Los barcos reportan menos de una tonelada diaria y gran parte de la flota retornó a puerto. “Sacar a la pesca un barco potero en este momento, es lo mismo que ir a un casino y apostar a la ruleta”, razonan desde las empresas.
Los barcos reportan menos de una tonelada diaria y gran parte de la flota retornó a puerto. “Sacar a la pesca un barco potero en este momento, es lo mismo que ir a un casino y apostar a la ruleta”, razonan desde las empresas.
Menos de veinte son los buques de la flota potera argentina que están actualmente operando en zona de pesca producto de las malas capturas que se vienen registrando, solo hubo un pequeño repunte que se derrumbó en pocos días. El promedio de capturas día por barco no superan la tonelada de calamar, según revelaron a Revista Puerto desde la Cámara de Armadores de Poteros Argentinos.
Alrededor de dieciocho son los buques que están pescando y el calamar está muy errático. La mayoría de las empresas optó por mantener los barcos en puerto hasta que haya alguna señal de mejoría. El costo de sacar el barco a la pesca con capturas que con suerte llegan a la media tonelada diaria hace que sea económicamente desaconsejable, por ello, gran parte de la flota está amarrada en Mar del Plata y Puerto Madryn.
Hace unos diez días, aproximadamente, los barcos reportaron que estaban repuntando las capturas y se ubicaron en promedio de tres toneladas por día de Illex argentinus, pero esa expectativa se dio frustrada casi de inmediato porque no fue sostenido, sino que luego volvió a caer a media tonelada diaria de captura por buque.
La caída de los rendimientos hace que de inmediato caiga también el esfuerzo pesquero, ya que la flota se retira por voluntad propia de la zona de pesca, y lo hace por dos cuestiones, por la sustentabilidad del recurso, por un lado, y porque ese nivel de capturas no da sustentabilidad económica al barco. “Siempre salir a hacer una marea de pesca es una aventura marítima, pero en estas condiciones es también una aventura económica”, razonó un empresario del sector que monitorea día a día la evolución de la zafra, que desde su inicio a esta parte y a la luz de los resultados se la cataloga como negativa.
“Cargar combustible, comprar víveres, armar un buque potero y sacarlo a la pesca en este momento, es exactamente lo mismo que ir a un casino y apostar unas fichas en la ruleta”, agregó el armador al intentar graficar el momento de incertidumbre que vive el sector.
El calamar sigue estando tan errático que el volumen disponible para exportación es muy bajo. La demanda de los mercados es superior a la oferta basada en el stock disponible, lo cual coloca a los precios de Illex argentinus en alza.
Por flota y por puerto
Hasta ayer, 17 de mayo, se llevan desembarcadas en los puertos argentinos 52.222 toneladas de calamar en lo que va del año. De ese volumen, la flota potera nacional ha capturado 40.981 toneladas desde el 1 de febrero a la fecha. En tanto, 7.330 toneladas corresponden a capturas de la flota arrastrera, y 3.810 toneladas de los fresqueros, entre otros.
De las 52.222 toneladas de calamar descargado, 747 corresponden al mes de enero, 23.609 toneladas al mes de febrero, 23.033 toneladas en marzo, 4.251 en abril, y 581 toneladas hasta ayer martes, según datos oficiales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
En cuanto refiere a los puertos donde se han producido los desembarques, la mayor parte del Illex argentinus capturado ha sido llevado a Mar del Plata donde se descargaron 26.173 toneladas de esa especie; 14.607 toneladas en el puerto de Madryn; 10.436 toneladas en Puerto Deseado y 806 en Ushuaia, entre otros.
Tampoco los chinos
Con todo, el recurso ha tenido un comportamiento fuera de lo habitual en la temporada anterior, y el inicio de 2010 también estuvo marcado por malas capturas, aunque aparecieron concentraciones importantes en los meses de julio, agosto y septiembre, lo cual no registraba antecedentes. Y, el contexto internacional de los mercados con un alza de precios por la escasez de la especie permitió un relativo equilibrio a las empresas que se dedican exclusivamente al calamar.
Por otro lado, cabe recordar que a principios de 2011 se había puesto en debate la conveniencia o no de permitir el ingreso de los buques poteros de bandera China para hacer uso de los puertos nacionales para descargas y reaprovisionamiento. El tema despertó fuertes cruces, enfrentamientos y discusiones entre funcionarios, pero todo fue tal estéril como inútil porque no hubo ni una sola empresa de capitales chinos con barcos poteros interesada en recalar en algún puerto argentino, principalmente porque el recurso sigue errático y las capturas siguen siendo muy bajas, y la flota extranjera no se encuentra operando masivamente en el límite de la milla 201 como en años anteriores.
Por Nelson Saldivia
18/05/11
REVISTA PUERTO

