El secretario de Transporte recibirá al líder de los portuarios, Juan Corvalán, muy enfrentado con Hugo Moyano.
El secretario de Transporte recibirá al líder de los portuarios, Juan Corvalán, muy enfrentado con Hugo Moyano.
Se trata de una gestión desesperada ya que desde el viernes el Puerto está parado y las pérdidas son multimillonarias. Los trabajadores amenazan con bloquear el tránsito de camiones en la zona de Retiro y caotizar la ciudad.
El secretario de Transporte, Juan Pablo, Schiavi, tendrá mañana una parada difícil. Hoy se comunicó con el titular del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), Juan Corvalán, y quedaron en encontrarse a las 8 de la mañana para tratar de encontrarle una salida urgente al conflicto que tiene paralizado al puerto de Buenos Aires desde el viernes.
Corvalán valoró el gesto de Schiavi, pero le explicó que su margen de maniobra es mínimo. Es que los trabajadores de su sindicato reclaman hace años un convenio colectivo de trabajo y ahora además una recomposición salarial del 25 por ciento. Se suma a esto la situación de los operadores de grúas (guincheros) que exigen la misma mejora y se acaban de pasar masivamente al SUPA.
El fin de semana durante una asamblea de los guincheros, en la que masivamente se decidió apoyar a Corvalán, uno de los titulares del sindicato recibió un sillazo en la cabeza por negarse a endurecer la posición. Es que Corvalán tiene el control, real de los trabajadores del puerto, pero como está enfrentado al líder de la CGT, Hugo Moyano, este le traba el convenio colectivo y no se hace eco de las demandas de los portuarios.
Moyano apoya a la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) que dirige Juan Carlos Schmid, pero en las últimas horas está muy molesto con este dirigente porque no logra garantizar la paz social en el puerto y las presiones de la Casa Rosada crecen, ante las pérdidas millonarias que ya se registran en el comercio exterior (ver recuadro).
Hasta ahora todo el Gobierno, desde el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, como su par de Planificación, Julio de Vido, venían ignorando el conflicto y en particular a Corvalán, para no enojar a Moyano. Pero la situación ya es insostenible y por eso intervino Schiavi.
“Tengo a las empresas en contra, a Moyano en contra, al Gobierno en contra, mi situación es muy difícil” se lamentó Corvalán en la conversación que mantuvo hoy con Schiavi. El secretario de Transporte le contestó. “Puede ser, pero tenés de tu lado la gente del puerto, juntémosnos mañana”.
Hasta ahora, en el SUPA recelaban profundamente de Schiavi a quien veían absolutamente subordinado a Moyano. Incluso semanas atrás el secretario de Transporte convocó a un “diálogo” sobre el puerto que excluyó intencionalmente a SUPA.
El problema, como anticipó ayer La Política Online, es que a las pérdidas millonarias se suma el riesgo de una caso en el centro porteño mañana, si los portuarios cumplen su promesa de cortar la avenida Castillo y bloquear el acceso a todas las terminales.
“Vamos a ver que pasa en la reunión con Schiavi de las 8, si la cosa viene mal, cortamos todo”, afirmaron fuentes del SUPA a La Política Online. Y por las dudas, Corvalán ya está convocando a una coordinadora de jubilados –con la que mantiene buena relación-, para una gran marcha para el martes.
El conflicto con los guincheros
Demandas salariales y peleas por encuadre sindical se mezclan en el conflicto del Puerto. Por un lado, Corvalán reclama que le permitan negociar un convenio colectivo –facultad que perdió en los 90-, y al mismo tiempo exige una recomposición salarial del 25 por ciento.
A ese conflicto se sumó la decisión de un importante sector del gremio de guincheros (operadores de grúas) de pasarse al SUPA que dirige Corvalán. El viernes por la noche el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, firmó una resolución que favoreció al gremio de Guincheros en contra del SUPA y esto desencadenó el paro que ya lleva tres días.
El fantasma de la estatización
La sorprendente inacción del Gobierno frente a una conflicto que hace días paraliza una sector clave de la economía, volvió a agitar en el Puerto los fantasmas de estatización. "No sería extraño que en el Gobierno estén dejando que crezca el caos, para salir a proponer que el Puerto pase a manos del Estado", afirmaron fuentes portuarias a La Política Online.
14/11/10
LA POLITICA ON LINE
