Al obtener beneficios extras a la hora de negociar, muchos gremios perforaron el techo de aumento salarial que el gobierno puso como parámetro. Los sindicatos que aún no firmaron acuerdos también piden mejoras en las condiciones de trabajo.
Al obtener beneficios extras a la hora de negociar, muchos gremios perforaron el techo de aumento salarial que el gobierno puso como parámetro. Los sindicatos que aún no firmaron acuerdos también piden mejoras en las condiciones de trabajo.
Varios gremios que poseen una fuerte presencia en Mar del Plata ya firmaron acuerdos salariales que rondan el 16,5% de aumento y obtuvieron otras mejoras mediante cláusulas adicionales que incrementaron aún más los ingresos de los trabajadores.
Otros, en cambio, están aún en plena etapa de negociación y encaran el tema con ese mismo criterio: además de exigir una mejora porcentual de los haberes pretenden obtener otros beneficios, como incrementos en bonificaciones o reducciones de la jornada laboral.
Entre los sindicatos con mayor gravitación en Mar del Plata que todavía no cerraron trato con la parte patronal están los mercantiles, los gastronómicos y los telefónicos.
En estos casos serán las federaciones las que se pondrán al frente de las negociaciones en Capital Federal.
Otros gremios con importancia en la ciudad, están llevando adelante las conversaciones con empresarios en el ámbito local, como el Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP), el Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape) o el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) que juntos, representan a más de 6 mil trabajadores marplatenses.
Entre los que ya cerraron trato figuran el gremio de los camioneros, que fue uno de los primeros en difundir este año su acuerdo en la Casa Rosada. El sindicato de Hugo Moyano marcó una pauta general obteniendo un 16,5% de suba salarial, más un incremento del 0,5% al 1% en la bonificación por antigüedad a partir de octubre.
El nuevo convenio ya tuvo sus consecuencias y la más visible en Mar del Plata tiene como protagonista a la empresa recolectora de residuos que ya le está reclamando a la comuna una revisión del contrato para poder afrontar el pago de los sueldos de sus camioneros.
El sindicato de Moyano no fue el único que pudo modificar cláusulas adicionales u obtener otras mejoras al margen del incremento porcentual de los haberes.
Por ejemplo el gremio del calzado también consiguió para sus 35 mil trabajadores una suba del 14% y que los 130 pesos de merienda pasen a ser remunerativos.
Algo similar acordó la Asociación Bancaria que en marzo último consiguiendo un aumento del 14% en carácter no remunerativo, pero con la condición de que se incorpore como remunerativo en etapas hasta diciembre. Además de esto, el sindicato de Juan José Zanola consiguió un aporte de las empresas para su obra social, que atraviesa por un momento financiero difícil.
Entre los sindicatos más importantes que ya superaron la negociación salarial figuran también los metalúrgicos, la Asociación Obrera Textil (AOT), los encargados de edificios y los empleados de farmacia.
La mayoría de estos gremios obtuvieron beneficios "extras" que figuran en "letra chica".
Dentro de esos ítemes están, por ejemplo, la incorporación al salario de las sumas no remunerativas (como en el caso de los bancarios) lo que implica una mejora en el aguinaldo y el pago de las horas extras.
También figuran mejoras en el plus por antigüedad, como la que consiguieron los camioneros y recategorizaciones, algo que obtuvieron los metalúrgicos eliminando la categoría de peón, permitiendo que los que ocupan ese puesto sean ascendidos automáticamente a operarios.
En otros casos también fueron revisadas la extensión de las jornadas de trabajo, lo que a La Fraternidad le permitió regresar a las 6 horas de trabajo diarias, como antes de los ’90.
Negociaciones en marcha
Pero esto no es todo lo que los sindicalistas están poniendo sobre la mesa al momento de dialogar con los empresarios. También reclamaron, y algunos consiguieron, sumas no remunerativas por afuera de los incrementos concedidos en blanco y aportes para los gremios y sus obras sociales.
Con la suma de todas estas cláusulas en ciertos casos las subas salariales exceden la franja de entre el 14% y el 16% que en un principio había planteado el gobierno como ideal para no fogonear a la inflación.
Los sindicatos que aún no resolvieron sus negociaciones también tienen en carpeta planteos de estas características. Por ejemplo, los mercantiles ya piden que haya un adicional del 100% para el pago de los domingos y de los sábados, después de las 13.
Entre los más combativos figuran los telefónicos, que a través de la Federación de Obreros, Especialistas y Empleados de los Servicios e Industria (Foeesitra), exigen una mejora salarial del 25%, el ingreso del equivalente a un 50% de las dotaciones de los terceros que operan en el interior y la limitación de ese trabajo en las tareas convencionadas.
El sector también demanda la actualización de los adicionales convencionales, la puesta en práctica de los programas de capacitación en relación con el avance tecnológico (Red Inteligente) y el cumplimiento empresario de los acuerdos firmados en las respectivas actas paritarias de diciembre de 2005.
Los gastronómicos, con Luis Barrionuevo a la cabeza, piden un 30% de aumento y amenazan con "escrachar" a los comercios que no cumplen con la legislación laboral.
23/05/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA

