Con 194.000 TEUs movilizados durante el año pasado, Mediterranean Shipping Company llegó a una posición de liderazgo en el ranking de las compañías navieras del mercado argentino.
Con 194.000 TEUs movilizados durante el año pasado, Mediterranean Shipping Company llegó a una posición de liderazgo en el ranking de las compañías navieras del mercado argentino.
Si los 326 buques que posee Mediterrnean Shipping Company (MSC), atracaran en el puerto de Buenos Aires, su capacidad de bodega lograría cargar de una sola vez, todos los contenedores que mueve la Argentina en un año.
Segundo carrier mundial de contenedores, MSC acaba de cumplir sus primeros diez años en el mercado local.
La fecha de inicio de las operaciones fue el 17 de agosto de 1997 cuado llegó el primer buque de la compañía a Buenos Aires, el “MSC Santos”.
“La formación fue muy rápida y simpática, porque cuando la naviera empezó a buscar a los primeros que integramos este emprendimiento en el país, el barco ya había salido de Barcelona. Estábamos en una oficina muy precaria, con un fax, un teléfono y todas las corridas para recibir el buque. En ese primer viaje hubo solo dos contenedores, fueron los únicos que logramos desconsolidar y consolidar en el poco tiempo que tuvo de escala el barco porque como es lógico suponer, no contábamos con contenedores vacíos en Buenos Aires. Las primeras épocas fueron muy lindas. Todo era un desafío permanente que derivó en un crecimiento brutal”, dijo a Transport & Cargo Luis Lajous gerente general de MSC Argentina.
La naviera, que arrancó con un puñado de emprendedores, y una pequeña oficina, tiene en la actualidad 120 empleados, dos pisos, uno propio y otro alquilado, y están buscando otras alternativas inmobiliarias porque el espacio ya no les alcanza.
A una década de su comienzo, MSC alcanzó hoy una participación del 18,6% dentro del mercado argentino. Según el ranking de armadores que todos los años confecciona Transport & Cargo, los 194.000 TEUs (medida equivalente a un contenedor de 20 pies) movilizados por la compañía durante 2006, lo colocaron en la cima del podio.
“El primer servicio fue el del Mediterráneo, después vino Estados Unidos y finalmente se abrió el del Norte de Europa. Todos esto se dio en dos, tres, y cuatro años. Un crecimiento decididamente vertiginoso con incorporación permanente de personal, de buques y por ende de carga”, agregó Gavin Skellorn, gerente comercial de MSC Argentina.
A futuro
En MSC se vislumbra el futuro con sereno optimismo.
“El comercio exterior va a seguir hacia arriba. Es el motor del crecimiento del país y la decisión es acompañar esta positiva tendencia. A medida que sea necesario se irán adoptando los nuevos tráficos. Hoy tenemos una gran participación y la idea es seguir fuertemente involucrados., crecer ampliamente en la carga frigorífica y participar todo lo que se pueda”, aseveró Lajous.
Por su parte, Skellorn aclaró que la compañía está “desarrollando con decisión el transporte intermodal con camiones, y ferrocarril en todo el país, y fluvial donde existe servicio hacia Rosario, Zárate, y eventualmente algún otro puerto. Realizamos toda la operación logística. Controlamos la cadena de frío, y para tal fin disponemos de camiones con generadores. Ya estamos manejando 250 contenedores reefers semanales”.
La compañía no descarta la posibilidad de incorporar nuevos servicios a futuro.
“Siempre existe esa posibilidad. Si bien hoy brindamos una cobertura global, hay un servicio particular que no estamos ofreciendo de forma directa, que es el de Lejano Oriente. Lo hacemos pero con un sistema de trasbordo. Esto es una asignatura pendiente. Tarde o temprano algo puede llegar a surgir allí” adelantó Lajous.
Con el crecimiento que hubo en el comercio hay mucha demanda de espacio.
Con preocupación
No obstante, el Lajous dejó traslucir la preocupación de MSC sobre la evolución del puerto de Buenos Aires.
“Los volúmenes siguen creciendo. Hoy no se ve una gran inversión o posibilidades de desarrollo. La licitación de la Terminal 6 sigue parada y nos preocupa la disponibilidad de espacio a futuro. Es el único límite que tenemos en el corto, y mediano plazo”, anticipó el directivo.
La idea, a juicio de Skellorn, es “crecer de la mano de la carga y de las necesidades del mercado argentino. Se traerán buques a medida que crezca el negocio. Nuestra limitante de crecimiento a futuro en cuanto al tamaño de los navíos es el puerto y su canal de acceso. Habrá que pensar después en nuevos servicios y combinaciones para poder sacar más carga si el mercado lo demanda y las restricciones de calado y de capacidad portuaria se mantienen”.
22/08/07
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA

