(FNM) El Puerto de Concepción del Uruguay ha experimentado una importante reactivación en los últimos años, que incluyen como última noticia, el otorgamiento de una zona de transferencia de carga sobre el Riacho Ibicuy. Conversamos con Leonardo Cabrera, Presidente del Ente del Puerto de Concepción del Uruguay, respecto de las nuevas capacidades de carga, y las ventajas operativas que posee esta Instalación Portuaria.
(FNM) El Puerto de Concepción del Uruguay ha experimentado una importante reactivación en los últimos años, que incluyen como última noticia, el otorgamiento de una zona de transferencia de carga sobre el Riacho Ibicuy. Conversamos con Leonardo Cabrera, Presidente del Ente del Puerto de Concepción del Uruguay, respecto de las nuevas capacidades de carga, y las ventajas operativas que posee esta Instalación Portuaria.
¿Cómo se ha logrado este objetivo y qué procedimientos han sido necesarios?
L.C.: El Ente Puerto C. Del Uruguay considera de suma importancia a esta alternativa o herramienta logística ya que es el primer espejo de agua otorgado a un puerto público por las autoridades de Vías Navegables de la Nación. Se podría decir que es una extensión del puerto sobre aguas más profundas con las mismas limitantes de profundidad que el canal Mitre.
Este espejo de agua con el cual hoy contamos en el Km 213 del Riacho Ibicuy está destinado a la transferencia de carga desde barcazas a buques en forma directa. Se trata de un área de transbordo de 13.500 metros cuadrados, que está bajo la administración y responsabilidad del Puerto de Concepción del Uruguay y se rige por las mismas normas y cuerpo tarifario que se aplica en forma local.
La iniciativa nace de instrucciones de las máximas autoridades de la Provincia de Entre Ríos quienes nos encomendaron buscar alternativas logísticas para un sector de gran importancia para la región como lo es el arrocero, que enfrentaba serias dificultades con el puerto de completamiento, lo que tornaba muy poco previsible la operatoria de la actividad. Estas limitaciones ocasionan enormes costos extra en perjuicio directo de los productos y de los productores regionales.
Con esta nueva herramienta se pretende dar respuesta al sector, garantizando algo tan importante para la actividad, como es la previsibilidad en materia de tiempos de carga del buque.
Esta nueva capacidad potenciará las actuales, de por sí muy significativas. En este sentido, cabe recordar que el nuestro es uno de los pocos puertos de la zona con capacidad para operar con dos buques de ultramar en forma simultánea. Este servicio, prestado en forma eficiente y sin ningún tipo de demoras se funda tanto en las condiciones de la infraestructura portuaria, como en la disponibilidad de mano de obra calificada para la carga de arroz en bolsas, que demanda de unos 120 trabajadores portuarios por buque, trabajando en turnos de seis horas.
Iniciamos la gestión con una presentación ante el ingeniero Horacio Tettamanti, máxima autoridad portuaria nacional, a quien explicamos la situación y las consecuencias negativas para este sector tan importante. El funcionario nos comunicó de inmediato con los directores de las diferentes áreas que toman intervención en este tipo de autorizaciones e iniciamos el proceso de presentación de documentación para el análisis. Los requerimientos batimétricos fueron cumplidos por personal de la delegación Paraná Medio de la Dirección Nacional de Vías Navegables y rápidamente alcanzamos la posibilidad actual de poner a disposición principalmente del sector arrocero, una nueva herramienta logística que confiamos resultará conveniente a sus intereses y consecuentemente a los de toda la región.
¿Cuáles son las posibilidades de carga con esta nueva zona?
L.C.: Creemos que hay muchas posibilidades principalmente por ser el único espejo de agua administrado por un puerto público. Con esto quiero decir claramente que esta zona de transferencia se encuentra a disposición de quien tenga la necesidad operativa de transbordo de mercadería con lo cual las posibilidades son muy amplias.
Y aunque la prioridad la tiene el sector arrocero, vamos a disponer de esta zona para otros tipos de carga que resulten aptos para el transbordo de barcaza a buque oceánico.
¿Cómo marcha el proyecto de las obras de dragado?
L.C.: Este proyecto fue aprobado por la Comisión Administradora del Río Uruguay y ya transita sus primeras etapas, de las que participarán en forma conjunta la Administración Nacional de Puertos (Uruguay) con la draga D7 y la Dirección de Construcciones Portuarias y Vías Navegables (Argentina) con la draga 258 que se encuentra afectada al Río Uruguay. Creo que estos trabajos de complementación ya mostraron resultados exitosos en el pasado, y ahora es el momento de inicio de las obras en la hidrovía del Rio Uruguay por parte de ambos de ambos estados. Una vez iniciado el dragado, la obra demandará según se estima, unos 9 meses de trabajo. El proyecto contempla para nuestro puerto una profundidad final de 25 pies al cero y fue concebido con un buque de diseño tipo panamax.
¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento de tonelaje y tipo de carga para el Puerto en esta etapa de desarrollo?
L.C.: En lo que va del año hemos recibido siete buques para la carga de arroz en bolsas, Cada uno embarcó – en promedio- 13.500 toneladas, con un calado limitado a 20 pies. Las estimaciones para un calado de 25 pies, nos permiten pensar en unas 21.000 toneladas promedio, si bien el volumen final dependerá de las características de cada buque. En este escenario podríamos lograr la salida de buques completos o casi completos, lo que tornará mucho más previsible el negocio para el sector arrocero.
Pero además, por tratarse del único puerto argentino de ultramar enclavado en el corazón de la Mesopotamia, la perspectiva de un Concepción del Uruguay con el calado previsto por el proyecto de dragado abre expectativas ciertas a otros sectores, como el forestal, avícola, citrícola y desde ya, el de los cereales a granel.
Recordemos que el puerto cuenta con un elevador de granos de 32 mil toneladas de capacidad de almacenaje con un ritmo de carga de 800 tn/h, dos plataformas de camión completo y dos rejillas para descarga de vagones.
Sin lugar a dudas, hablamos de un puerto que desde su infraestructura se encuentra en condiciones de atender a plena satisfacción la demanda de los sectores productivos de la Mesopotamia Argentina. (Fundación NUESTROMAR)
07/10/14

