Motovelero oceoanográfico Dr Bernardo Houssay

Motovelero oceoanográfico Dr Bernardo Houssay

Tal vez recuerde que este barco fue recibido por el presidente del Conicet el 18 de enero de 1967 y quien ocupaba ese puesto era precisamente el doctor Bernardo Houssay, premio Nobel de medicina. El barco procedía de Boston, Estados Unidos de Norte América, tripulado por una dotación de la Armada Argentina y había nacido con el nombre de Atlantis.

Tal vez recuerde que este barco fue recibido por el presidente del Conicet el 18 de enero de 1967 y quien ocupaba ese puesto era precisamente el doctor Bernardo Houssay, premio Nobel de medicina. El barco procedía de Boston, Estados Unidos de Norte América, tripulado por una dotación de la Armada Argentina y había nacido con el nombre de Atlantis.

Era un queche de 44 metros de eslora, de acero y 490 toneladas de desplazamiento, adquirido en los Estados Unidos a Woods Hole Oceanographic Institucion por la simbólica cifra de tres mil dólares.

A partir de ese momento, el motovelero, con el nombre de El Austral e indicativo permanente Q7, pasaba a incorporarse a la Armada Argentina como buque auxiliar sirviendo de plataforma de investigación oceanográfica.

Las gestiones habían comenzado en 1965 en los Estados Unidos y menos de un año después, en julio de 1966, se oficializó la venta con la firma del boleto de compra-venta tras la realización de un convenio entre el Conicet y la por entonces Secretaría de Marina, donde se sentaban las bases para emprender un trabajo conjunto de investigación. El convenio decía que el barco sería operado por personal del escalafón naval militar, embarcando oceanógrafos, biólogos, hidrógrafos, meteorólogos, físicos, químicos y otros especialistas que confluyen en las llamadas ciencias del mar.

A partir de la llegada e incorporación del Atlantis y su cambio de nombre por El Austral, la historia comienza a tejer una trama que se proyecta hasta nuestros días y que vincula tanto a hombres de diferentes épocas y nacionalidades, así como diferentes proyectos, que van de Freud, al mar y a la Antártida, de los trópicos al espacio exterior y que sólo en apariencia son distintos pero que en realidad tienen en común la fascinante aventura del conocimiento.

 El Atlantis, luego El Austral y hoy el Dr. Bernardo Houssay es un símbolo de la investigación mundial y del esfuerzo humano que merece ser preservado en nuestras aguas con adecuado marco. Por ello, la Prefectura Naval Argentina, en su carácter de actual armador y con el objeto de mantener en alto las velas y tareas científicas de este viejo "sabio del mar", se encuentra abocada a lograr su total restauración, consiguiendo el apoyo de todos los que comparten este desafío. Con los medios económicos apropiados, se facilitará la formación de recursos humanos de universidades e institutos afines con decidida vocación por la investigación en el mar y el adecuado acceso a la práctica directa de las técnicas, ciencias, adaptación a la vida y a las artes del mar.

Novedades que informa la Prefectura Naval Argentina

A paso febril continúan las tareas de armamento del motovelero oceanográfico Dr. Bernardo Houssay a cargo de la Prefectura Naval Argentina.

Varias licitaciones internacionales se han abierto para conocer los resultados y asignar contratos a los ganadores de ellas. Las velas fueron concedidas a la firma North Sails Argentina, en representación de North Sails Group. LLC de Milford, EEUU. El juego adquirido estará compuesto por las  velas mayor, mesana, foque yanquee y trinquetilla. Además se  incorporaron las velas de mal tiempo como la mayor de capa y el  tormentín. Para su construcción se utilizará Dacron de 14  onzas lo que les dará gran resistencia. Llevarán sables largos que recorrerán la tela de gratil a baluma y sus correspondientes rizos.

En materia de recubrimientos, la cubierta metálica y probablemente algunos espacios interiores serán recubiertos con madera de peteriby (cordia tricótoma). Los troncos se encuentran en  proceso de secado y curado en la provincia de Misiones y serán provistos por la Compañía Naviera Horamar S.A. Suministrará 14.000 pies cuadrados, que serán suficientes para los trabajos previstos y conservar un remanente equivalente al 12% como resguardo para futuras y eventuales reparaciones. La arboladura de diseño es de aparejo queche con trinquetilla. Los contratos para la provisión de los mástiles, botavaras y jarcia fija y de labor fueron adjudicados a la firma Montana S.A., representante en la Argentina de los astilleros Damen, de Holanda. La jarcia firme estará confeccionada en aluminio y serán los más altos jamás construidos para la Argentina. El palo mayor mide más de 49 metros entre puntas. La jarcia será de acero inoxidable de diferentes diámetros, siendo el mayor de una pulgada.

En cuanto a los motogeneradores la responsabilidad de la instalación de dos equipos ha recaído en  la firma Finning Argentina SA., en representación de Caterpillar Inc., de Irlanda. El conjunto permite desarrollar la potencia eléctrica necesaria para mantener todos los servicios eléctricos del barco, que según se estima rondan los 150 kilowatios.

La motorización de la única línea de eje con que cuenta el barco será confiada a la firma Tejné S.A., en  representación de Tognum AG/MTU Friedrichschafen GMBH, de Alemania. El motor, planta propulsora principal, será uno de doce cilindros en V, que trabajará acoplado a una caja reductora ZF, con reducción 4:1, también provista por la firma y aportará 788 kilowatios. La hélice será de paso fijo. El motor es de  última generación, gobernado electrónicamente.

Fuente: Histarmar

23/01/08
BARCOS MAGAZINE

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