciente a la naviera malaya MISC, que navegaba con 39 tripulantes transportando una carga de aceite de palma desde Indonesia hacia Rotterdam.

Funcionarios de la Cancillería de Malasia dijeron que sus embajadas en Kenya y Yemen, coordinarían la negociación con los intereses locales, para ayudar a recuperar el buque y sus tripulantes.

22/08/08
LLOYD’S LIST

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