Nueva muerte de pingüinos reabre discusión en torno a redes de pescadores artesanales (Chile)

Nueva muerte de pingüinos reabre discusión en torno a redes de pescadores artesanales (Chile)

Los seis pingüinos hallados muertos el pasado lunes en la playa Escuadrón, del sector Lomas Coloradas, en San Pedro de la Paz (Región del Bío Bío), ratificarían una vez más el daño y la falta de selectividad de las redes de enmalle que utilizan los pescadores artesanales. Así lo afirmó Sergio Vera González, líder de los tripulantes de la región, quien en reiteradas ocasiones ha llamado a las autoridades a regular el uso de estas redes, prohibidas en los más importantes países pesqueros.

Los seis pingüinos hallados muertos el pasado lunes en la playa Escuadrón, del sector Lomas Coloradas, en San Pedro de la Paz (Región del Bío Bío), ratificarían una vez más el daño y la falta de selectividad de las redes de enmalle que utilizan los pescadores artesanales. Así lo afirmó Sergio Vera González, líder de los tripulantes de la región, quien en reiteradas ocasiones ha llamado a las autoridades a regular el uso de estas redes, prohibidas en los más importantes países pesqueros.

Vera desmintió así las declaraciones de Patricio Ortiz, encargado del Centro de Rehabilitación de Avifauna de Codeff, que apuntan a que estas muertes fueron causadas por redes de cerco. Ello, pues "el pingüino es un ave con grandes habilidades y si hubiese quedado encerrado en una red de cerco, tiene horas para saltar y escapar, tiempo que demora en cerrarse completamente el cerco de estas redes", manifestó. Además, dijo, el diámetro de la malla está diseñado para que no escape una sardina, por lo que "sería imposible que quede atrapado un pingüino de 4,5 kilos". Un último dato es que la flota cerquera jurelera se encuentra fuera de las 200 millas y la sardinera en la zona de Valdivia, agregó.

En lo que sí coincide, es que este nuevo caso podría ser similar al ocurrido a fines de marzo en la Bahía de Queule, en el límite de las regiones de Los Ríos y Los Lagos, donde se produjo la muerte de 700 pingüinos por asfixia, luego de que se enredaran en las redes de enmalle de los pescadores de la zona. Eso determinó la Brigada Investigadora de Delitos Medioambientales y el fiscal jefe de Temuco, Sergio Moya, tras las investigaciones de rigor.

A juicio de Sergio Vera, la catástrofe ecológica en Queule recuerda la muerte de cisnes en el Río Cruces, al sur de Valdivia, en el 2004. Sin embargo, detalló, en esta oportunidad la justicia no castigó a nadie; "y no porque no hubiera responsables, sino porque la Ley de Pesca Nº 19.713, en su Artículo 136, sólo sanciona a quien deposite en el mar o curso de agua algún tipo de sustancia tóxica o contaminante que afecte la vida de especies". Agregó que lo más probable es que en este nuevo caso tampoco se castigue a nadie, "por lo que lamentablemente seguiremos siendo testigos de la muerte de aves marinas en nuestras costas".

Para el vicepresidente de la Federación de Tripulantes de Chile (Fetrinech), los pingüinos varados en la playa Escuadrón fueron víctimas de descarte, que es la acción de devolver al mar las especies hidrobiológicas capturadas. "Aunque parezca increíble, el impacto de este descarte es imposible de cuantificar, debido a que las embarcaciones artesanales no cuentan con observadores a bordo, posicionador satelital ni certificación de sus desembarques", explicó.

Llamó a la Subsecretaría de Pesca y al Servicio Nacional de Pesca a tomar cartas en el asunto, puesto que aseguró que lo ocurrido en la Región del Bío Bío y en Queule no son casos aislados. Dijo que la investigación "Mortalidad incidental de pingüinos de Humboldt en redes de enmalle, Chile central", de los profesores A. Simeone, M. Bernal y J. Meza, registró ya en la década pasada que sólo en la Región de Valparaíso murieron atrapados en redes artesanales al menos 605 pingüinos entre 1991 y 1996.

13/08/09
AQUA – CHILE

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