En un movimiento que refuerza la conectividad fluvial de la Argentina con las rutas globales de comercio, MSC anunció el relanzamiento de su servicio Paraná con una nueva configuración operativa que incluye un buque dedicado exclusivamente a las escalas de Zárate y Rosario, dos nodos clave del hinterland productivo nacional.
A partir de julio, el MSC Izmir F será el buque asignado para cubrir de manera regular un circuito que conectará Zárate, Rosario y Río Grande (Brasil), con recaladas previstas en ambos puertos argentinos el 7 y 8 de este mes, respectivamente.
Desde Río Grande, la carga se integrará a la red global de MSC, permitiendo acceso directo a múltiples destinos internacionales tanto para cargas secas como refrigeradas.
Foco operativo
El servicio Paraná, que ya venía operando con escala en el sur de Brasil, adopta ahora una lógica más especializada: una rotación corta, alta frecuencia y capacidad dedicada a los exportadores e importadores del Litoral argentino, particularmente los que manejan commodities agroindustriales, alimentos refrigerados y carga contenerizada multipropósito.
Zárate y Rosario, si bien no siempre figuran en la agenda principal de las grandes navieras, concentran buena parte del flujo exportador del centro y norte del país, con volúmenes crecientes de productos congelados, perecederos, autopartes y químicos.
La decisión de MSC apunta a fortalecer el corredor logístico que, a pesar de su potencial, estuvo históricamente condicionado por variables operativas: calado, previsibilidad de frecuencias, rotación eficiente, y conectividad real con los puertos hub regionales.
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