Considerado el cuarto más moderno del mundo en su tipo, ya realiza pruebas en Talcahuano: El maremoto del 27-F dañó la nave cuando era construida y retrasó en dos años su entrada en servicio.
Considerado el cuarto más moderno del mundo en su tipo, ya realiza pruebas en Talcahuano: El maremoto del 27-F dañó la nave cuando era construida y retrasó en dos años su entrada en servicio.
“Cumplimos de sobra lo que nos propusimos hacer cuando firmamos el contrato”, dice Sergio Díaz Ibieta, jefe del proyecto de construcción del buque científico “Cabo de Hornos”, que los Astilleros y Maestranza de la Armada (Asmar) ya entregó a la Armada de Chile para que inicie sus etapas de prueba y su operación definitiva.
A estas alturas, la nave debería llevar dos años surcando el mar para realizar investigación pesquera, oceanográfica e hidrográfica, pero el 27-F retrasó estos planes y recién a contar de julio la comunidad científica del país podrá usarlo. Hay expectación, y la agenda ya está completa para este año y gran parte del otro (ver nota secundaria).
El buque, el cuarto más moderno del mundo de su tipo y de US$ 62 millones, estaba listo para ser lanzado al mar apenas unas horas después de que se desataran el terremoto y maremoto de 2010. Pero la fuerza de las olas lo enviaron engalanado al agua, y quedó varado en una playa de Asmar.
En US$ 15 millones fueron avaluados los daños en el casco (quedó con la proa o nariz torcida) y equipamiento instalado a esa fecha, pues tenía 25% de avance. Estuvo once meses sin moverse, hasta que en enero de 2011 se realizó su salvataje por un costo de US$ 5,6 millones.
Hoy, la nave de 74,1 m de largo y 15,6 m de ancho está en periodo de puesta en marcha de sus equipos y sensores. Las pruebas se realizan desde enero en Talcahuano, puerto del que se aleja solo un par de días para testear los sistemas, mientras que a bordo técnicos noruegos entrenan a la tripulación. Parte de esta, incluso, viajó a Noruega y Brasil para capacitarse.
Entre otras cosas, se debe verificar el nivel de emisión de ruidos al medio ambiente, pues una de sus características es que es un “buque silencioso” en cuanto a sus motores y generadores, lo que permite que los peces se acerquen hasta 20 m. Además, junto al Instituto de Fomento Pesquero, la tripulación del buque deberá chequear el funcionamiento de las redes de pesca y sensores destinados a la investigación de esta actividad.
Antes de su primer zarpe con científicos, debe cumplir otra etapa: la certificación del Centro de Entrenamiento de la Armada, a fines de mayo, y que lo habilita para navegar con los estándares que exige la institución.
Capacidades
Con el “Cabo de Hornos”, diseñado por la empresa noruega Skipsteknisk, por primera vez se podrán realizar en paralelo estudios oceanográficos y pesqueros, tras suprimir los problemas de ruido y vibraciones que dificultaban esta labor.
Gracias a sus equipos, sensores, ecosondas y laboratorios de última tecnología se podrá detectar la existencia de hidratos de gas en el subsuelo y estudiar el movimiento de las placas tectónicas. De hecho, el buque puede posicionarse en un lugar y volver al mismo punto con una diferencia máxima de 10 cm.
También está capacitado para realizar un mapeo submarino hasta los 10 mil metros de profundidad, con el fin elaborar cartas náuticas con mayor precisión, y capturar pesca para muestreo y estudios. Aportará así datos al manejo pesquero, útiles en la asignación de cuotas y vedas.
Viaje de 60 días a la zona de Isla de Pascua
Entre la Boca del Guafo y el Seno de Reloncaví, el “Cabo de Hornos” realizará su primera misión científica del 1 al 20 de julio. Se trata de la comisión Crucero Cimar Fiordos, que una vez al año realiza la comunidad científica nacional en el área de los fiordos australes para realizar mediciones a lo largo de la columna de agua y fondo marino.
Luego, entre el 1 y el 31 de agosto, el buque zarpará con personal del Instituto de Fomento Pesquero para estudiar la merluza del sur y de cola, en área de Boca del Guafo, y la merluza de tres aletas, en el Canal de Chacao.
La salida más extensa de este año será entre el 10 de septiembre y el 8 de noviembre, cuando la nave se desplace al área de Isla de Pascua e Isla de Sala y Gómez, para realizar trabajos de batimetría para estudios de plataforma continental encargados por la Dirección de Fronteras y Límites.
FABIÁN ÁLVAREZ
Fuente: El Mercurio de Santiago_28-04-2013
29/04/13
ANAPESCA AG
