Se realizó la asamblea anual y se presentaron nuevos socios, con cena posterior. Flamante convenio con el SAON y acuerdo con China que desborda interrogantes, temas que no faltaron entre plato y plato.
Se realizó la asamblea anual y se presentaron nuevos socios, con cena posterior. Flamante convenio con el SAON y acuerdo con China que desborda interrogantes, temas que no faltaron entre plato y plato.
Relajados luego de acordar con el SAON para darle forma y firma al nuevo convenio colectivo de trabajo que reglamenta la actividad en reemplazo del 514, la Cámara de la Industria Naval de Mar del Plata celebró la asamblea ordinaria de socios en cuyo transcurso renovó parte de la Comisión Directiva por un próximo mandato, hasta el 2012.
José Ramón Garrido renueva mandato como presidente de la institución por dos años más, escoltado por Enrique Godoy y Domingo Contessi, como vicepresidente y secretario, respectivamente. El encargado de cuidar las cuentas será Pedro Giordano. El hombre del Rotary Club Puerto estará en Tesorería.
Durante el desarrollo de la asamblea, que antecedió a una cena de camaradería celebrada en el tradicional La Farola, frente al paseo comercial del puerto, la Cámara presentó a nuevos asociados, que llegan ahora a las 25 empresas –algunos se suben, otros se bajan– entre astilleros, talleres y empresas vinculadas con la actividad.
El cuerpo de vocales titulares está integrado por el triunvirato conformado por Alejandro Domínguez, Héctor Canal y Mariano Pascual. Los vocales suplentes son Daniel Fernández, Julio Antognini y José Oscar Sabadín.
Florencia Garrido se mantiene en el rol de gerente, con varios desafíos por delante. Los cursos de capacitación para mejorar la calificación de la mano de obra sectorial, aceitar los vínculos con la Federación de la Industria Naval y la disputa en ámbitos administrativos de la gobernación por el lugar esquivo en el Directorio del Consorcio Portuario son, tal vez, los más importantes.
Luego de las rúbricas y mientras se esperaba la entrada de rabas y el resto de las frituras marinas, el nuevo convenio firmado con el gremio acaparó las primeras conversaciones del grupo.
El acuerdo –que todavía aguarda por un número de expediente para su homologación en el Ministerio de Trabajo– reconoce por primera vez la insalubridad de algunas tareas propias de la actividad, el trabajo en altura, la hora nocturna y una antigüedad sobre los básicos.
Después de idas y vueltas, de chicanas y desplantes, pero con el compromiso compartido, la industria naval muestra un avance en las condiciones laborales para más de 500 trabajadores.
El polémico acuerdo entre el gobierno argentino y China, difundido el mes pasado y publicado en el Boletín Oficial, también motivó la exposición de algunos puntos de vista de los comensales.
“Por más que a nosotros podría beneficiarnos en lo inmediato porque nos vendría bien reparar buques chinos; el día que esa flota termine con nuestros recursos pesqueros, se finaliza nuestro negocio, y nos quedaremos sin barcos pero también sin peces”, razonaba un empresario naval, para quien la iniciativa tiene el sello de origen de la forma en que el kirchnerismo plantea sus objetivos.
“Parecen cosas surgidas de mentes trasnochadas; de asesores o funcionarios que han perdido el sentido del bien común. En vez de defender los intereses nacionales, redactan planes insostenibles”, contestaba otro desde la punta de la mesa
Así como muchos se enteraron de los planes del gobierno por los diarios –armadores poteros, sin ir más lejos–, en la Cámara Naval también miraron todo del otro lado del vidrio.
Los comensales aseguraron que ni en la FINA se recibieron llamadas para habilitar una ronda de consultas al respecto. “Si nos afecta tanto la presencia de estos buques, bien podrían habernos preguntado qué pensábamos”, razonó un asociado a la Cámara.
Ya con el tiramisú en porciones para compartir –y recomendar– llegó el momento de hacer públicos los objetivos de la nueva gestión. “Estamos contentos de seguir creciendo y le damos la bienvenida a los nuevos asociados”, dijo el presidente.
“No son momentos sencillos, pero la mejor forma de enfrentarlos es fomentar la unión sectorial para defender a la industria naval y a sus protagonistas”, agregó el dirigente.
Punto final para una noche de renovación de autoridades, convenios colectivos y las dudas de siempre.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo – Guillermo Nahum
04/03/10
REVISTA PUERTO

